sábado, 17 de marzo de 2012

Meloso de langostinos y almejas

Hoy presentamos una rica recta de arroz, un meloso acompañado de langostinos y almejas. Es un plato fácil de preparar con el cual podemos deleitar los paladares de nuestros invitados. Al ser un risotto seguro que ya están pensando que vamos a tener que marear el arroz durante unos 20 minutos, pues nada de eso, hay una forma más sencilla de elaborar el plato con el mismo resultado. Decir que es un plato el cual tiene que ser degustado sobre la marcha, ya que al enfriarse pierde toda la calidad que nos brinda, se puede preparar con arroz tipo arborio o como en nuestro caso sustituirlo por un arroz de grano redondo. Las cantidades que vamos a dar es para dos comensales bien servidos, si os gusta comer igual habría que preparar algo de entrante.


Los ingredientes necesarios, son:


  • 2 vasos pequeños de arroz redondo
  • 8 langostinos medianos
  • 10 almejas tipo japónica
  • 1/2 cebolla blanca
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de salsa de tomate frito
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 2 cucharadas de grana padano
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • Perejil
  • Aceite de oliva
  • Fumet
  • Agua
  • Sal

Comenzamos nuestra receta por pelar los langostinos, reservando dos con la cabeza y la cola sin pelar, recordar quitar el intestino. Con el resto de cabezas y cáscaras de los langostinos hacemos un fumet corto, solo cubrimos de agua, dejamos hasta que hierva, apagamos, colamos y reservamos. Las almejas las tendremos en un bol con agua con gas en el frigorífico (para depurarlas, ya se que vienen depuradas pero siempre sueltan algo) desde el mismo momento que las compramos, previamente las lavamos con agua antes de meterlas en el bol. Llega el momento de abrir las almejas, para ello en una sartén sin nada las ponemos a fuego medio hasta que se abran, solo vamos a utilizar las que estén abiertas, las que se queden cerradas las desechamos ya que lo más probable es que no estén en buen estado, podemos comprar alguna más en previsión a que alguna nos falle, una vez abiertas, las reservamos al igual que el agua que suelten. Le quitaremos las valvas (conchas) a todas las almejas menos a dos al igual que hicimos con los langostinos. Al mismo tiempo que vamos haciendo los langostinos y las almejas podemos ir marcando el arroz, este es el paso que nos va a ahorrar estar mareando nuestra elaboración, para ello picamos la cebolla y el diente de ajo en brunoise. En un cazo ponemos un poco de aceite de oliva, esperamos a que caliente ya añadimos la cebolla y el ajo, no añadiremos sal, esperamos a que poche. Una vez pochado añadimos el arroz, durante un par de minutos lo anacaramos (lo sofreímos un poco), después de este paso lo cubrimos de agua por encima la medida de un dedo. Dejamos que hierva a fuego medio hasta que el agua se consuma, pasarán mas o menos entre 13 y 15 minutos con lo cual nuestro arroz casi estará. Si lo vamos a utilizar sobre la marcha no haría falta refrescarlo en caso contrario lo haríamos y lo reservamos, en nuestro caso no es necesario refrescarlo. En una sartén haremos nuestro meloso, lo primero que ha que hacer es saltear nuestros langostinos con un poco de aceite de oliva, una vez salteados aprovecharemos los jugos de los langostinos para seguir, colocamos el arroz con el vino, la mantequilla y el tomate, vamos removiendo de vez en cuando y cubrimos el arroz con el fumet. Sin dejar de remover vamos terminando el meloso, cuando ya casi quede poco (unos 2 minutos) añadimos las almejas, los langostinos troceados, el prejil picado y sazonamos , al consumirse el agua, debería estar ya en su punto, es cuando añadimos el queso grana padano, damos unas vueltas y rectificamos de sal si fuera necesario. Emplatamos con la ayuda de un aro, encima ponemos un langostino con la cabeza y la cola, al igual que una almeja con las valvas. LLevamos a la mesa y degustamos antes de que se enfríe. 

No quiero despedirme hoy sin felicitar a los Patricios y Patricias, en especial a mi gran amiga Pa, muchas felicidades.

viernes, 16 de marzo de 2012

Merengues negros

Hoy retomamos el blog después de unos días donde hemos cumplido el trámite de hacer las prácticas en un restaurante u hotel según el destino de cada compañero. Todo ha ido bien y ya estamos aquí de nuevo. 

Muchas veces cuando cocinamos solo con las yemas no sabemos que hacer con las claras y muchas veces las tiramos, pues desde aquí quiero dar una idea para que eso no vuelva a suceder, en mi caso es una receta que me acompaña en mi vida desde que tengo uso de razón, ya que siempre se la he visto elaborar a mi tía Lola, a mi Yaya y a mi madre. La verdad es que no presenta ninguna dificultad, es fácil y rápido de elaborar, lo mejor de todo es que es un postre fresco con el cual podemos sorprender a nuestros invitados. La única pega que encontraba a la hora de elaborarlo era que las cocinas de gas habían pasado a mejor vida en las casas de mi familiares y la receta cayó en el olvido, pero hace poco se me ocurrió intentarlo con un soplete de cocina ya que el toque final es quemar las claras montadas a punto de nieve con azúcar y ralladura de limón. Dicho y hecho, aquí esta el resultado, al volverlos a comer he regresado de nuevo a mi niñez, ya que es un sabor que como ya comenté me ha acompañado a lo largo de mi vida. Ya sin mas dilación vamos con la receta.

Los ingredientes necesarios, son:

  • Claras de huevo
  • Azúcar
  • Ralladura de limón 
  • Sal fina


Comenzamos nuestra receta por montar nuestras claras a punto de nieve, para ello a las claras le añadimos una pizca de sal que nos ayudará a que monten mejor, para ello podemos hacerlo manual con una varilla de cocina o con una batidora con las aspas adecuadas al trabajo a realizar. Una vez que tenemos nuestras claras a punto de nieve (estarán bien montadas cuando le demos la vuelta al recipiente y aguanten la caída por gravedad) le añadimos el azúcar y la ralladura fina de la piel de un limón. Una vez que hemos mezclado todo llega el momento de comenzar a dar forma a los merengues negros, como ya habéis deducido, se llaman negros porque se queman con el soplete. Lo dicho, con la ayuda de un tenedor hacemos como una bola y con la ayuda del soplete vamos quemando todo el exterior, con la ayuda de un cuchillo los vamos depositando en una bandeja, haremos esta misma operación hasta que nos quedemos sin merengue. Una vez finalizado llevamos la bandeja al frigorífico donde cogerán frío y soltarán el almíbar que dará un sabor característico a nuestro postre. A la hora del postre, lo sacamos del frigorífico, lo llevamos a la mesa y los degustamos fresquitos. Espero haber dado una idea para aprovechar las claras.


domingo, 19 de febrero de 2012

Wonton de ternera

Hoy acercamos un típico entrante de la comida china hasta nuestras casas, la verdad es que es muy fácil de preparar y no tiene nada que envidiar a los que degustamos en los restaurantes. También daremos la receta para preparar en casa la salsa agridulce que acompaña tanto a los wonton como a los rollitos de primavera, los cuales prepararemos otro día.

Los ingredientes necesarios para los wonton, son:

  • 1 paquete de pasta wonton
  • 250 g de ternera molida
  • 80 g de shii-take
  • 1 huevo
  • 2 cebolletas
  • 1 zanahoria
  • 2 dientes de ajo
  • Gengibre rallado
  • Perejil picado
  • Sal
  • Aceite de oliva


Comenzamos nuestra receta por picar en brunoise las cebolletas, los dientes de ajo, la zanahoria y las setas shii-take que previamente hemos rehidratado, como ya comentamos en otro post como mínimo 3 horas. Una vez todo picado, ponemos una sartén con un poco de aceite de oliva, primero la cebolleta con los ajos, un poco de sal y pochamos. Una vez pochado añadimos la zanahoria, dejaremos unos minutos hasta que la zanahoria este blanda. Finalmente añadimos las setas, salteamos, reservamos y dejamos enfriar.  Mientras a la carne picada añadimos una cucharadita de gengibre fresco rallado, perejil picado y sal.  También le añadimos el huevo bien batido y una vez que esta frío añadimos el sofrito preparado anteriormente.

Para rellenar nuestro wonton utilizamos la farsa que habíamos dejado enfriar con la pasta wonton, se puede ver en las fotos la forma de cerrarlos, para ellos mojamos con agua los borde de la pasta y sellamos bien. Mientras freímos en aceite bien caliente que cubra nuestros saquitos vamos a preparar la salsa agridulce, para ello necesitaremos: 100 g de tomate frito, 30 ml de vino blanco, 50 ml de vinagre de manzana, 6 cucharadas de zumo de piña natural, 2 cucharadas de azúcar y una cucharadita de maicena disuelta en un poco de agua. Para elaborar la salsa pondremos todos los ingredientes juntos en un caldero menos la maicena a fuego lento hasta que empiece a hervir, dejamos unos 5 minutos. Pasado ese tiempo añadimos la maicena poco a poco y con una varilla batimos y dejamos espesar, apagar una vez espese la salsa. Servir en una salsera y los wonton los pondremos en una bandeja, después de pasarlos del plato con una servilleta para que absorba el aceite sobrante del frito. Llevamos a la mesa y comemos caliente.

Raviolis de atún, setas y manzana

Hoy presentamos una rica receta de pasta la cual fue elaborada en la escuela y hoy la he vuelto a repetir ya que es una comida perfecta para sorprender a nuestros invitados. La pasta la podemos preparar pero podemos adquirir en los supermercados orientales por menos de dos euros, es rentable ya que vienen unas cuarenta láminas preparadas para utilizar y lo mejor de todo es que es muy limpio ya que no ensuciamos nada con un resultado óptimo, están en la zona de los congelados.

Los ingredientes necesarios para los raviolis, son:


  • 1 paquete de pasta wonton
  • 250g de atún fresco
  • 100 g setas shii-take
  • 3 cebolletas
  • 1 manzana golden
  • Nuez moscada
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Agua

Los ingredientes para la salsa, son:

  • 200 g de requesón
  • 100g de queso curado
  • Albahaca fresca
  • Aceite de oliva
  • Caldo de verduras

Comenzamos nuestra receta por preparar el caldo de verduras para la salsa, para ello ponemos en un caldero unos 300 ml de agua con una cebolla partida a la mitad, una zanahoria y unas hojas verde de puerros, dejaremos que todo hierva a fuego lento como mínimo 45 minutos. 

Mientras hierve el caldo vamos preparando el relleno de los raviolis, para ello picamos en brunoise el atún, las cebolletas y las setas shii-take que previamente hemos rehidratado poniéndolas en agua durante al menos 3 horas. En una sartén con un poco de aceite de oliva ponemos a pochar las cebolletas con un poco de sal. La manzana golden la pelamos y la rallamos. Una vez pochada, añadimos la manzana y las shii-take, salteamos unos 5 minutos, pasado ese tiempo añadimos el atún y volvemos a saltear durante 3 minutos más y cuando falte 1 minuto, añadimos la nuez moscada que rallamos sobre la marcha para acentuar más el sabor del relleno, reservamos y dejamos enfriar. Para los raviolis como ya hemos dicho en los ingredientes vamos a utilizar pasta wonton que previamente hemos descongelado, la forma de montar los raviolis las podemos ver en la fotos y la forma de cerrarlos es mojando los bordes con un poco de agua, después doblamos por la mitad y nos aseguramos que no quede abierto el ravioli, sellando bien todos los bordes. Decir que de relleno lleva dos cucharitas. 

Para la salsa lo único que hay que hacer es poner en un caldero un poco de aceite y picar la albahaca, la sofreímos un poco. Añadimos el caldo, el requesón y el queso curado rallado. Dejamos a fuego lento hasta que nuestra salsa espese. Solo nos queda hervir nuestros raviolis, para ello ponemos un caldero con agua caliente y cuando hierva añadir los raviolis, dejar durante unos 3 minutos. Escurrimos y añadimos la salsa por encima, decoramos espolvoreando un poco de albahaca por encima. Servir y degustar antes de que se enfríen. Decir como consejo que para comensal serviremos entre 4 y 5 raviolis ya que son grandes.






lunes, 13 de febrero de 2012

Pan de pueblo turco

Hoy queremos presentar una receta de un pan, el pan es poco habitual que lo elaboremos en casa, pero la verdad es que este tipo de pan merece la pena hornearlo en casa para sorprender a nuestros invitados. La curiosidad de este pan es que lleva como uno de sus ingredientes, semillas de amapola. La amapola es una flor roja que crece salvaje en casi cualquier sitio, lo que no sabemos es que hay partes como las semillas que son un complemento beneficioso para mejorar nuestra salud. En la actualidad es cada día son más utilizadas en panadería, constituye una medicina natural que ayuda a nuestro organismo a calmar nuestros nervios y conseguir relajar nuestro sistema nervioso. Por lo tanto su uso es recomendado para situaciones de estrés, no es recomendable abusar de ellas al tratarse de un sedante. Se suelen presentar tostadas, color negro y sabor dulzón que dota al pan de un sabor característico. Las encontramos a la venta en herbolarios, en tiendas especializadas en especias y grandes superficies. Si aún no la conoces, atrévete a probarla. La receta que vamos a dar es para poder hornear 3 panes medianos.


Los ingredientes necesarios, son:

  • 225 g de harina de fuerza
  • 12,5 g de levadura de panadería
  • 150 ml de agua tibia
  • 1 cucharadita de azucar
  • 1,5 cucharaditas de sal
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de semillas de amapola
  • Aceite de oliva para pintar la masa




Comenzamos nuestra elaboración por poner en un bol el agua, el azúcar y la levadura. Lo dejamos reposar durante 5 minutos y pasado ese tiempo lo removemos. Mezclamos el harina tamizada con la sal, hacemos un hoyo en el centro y vertemos la levadura líquida. Removemos la masa poco a poco hasta formar una pasta homogénea, la trabajamos durante 10 minutos hasta que quede una masa suave y elástica. Engrasamos nuestra masa con un poco de aceite de oliva, pintamos con una brocha de silicona, tapamos y dejamos estufar tapada con un paño de cocina entre una hora y media o dos horas hasta que doble su volumen. Pasado ese tiempo volvemos a amasar para eliminar el aire, aprovechamos para poner la cucharada de semillas de amapola y nuevamente la dejamos reposar por 10 minutos. Dividimos la masa en tres partes iguales y le damos la forma a nuestro pan. Los colocamos en una bandeja de horno, cubrimos con un paño de cocina y dejamos reposar unos 45 minutos, lo suficiente para que vuelva a doblar su volumen. Precalentamos el horno a 230 grados durante 10 minutos. Pasado el tiempo lo introducimos en el horno, pero antes pintamos los panes con aceite de oliva y pasado 5 minutos bajamos la temperatura hasta los 170 grados durante aproximadamente unos 40 minutos, hasta que veamos que están dorados y suene hueco al golpearlos por la parte inferior. Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla metálica.

Canelones de carne con ensalada de rúcula


Hoy presentamos una rica receta italiana que nos llega desde la majorera y paradisíaca isla de Fuerteventura, Gara colabora con nuestro blog y nos ayuda a crecer en nuestro proyecto, ella prepara sus elaboraciones culinarias cuando hace un descanso, de la fábrica-taller,  desde donde elabora el diseño de sus exclusivas joyas. Recordamos que ya habíamos escrito un post sobre sus diseños, no está mal de todas formas recordar la dirección donde se pueden adquirir sus diseños a unos precios realmente interesantes, http://www.garakraus.com/. La receta que hoy nos presenta Gara, son unos canelones de carne acompañados de una ensalada de rúcula.


Los ingredientes necesarios, son:


Para los canelones:
  • 16 canelones
  • 300 g de ternera molida
  • 1 lata de tomate triturado con cebolla
  • Pesto rojo
  • Especias italianas
  • Aceite de oliva
  • Sal




Para la ensalada:

  • Rúcula bien lavada
  • Aceite de oliva extra virgen
  • Vinagre balsámico de Módena
  • Queso parmesano
  • Sal



Primero ponemos a hervir las placas de los canelones en agua con sal. Una vez tiernas las retiramos y las colocamos sobre un paño de cocina, el tiempo lo marcará el fabricante. En un cazo ponemos el tomate al fuego para que se haga, primero a fuego fuerte y después a fuego lento, para bajar la acidez de la salsa, añadimos una cucharadita de azúcar.  En una sartén ponemos a calentar el aceite, añadimos la carne de ternera. Sazonamos con sal y dejamos que se vaya haciendo, removiendo para que se despegue mejor.

Cuando la carne esté agregamos las especies italianas (son especias variadas que ya vienen mezcladas: ajo, orégano, albahaca, etc, las podemos encontarar en el super), también añadimos una cucharada de pesto rojo y removemos bien. Luego añadimos poco a poco la salsa de tomate, la suficiente para dar jugosidad a nuestra farsa o relleno. Dejamos unos minutos a fuego lento y retiramos del fuego. Ponemos a precalentar el horno a 200ºC. Preparamos una bechamel más bien líquida, no queremos que quede muy dura, ya que no la vamos a utilizar para napar los canelones, si no cubrirlos y que acompañe a la salsa de tomate. Los ingredientes de la bechamel recordamos que son: leche, harina, aceite o mantequilla, nuez moscada y sal.



A continuación echamos un poco de carne en cada placa de canelones y los vamos enrollando, poniéndolos en una fuente de horno engrasada con un poco de bechamel. Luego echamos por encima salsa de tomate sin llegar a cubrirlos y luego los cubrimos totalmente con la salsa bechamel, que como ya comentamos, no debe ser muy espesa, y espolvoreamos con queso rallado de parmesano, mejor si lo rallamos sobre la marcha, el queso estará más sabroso.

Introducimos en el horno a 200ºC y dejamos hasta que se gratinen. Servimos caliente.

La ensalada que va a acompañar nuestros canelones es muy simple de preparar, primero la rúcula en un bol, después preparamos la vinagreta con el aceite, el vinagre balsámico y la sal, no poner mucha ya que el parmesano nos dará también un punto salado, mejor rectificar después. Y acabamos rallando queso parmesano por encima de nuestra ensalada. Buen provecho.

jueves, 9 de febrero de 2012

Ensalada tibia de gulas y pimientos caramelizados

Hoy presentamos una rica y sabrosa receta de una ensalada tibia. Uno de los ingredientes que vamos a utilizar son las gulas, ya que las angulas están a un precio prohibitivo, pero hemos de reconocer que es un manjar, el cual daría un salto de calidad a nuestro plato. De todas formas el plato está muy bueno. También usaremos un queso tierno, aquí en las Islas Canarias es conocido por ese nombre, ya que en la Península el nombre más habitual es queso de Burgos. Y como no, pimientos del Piquillo los cuales caramelizaremos, combinan muy bien en las ensaladas. Diremos que cada cual puede elaborar este plato con el tipo de ensalada que más les guste, y como es evidente la que más me gusta a mí es esta. 


Los ingredientes necesarios, son:


  • Ensalada variada: lechuga, lombarda y zanahoria en tiras
  • 1 paquete de gulas
  • Pimientos del piquillo
  • Queso tierno
  • Cebolla frita deshidratada
  • 3 dientes de ajo
  • 2 pimientas de cayena
  • Vinagre de Módena
  • Aceite de oliva extra virgen
  • Sal

Comenzamos nuestra receta por picar las verduras para la ensalada, lavamos y reservamos. Picamos en cuadraditos el queso tierno, también reservamos. En una sartén con un poco de aceite de oliva extra virgen, doramos los ajos que hemos laminado junto con las guindillas, salteamos las gulas después de sazonarlas. En la misma sartén donde hemos preparado las gulas, caramelizamos los pimientos del piquillo, para ello ponemos los pimientos en tiras con un chorro de vinagre de Módena, dejamos que caramelice, una vez que lo tenemos añadimos el caldo de los pimientos y dejamos que hierva. Llega la hora de montar nuestra ensalada en plato grande, primero ponemos las verduras, después el queso, los pimientos (reservamos la salsa), las gulas al ajillo (recuerda quitar las guindillas una vez salteadas), la cebolla frita y regamos nuestra ensalada con la salsa resultante de los pimientos asegurándonos que aún está tibia, al igual que las gulas y los pimientos. Llevar a la mesa y degustar antes de que se enfríe. Notaremos el contraste entre los tibio, lo frío, lo tierno, lo dulce, lo crujiente, lo picante... en definitiva una explosión de sabores y sensaciones en nuestro paladar al igual que un gran colorido en nuestro plato que es apreciado por nuestra vista, recuerda que con lo primero que comemos en con la vista. 

Lenguado a la meunière o a la molinera

Hoy presentamos tanto un clásico de la cocina francesa como en mi casa, es un plato en desuso en la gastronomía actual pero habitual en mi casa ya que es un plato muy rico, fácil de preparar y que a todos nos gusta mucho. Es un plato que en la actualidad ya casi no se prepara en la cocina, ya que la cocina actual quiere sabores naturales, con menos salsas que disfracen los sabores del ingrediente principal. De todos modos yo quiero dar a conocer la receta, reconozco que es una receta para que se prepare de vez en cuando ya que además conlleva un fuerte aporte de calorías ya que el ingrediente principal de la salsa es la mantequilla, muy utilizada en la cocina francesa que comenté al principio la receta es originaria de este país. 


Los ingredientes necesarios, son:


  • 8 lenguados medianos
  • 4 papas medianas
  • 75 g de harina
  • 100 g de mantequilla
  • 1 limón (jugo)
  • 2 cucharadas de alcaparras
  • Perejil picado
  • Aceite de oliva
  • Sal



Comenzamos la receta por limpiar y lavar los lenguados, para ello le quitamos la cabeza y la piel de los dos lados, también no los limpian en el mercado. Lo normal es hacer esta receta con un lenguado de ración por persona, pero a mí personalmente me gustan más pequeños que lo encuentro más sabrosos, por eso utilizamos dos por persona. Una vez lavados, los ponemos en un colador, los salamos y dejamos unos minutos para que escurran todo el agua que les puede quedar. Pelamos las papas y las partimos a la mitad a lo largo, las pondremos a hervir con un poco de sal, una vez están tiernas, reservamos. Después enharinamos los lenguados y en una sartén con un poco de aceite de oliva los freímos hasta que queden doraditos por fuera, reservamos. En un cazo ponemos la mantequilla para que se vaya derritiendo con un poco del aceite de freír los lenguados, exprimimos el limón, añadimos el zumo, dejamos que hierva y por último una vez que apaguemos el fuego añadimos el perejil picado. Ya solo queda poner todo en una bandeja de horno, el horno lo precalentamos a 180 grados, una vez que hemos puesto los lenguados y las papas, mojamos con la salsa, añadimos las alcaparras y metemos en el horno durante 10 minutos. Servimos en plato trinchero grande, 2 lenguados y una papa por comensal.

lunes, 6 de febrero de 2012

Calamar con champiñones y guisantes

Hoy presentamos una rica receta que combina el marisco con las verduras, los calamares son de la familia de los cefalópodos que a su vez se encuandran en el grupo de los mariscos. La receta original es para elaborarla con sepia pero la hemos cambiado por calamares ya que es más fino, queda más tierno y es más jugoso  cuando preparamos un guiso.


Los ingredientes necesarios, son:


  • 3 calamares medianos
  • 400 g. de champiñones
  • 300 g. de guisantes
  • 2 cebolletas
  • 2 dientes de ajo
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1 cucharada de harina
  • 1 cucharilla de azafrán en hebras
  • Perejil
  • Aceite de oliva
  • Sal


Comenzamos la receta por dorar los calamares en un caldero con un poco de aceite de oliva, que previamente hemos limpiado y hecho anillas, reservamos. Cortamos las cebolletas en brunoise y las ponemos a pochar en el mismo caldero donde doramos los calamares. Cuando tome color, añadimos la harina, la rehogamos y añadimos los calamares. Ponemos el azafrán que previamente hemos tostado, para ello lo envolvemos en un poco de platina y tostamos en una sartén durante 1 minuto. Mojamos la elaboración con el vino y dejamos hervir unos 4 minutos. Pasado ese tiempo añadimos los guisantes y dejamos hervir a fuego medio 10 minutos más. Mientras laminamos los dientes de ajo y doramos en una sartén con un poco de aceite de oliva, cuando tome  color, reservamos. En la misma sartén con el aceite de los ajos salteamos los champiñones que previamente hemos sazonado. Cuando estén a punto los champiñones añadimos los ajos y se lo añadimos al caldero de los calamares. Dejamos cocer todo en su conjunto hasta que el calamar esté tierno. Dejamos reposar 5 minutos, servimos en plato sopero, espolvoreamos con perejil picado y servimos. Como consejo diremos que si lo elaboramos para que sea plato único podemos acompañarlo con un poco de arroz, mejor si es basmati o un poco de pasta.






domingo, 5 de febrero de 2012

Pizza calzone, un clásico italiano

Hoy presentamos una de las pizzas más clásicas de la cocina italiana, la calzone, es una pizza cerrada donde la particularidad está en que los ingredientes están en el interior de la masa. La receta que vamos a dar es para dos comensales o para un comensal que tenga un buen saque. En estos días he descubierto que preparar la masa es más fácil de lo que creía, solo necesitamos algo de tiempo y paciencia a la hora de esperar a que leve la masa. 

Los ingredientes necesarios, son:

  • 125 g. de harina
  • 12,5 g de levadura fresca
  • 50 ml de agua tibia
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 pizca de sal

Comenzamos la elaboración de la masa por calentar unos segundos el agua, ya que la queremos tibia para que la levadura haga su trabajo y suba. En un bol ponemos la harina junto con la sal y el azúcar. En el vaso donde tenemos el agua, añadimos el aceite y la levadura (comentar que es medio paquete, ya que se vende en 2 paquetes de 25 g. cada uno), revolvemos bien y dejamos unos minutos que repose. Pasado ese tiempo añadimos el contenido del vaso al bol y amasamos bien hasta que tengamos una bola homogénea con una textura suave, amasamos como unos 15 minutos aproximadamente. Ponemos la bola en el bol y con un paño limpio lo ponemos a estufar para que doble su tamaño, esperaremos una hora. Pasado el tiempo de espera veremos como la masa ha doblado su tamaño, amasamos bien de nuevo para sacar todo el aire. Con la ayuda de un rodillo estiramos bien la masa. Necesitaremos un vaso con un poco de agua y un pincel de silicona para mojar la parte superior de la mitad de la masa, digamos que mojaremos la parte que va a tapar los ingredientes, es para que no se peguen y queden jugosos. La parte inferior es en  la que vamos a colocar el relleno, lo hacemos como si hiciéramos nuestra pizza habitual con los ingredientes que más nos guste, solo tener en cuenta dejar 1 cm alrededor para poder cerrarla, ese espacio también lo pintaremos con agua antes de cerrarlo. Decir que nuestra calzone lleva como ingredientes: queso gouda, jamón york, champiñones frescos, aceitunas negras y pimientos del piquillo, todo bien picado. Encima de la masa ponemos un poco de tomate frito y un ajo exprimido. Después colocamos todos los ingredientes encima y espolvoreamos un poco de orégano, con mucho cuidado cerramos bien para que no se nos salga el relleno y horneamos a 230 grados hasta que se nos quede doradita la masa, recordar que el horno estará precalentado y ponemos nuestra calzone en una bandeja de rejilla con papel sulfurizado para que no se nos pegue, en el centro hacemos un agujerito de 1 cm con el cuchillo para que el interior de la masa respire, como con la empanada gallega (se puede apreciar el corte en la foto donde vemos la calzone antes de ser horneada). Servimos en un plato y llevamos a la mesa.