martes, 6 de noviembre de 2012

Tagliatelle a la boloñesa

Hoy presentamos una rica y fácil receta que combina hidratos de carbono y proteínas en su justa medida. Los hidratos nos aportan energía y las proteínas nos ayudan a que nuestra mente se encuentre en alerta, la espabilan. Nuestros comensales quedarán satisfecho con el resultado de nuestra elaboración. Antes de que se me olvide, dar las gracias a mi hermana Sonia y su marido Víctor por prestarme su cocina para lleva a cabo esta elaboración.


Los ingredientes necesarios, son:

  • 400 g de ternera picada
  • 80 g de tagliatelle por comensal
  • 2 cebollas medianas
  • 2 zanahorias
  • 2 dientes de ajo
  • 1 tallo de apio (opcional)
  • 200 g de tomate frito
  • 1/2 vaso de vino tinto
  • Pimienta negra
  • Orégano
  • Laurel
  • Queso manchego curado
  • Aceite de oliva
  • Agua (opcional)
  • Sal


Comenzamos nuestra receta por picar las cebollas, los dientes de ajo, las zanahorias y el apio en brunoise y por separado. Una vez todo bien picado ponemos un caldero al fuego con un fondo de aceite de oliva, ponemos primero a pochar la cebolla con un poco de sal, después añadimos los ajos, dejamos que vaya pochando. Cuando este a medio pochar añadimos las zanahorias y el apio, removemos hasta que esté todo pochado. Después añadimos la carne y con la ayuda de una cuchara de madera vamos ayudándonos para que no formen bolas, cuando la carne esté casi cocida añadimos el vaso de vino, esperamos a que se evapore el alcohol. Una vez evaporado, añadimos el tomate frito, aderezamos con las especias y salamos. Dejamos a que todo reduzca durante unos 5 ó 10 minutos, si fuera necesario añadimos un poco de agua para que no se nos quede muy seco, al final rectificamos de sal si fuera necesario. Mientras vamos calentando un caldero de agua con un poco de sal, la cual añadimos cuando hierva ya que si no retrasa el tiempo de ebullición. Añadimos los tagliatelle al huevo y los tenemos al fuego el tiempo recomendado por el fabricante, pasado ese tiempo colamos y rociamos un chorrito de aceite para que no se nos pegue la pasta. Durante el tiempo de cocción de la pasta hemos aprovechado para rallar un trozo de queso manchego curado, para acompañar nuestra elaboración. Montamos los platos y servimos. 

lunes, 5 de noviembre de 2012

Lasaña de verduras

Hoy presentamos una receta que no lleva la típica pasta de lasaña, es solo de vegetales. En parecido a comer un pisto solo que una parte de las verduras van laminadas. La receta es para unos cuatro comensales e incluso nos sirve a modo de picoteo. Como se verá a continuación es una receta fácil de preparar y con poca cantidad sale un plato bastante curioso.


Los ingredientes necesarios, son:

  • 2 berenjenas
  • 2 calabacines
  • 2 cebollas grandes
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo
  • 2 zanahorias
  • 200 g. de champiñones frescos
  • 3 dientes de ajo
  • 1 trozo de queso manchego
  • 1 bote de tomate frito
  • Pimienta blanca
  • Orégano
  • Sal
  • Aceite de oliva



Comenzamos la receta por preparar las verduras para el sofrito, picamos las cebollas en juliana, los dientes de ajo y los pimientos en brunoise. Los ponemos a pochar en un caldero con un poco de aceite de oliva y sal, también picamos en brunoise las zanahorias y cuando veamos que está un poco pochado el resto, se las añadimos. En otra sartén salteamos los champiñones que previamente los hemos laminado, reservamos. Con la ayuda de una mandolina o con un poco de paciencia y el cuchillo, laminamos las berenjenas y los calabacines en rodajas no muy gruesas, también los hacemos a la plancha y reservamos. Cuando tengamos todo bien pochado, añadimos el tomate frito, los champiñones laminados y aderezamos con la sal, la pimienta y el orégano. Llega el momento de empezar con el montaje de la lasaña, para ello primero ponemos en la bandeja un poco de tomate frito, después una capa de berenjenas a la plancha, una capa de la farsa, una capa de calabacines y así hasta termina con una capa de queso manchego que rallamos o cortamos en brunoise con el cuchillo. Previamente habremos precalentado el horno a 200 grados, una vez montada la lasaña la introducimos al horno y pasados 5 minutos ponemos el gratinador, dejamos hasta  que se derrita el queso y quede doradito. Sacamos del horno y llevamos a la mesa.

domingo, 14 de octubre de 2012

Fideuá picante con salchichas

Hoy presentamos una rápida y fácil receta de pasta, es una receta muy socorrida ya que en menos de 20 minutos estamos degustándola en la mesa junto con nuestros invitados. Además es una receta económica. Antes de que se me olvide, dar las gracias a mi hermana Sonia por darnos a conocer dicho plato que suele estar dentro de sus comidas más apetecibles. 

Los ingredientes necesarios, son:

  • 300 g. pasta fideuá     
  • 4 salchichas tipo frankfurt
  • 1 cebolla mediana
  • 1 pimiento verde
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pastilla de caldo de carne
  • 3 cucharadas de tomate frito
  • Colorante alimentario
  • Unas gotas de Tabasco
  • Queso rallado
  • Perejil picado
  • Aceite de oliva
  • Agua
  • Sal

Comenzamos nuestra elaboración por lavar, pelar y cortar las verduras, la cebolla y los dientes de ajo los cortamos en brunoise y el pimiento en una brunoise más gruesa. La receta es para tres personas y la vamos a elaborar en una sartén grande, cortamos las salchichas en rodajas y las salteamos con un poco de aceite de oliva, reservamos las salchichas. Ponemos más aceite en la sartén y  pochamos toda la verdura, una vez la verdura esté pochada añadimos tres cucharadas de tomate frito y añadimos los fideos, los sofreímos un par de minutos antes de cubrirlos con el agua, añadiendo también la pastilla de caldo, seguidamente añadimos el agua que previamente hemos calentado. Para continuar añadimos un poco de colorante alimentario, sal y las gotas de Tabasco (al gusto del consumidor), removemos un poco. Entre 8 y 10 minutos desde que comience a hervir tendremos nuestro plato preparado, unos 4 minutos antes de finalizar añadimos las salchichas. Una vez que lo hemos retirado del fuego le añadimos el queso rallado, llevamos a la mesa y servimos antes de que se enfríe. Gracias de nuevo hermanita por enseñarnos esta rica receta.

Secreto ibérico con cebolla caramelizada y queso de cabra

Hoy presentamos una receta para dejar a nuestros invitados alucinados al ver el resultado del plato que somos capaces de preparar, es una pieza del cerdo que hasta hace unos años no era ni conocida y nuestro paladar aún no la había catado, el secreto ibérico se encuentra en la parte interna del lomo a la altura de la maza de la paletilla, lo que sería la axila cerca del tocino, es una carne marmolada, quiere decir que es una carne con grasa entreverada, ya que es carne ibérica, la grasa es de la buena, libre de colesterol.


Los ingredientes necesarios, son:

  • 1 pieza de secreto  
  • 1 cebolla grande
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharada de vinagre de módena
  • Unas ruedas de queso de cabra
  • Pimienta negra
  • Aceite de oliva
  • Sal





Comenzamos nuestra receta por cortar la cebolla y ponerla a pochar en una sartén con un poco de aceite y sal, cuando la cebolla está pochada y ha cogido color añadimos el azúcar y el vinagre, dejamos a fuego medio hasta que coja  un color doradito, reservamos. En otra sartén ponemos nuestro secreto a fuego vivo sin nada de aceite ya que va a soltar mucha grasa durante su cocción, más o menos 4 minutos por cada cara, dejando la grasita exterior doradita. Montamos nuestro plato colocando primero el secreto, encima la cebolla y después el queso de cabra, pero antes pondremos un poco de pimienta negra en una de las caras del queso de cabra. Después lo metemos al horno a gratinar hasta que el queso comience a derretirse, cuidado al sacar el plato del horno ya que se calienta.

Crema de calabaza

Hoy presentamos una rica y fácil receta de una crema, este tipo de platos son muy versátiles ya que a la hora de su  presentación la podemos acompañar con un crujiente de jamón ibérico, un trozo de queso de cabra a la plancha, unas rebanadas de pan frito, cebolla caramelizada, un hilo de nata, etc...

Es un plato fino para el paladar y que nos saca del apuro de pensar que podemos comer de primero, además que con los tiempos que corren es de un precio bastante asequible, en días fríos también lo podemos degustar a la hora de la cena para entrar en calor después de llegar a casa después de una dura jornada de trabajo.


Los ingredientes necesarios, son:
  • 500 g. de calabaza    
  • 1 papa grande
  • 1 cebolla mediana
  • 1 puerro
  • 1 pastilla de caldo de carne
  • Pimienta negra
  • Nuez moscada
  • Aceite de oliva
  • Agua
  • Sal


Lo primero que hacemos es pelar y cortar la calabaza, la papa (en cuadraditos) la cebolla y el puerro (en juliana). En un caldero ponemos el fondo de aceite de oliva, una vez que se calienta ponemos todas las verduras y las rehogamos durante unos 5 minutos a fuego medio, no pondremos nada de sal ya que al final la salpimentaremos, añadimos la pastilla de caldo y rehogamos un poco más. Pasado ese tiempo cubrimos con agua, dejando que hierva a fuego medio el tiempo necesario hasta que la calabaza esté tierna, si fuese necesario añadiremos más agua si vemos que se nos queda seco. una vez que tenemos ya toda la verdura en su punto ya solo nos queda triturar con la ayuda de una batidora, si queremos asegurarnos de que no nos queda ningún trozo de verdura lo podemos pasar por un chino. Llega el momento de aderezar nuestra crema  con la sal, la nuez moscada y la pimienta negra. Removemos, probamos y rectificamos si fuera necesario. Antes de servirla dejaremos que repose al menos un par de horas.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Big mac casero


Hoy retomamos la actividad en el blog y como aún no he tenido tiempo de ponerme al día quiero dar las gracias a mi hermana Sonia que es la artífice de la receta de hoy. Ella se me ha adelantado a la prueba que quería hacer ya que la receta la hemos sacado de la afamada web, directo al paladar (Big mac casero), dejamos el enlace para quien se quiera apuntar http://www.directoalpaladar.com/recetas-de-carnes-y-aves/receta-de-big-mac-casero-salsa-secreta-incluida, la verdad es que están muy buenas y caseras. Poco más que decir ya que una imagen vale más que mil palabras, no dudéis en probar en casa a cocinarla. 




lunes, 27 de agosto de 2012

La sal, una desconocida en cocina


Hoy intentaremos dar un poco de luz a un mundo tan amplio, que nunca terminaríamos por concluir ya que cada día vaya evolucionando e introduciendo nuevas variedades y diversas formas de presentación, es la sal.  En tiempos de los romanos, las tropas cobraban su sueldo en sal, de ahí viene la palabra salario. También en zona de desiertos, es la moneda más preciada para comerciar, ya que junto con el agua es uno de los bienes más escasos. Como curiosidad diremos, que se ha dicho alguna vez que una cucharada de sal tomada directamente bastaría para perjudicar seriamente la  salud a alguien, ya que es la gran enemiga de la presión arterial, ingrediente prohibido para los hipertensos. Antes de ponernos a utilizar la sal como instrumento de tortura, el principal uso que le damos es para cocinar, con el fin de dar un gusto agradable a nuestras elaboraciones, siempre en su justa medida, ya que poco queda soso y si nos pasamos de sal quedará salado y será casi imposible poderlo comer. Por eso diremos que a la hora de salar una elaboración más vale quedarse corto y tener la oportunidad de rectificar. Tenemos muchos tipos de sal a nuestra disposición en los mercados, supermercados, grandes superficies, etc. La intención es dar a conocer los grandes tipos de sal que podemos encontrar más a mano en nuestros comercios más cercanos.






Como información adicional indicaros que el 50% de producción mundial de sal se obtiene del mar y el otro 50% de minas de sal. Las fuentes mundiales son prácticamente inagotables ya que son los océanos contienen gran concentración de la misma, siendo China el primer productor mundial con unos 56 millones de toneladas por año, seguidos de los Estados Unidos.

Entre los tipos de sal de las que vamos  a hablar tenemos la sal de mesa, sal yodada, sal en escamas, sal kosher, sal marina sin refinar, fleur de sel o flor de sal y sales con sabores y colores.

Las sales de mesa, son sales granuladas, es decir formadas por pequeños cristales. Son las más densas y las que más tiempo tardan en disolverse. La típica sal de mesa suele llevar aditivos para que no absorban humedad y se peguen los pequeños cristales, unos con otros.

La sal yodada, son sales comunes y marinas que se refuerzan con yodo ya que la sales por lo general traen un aporte bastante escaso de este componente. Además, para contrarrestar la acidez del yoduro se les añade carbonato de sodio.

Sal en escamas, están compuestas por granos más grandes y planas. Se producen por evaporación mecánica. Por ejemplo, la sal maldon, se utilizan sobre todo para incorporar en el último momento ya que aportan una textura crujiente y además un sabor más intenso.

La sal kosher, es un tipo de sal que se usa en la preparación de carnes según las leyes alimentarias judías. Es una sal muy densa, muchas veces compuesta pos escamas y se echa sobre la carne recién sacrificada y cortada para extraer la sangre.

Sal marina sin refinar, se producen del mismo modo que los cultivos agrícolas: se cuidan y atienden los yacimientos, se recoge la sal cuando está lista y se procesa mínimamente. El cuidado de este “cultivo” consiste en una lenta y progresiva concentración del agua de mar, que puede durar hasta cinco años. Como a las sales sin refinar no se les elimina sistemáticamente su recubrimiento de minerales, llevan un componente superior de sulfatos, magnesio, etc. Estos “minerales” le dan un cierto tono gris mate.

La flor de sal, es la más fina y delicada, es un producto my especial. Se forman capas en la superficie de evaporación de las sales marinas, y tienen un aroma muy especial y único debido a formaciones de materiales grasos con las que entran en contacto cuando se está formando.  Debido a su alto precio es mejor usarlas a última hora y no para cocinar.

Sales con sabores y colores. En este grupo podemos meter todas esas sales que conocemos porque están en el mercado y que conocemos. Los colores pueden ser porque están en contacto con componentes minerales determinados. Por ejemplo, la sal rosa del Himalaya es porque procede de minas con alto componente de hierro.
Por último hablaremos de un tipo de sal que está entrando en el mercado con fuerza, lleva en el mercado desde 2.008 pero es ahora cuando está llegando a las cocinas de las casas, primero hizo furor en los fogones de los grandes restaurantes del mundo, son las sales líquidas están pensadas para aderezar pescados, carpaccios, pastas, verduras, ensaladas y toda elaboración a lo que deseemos dar un punto de sal y un aroma en particular. El formato en spray, nos permite controlar la cantidad a dispensar, se recomienda pulverizar sobre la elaboraciones de 2 a 4 veces. Cabe destacar que están elaboradas con productos de calidad diluidos en agua de manantial. La Sal Líquida de Esencias Mediterráneas por ejemplo, incorpora además de agua y flor de sal, romero, tomillo y orégano.

Las salinas canarias se han unido para intentar sacar al mercado una sal marina de calidad, artesanal y que sea considerada con Denominación de Origen para introducirla en un mercado  muy competitivo, aquí dejo el enlace donde se puede encontrar una información más exhaustiva http://www.salinasdecanarias.com/

sábado, 18 de agosto de 2012

Papas amarillas con mini hamburguesas

Hoy quiero presentar una receta familiar, de mi Yaya (que era mi abuela paterna) y de su hermana, que era mi tía Lola. Es una receta que me trae muchos recuerdos de mi niñez, esta elaboración casi siempre venía acompañada por bístec rusos, que no es otra cosa que hamburguesas pasadas por pan rallado y en vez de hacerlas a la plancha se fríen. Era una de las comidas típicas en días festivos o de fin de semana. En la actualidad yo suelo acompañarlas con mini hamburguesas, pero esta receta no es la que vamos a publicar, ya que en su día ya la dimos, si te la perdistes aquí puedes consultarla http://laverguenzaquedotraslapuerta.blogspot.com.es/2011/06/mini-hamburguesas.html La receta de papas que vamos a dar es para tres o cuatros comensales.

Decir que ahora podemos aprovechar a consumir papas nuevas (son papas de temporada, recogidas y llevadas al mercado, no son las que se meten en cuevas para cuando no hay de temporada) de ojo rosado, que se está recogiendo en nuestra tierra estos días, es una papa muy rica que da un buen resultado en nuestras elaboraciones y muy apreciada en las mesas canarias.


Los ingredientes que vamos a necesitar, son:


  • 5 o 6 papas medianas
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharada sopera de harina
  • Pimienta negra molida
  • Perejil picado
  • Azafrán
  • Vino blanco
  • Agua 
  • Aceite de oliva
  • Sal
Comenzamos nuestra elaboración por pelar y lavar nuestras papas. Una vez las tenemos las cortamos en 4 o 5 lonchas gordas a lo largo, en una sartén calentamos un poco de aceite de oliva para sellar nuestras papas, es como si fuéramos a freírlas, pero no terminaremos ya que después se terminarán hirviendo para que se ablanden. Durará esta operación unos dos minutos por cara, ya que les daremos la vuelta. Mientras vamos friendo las papas, en un caldero pondremos un poco de aceite de oliva y en él freiremos los ajos que previamente cortamos en brunoise, una vez los ajos están en su punto añadimos una cucharada sopera de harina, la cual freímos un poco para que no sepa a crudo. Después añadimos un chorrito de vino blanco, añadimos nuestras papas y las cubrimos con agua. Le añadimos un poco de azafrán y las salpimentamos al gusto, yo en mi caso he utilizado sal gorda y pimienta a las 5 bayas. Dejaremos hervir hasta que la salsa espese y las papas estén blandas para ello las pincharemos con la punta de una puntilla, cuando entre en la papa sin oponer resistencia ya tendremos lista la elaboración. A mí personalmente me gusta prepararlas temprano para que las papas absorban todo el sabor, una vez que estoy haciendo a la plancha nuestras mini hamburguesas aprovecho para calentar nuestras papas. Las papas las ponemos a modo de cama y encima la carne, llevamos a la mesa y degustamos antes de que se enfríe.

lunes, 13 de agosto de 2012

Minipizzas

La verdad es que muchas veces cuesta que nuestros hijos coman y uno de los platos que a casi todos los niños gusta es la pizza, y si se las hacemos en pequeñito se ponen muy contentos y se las comen muy bien. Es difícil acertar con los ingredientes que más gusta, pero lo más usuales para los niños son el queso, el jamón york y las aceitunas negras. La receta que vamos a dar es para unas 14-16 unidades, en mi caso al no consumirlas todas, las suelo congelar individualmente ya preparadas y que más de una vez me han sacado de un apuro cuando recibo en casa a algún invitado sorpresa. En estos días he descubierto que preparar la masa es más fácil de lo que creía, solo necesitamos algo de tiempo y paciencia a la hora de esperar a que leve la masa. 


Los ingredientes necesarios, son:

  • 125 g. de harina                    
  • 12,5 g de levadura fresca
  • 75 ml de agua tibia
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 pizca de sal


Comenzamos la elaboración de la masa por calentar unos segundos el agua, ya que la queremos tibia para que la levadura haga su trabajo y suba. En un bol ponemos la harina junto con la sal y el azúcar. En el vaso donde tenemos el agua, añadimos el aceite y la levadura (comentar que es medio paquete, ya que se vende en 2 paquetes de 25 g. cada uno), revolvemos bien y dejamos unos minutos que repose. Pasado ese tiempo añadimos el contenido del vaso al bol y amasamos bien hasta que tengamos una bola homogénea con una textura suave, amasamos como unos 15 minutos aproximadamente. Ponemos la bola en el bol y con un paño limpio lo ponemos a estufar para que doble su tamaño, esperaremos una hora. Pasado el tiempo de espera veremos como la masa ha doblado su tamaño, amasamos bien de nuevo para sacar todo el aire. Con la ayuda de un rodillo estiramos bien la masa y con la ayuda de un vaso hacemos las bases de las minipizzas. Decir que los ingredientes más usados, en mi caso son: queso gouda, jamón york, champiñones frescos, aceitunas negras y pimientos del piquillo, todo bien picado. Encima de la masa ponemos un poco de tomate frito y un ajo exprimido, en el aso de los niños lo suprimimos. Después colocamos todos los ingredientes encima y horneamos a 220 grados hasta que se nos quede doradita la masa, unos 15-20 minutos, recordar que el horno estará precalentado y ponemos nuestras minipizzas en una bandeja de rejilla con papel sulfurizado para que no se nos pegue, al sacarlas del horno le añadimos el orégano cuando aún están muy calientes, no lo añadimos antes para que no se nos queme. Decir como consejo que si usamos jamón serrano también lo añadiremos al sacar la pizza ya que si no estaría muy salado. Servimos en un plato y llevamos a la mesa.

El maridaje de este plato al ser para niños lo podemos degustar con un zumo o refresco, a gusto del consumidor infantil.

Lasaña de berenjenas

Hoy presentamos una receta de las llamadas de aprovechamiento, ya que hemos utilizado el relleno que nos sobraba de preparar unas berenjenas rellenas  de carne  y nos salva la comida de un día, haciéndola rápida y fácil, http://laverguenzaquedotraslapuerta.blogspot.com.es/2011/08/berenjenas-rellenas.html en este en lace presentamos la receta original de la que deriva nuestra elaboración para aprovechar la cantidad sobrante ya que es una buena época para comer verduras y con estos calores debemos prestar más atención a este tipo de ingredientes ya que se estropean con más facilidad. De las berenjenas diremos que se cree que vienen de Persia aunque confirmado con antiguos escritos vienen de la India. Hasta que aprendieron el método de cocinarla pasó un tiempo en la cual causaba indigestión  y no utilizaban condimentos para aderezarlas. De las propiedades de las berenjenas (Solanum melongena) ya lo habíamos contado en otro post pero podemos destacar que las dos variedades más consumidas, las de fruto largo que  son las negras y las violetas o moradas, también en nuestro país las tenemos como encurtidos siendo muy conocidas como berenjenas de Almagro (se conservan gracias a un escabechado), de fruto redondo. El mineral que más abunda es el potasio.

Volviendo a nuestra receta, los ingredientes que vamos a necesitar, son:


  • 6 láminas de lasaña 
  • Relleno de berenjenas 
  • Perejil picado
  • Pimienta negra molida
  • 5 lonchas de manchego semi
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Bechamel ligera




Comenzamos nuestra receta por poner a calentar agua en un caldero con un poco de sal gorda, la cual añadimos una vez que hierva para que no retase el punto de ebullición. También ponemos un cazo con agua para preparar el huevo duro, el cual estará de 10 a 12 minutos pero partiendo del agua hirviendo. Las láminas de pasta las cocinaremos siguiendo las recomendaciones del fabricante. Mientras vamos preparando nuestro relleno al cual le daremos el último toque de puesta a punto añadiendo un poco de perejil picado y un toque de pimienta negra molido al gusto. 

En un caldero ponemos un poco de mantequilla  y un chorrito de aceite de oliva para que no se nos queme la mantequilla, una vez derretida, añadimos dos cucharadas de harina y la tostamos un poco. Después añadimos la leche, aproximadamente medio litro caliente para que no nos haga grumos, en el caso de que nos salga grumos con la ayuda de una mixer nos libraremos de ellos. Condimentamos con la sal y la nuez moscada, dejaremos que la bechamel tenga una consistencia semi-líquida. Una vez que la tenemos añadimos un par de cucharones a la farsa o relleno, removemos. Comienza la fase final del montaje de la lasaña, para ello en una bandeja de cristal o metálica ponemos un poco de bechamel en el fondo y extendemos, después ponemos una lámina de pasta, después farsa o relleno que hemos extendido por toda la pasta y después tapamos con otra lámina, repetimos la operación hasta llegar a la última lámina. Para finalizar nuestro plato napamos o cubrimos de bechamel y le damos el toque final poniendo las lonchas de manchego encima. Mientras vamos montando la lasaña, iremos precalentando el horno a 200 grados, después la tendremos unos 20 minutos hasta que veamos que el queso se nos derrite y se nos dora.

Dar las gracias a mi hermana Sonia por esta receta ya que fue ella en su día la que elaboró las berenjenas rellenas y la culpable de enseñarnos como podemos aprovechar de una parte de una comida y elaborar otra.

Como maridaje a nuestro plato y en honor a ella lo haremos con un Peñascal Rosado Aguja, embotellado en Laguna de Duero, Valladolid. Variedad garnacha y tempranillo, de color rosa frambuesa limpio y brillante. Aroma muy afrutado con ligeros recuerdos a melocotón. Tiene un bouquet delicado y suave que se lo otorgan los restos de azúcares sin fermentar. Se debe consumir a una temperatura que oscila sobre los 6 y los 8 grados.

sábado, 4 de agosto de 2012

Atún a la reducción

Hoy presentamos un rico, rápido y económico plato de lomos de atún, podemos aprovechar para comprarlo ya que estamos dentro de temporada y tiene un precio más que atractivo, por aquí lo podemos conseguir en los mercados por un precio inferior a los 3 €/kg. La verdad, al principio cuando leas la receta vas a estar un poco reacio a probarla, pero te puedo asegurar que está muy rica para la elaboración que lleva. Además vamos a utilizar uno de los ingredientes que más vitamina C tiene, que nos es otro que el perejil, el cual deberíamos intentar incluir más en nuestras elaboraciones, ya sea cocinadas o frescas.


Los ingredientes necesarios, son:


  • 600 g de atún          
  • 500 g de almejas
  • 1/2 cabeza de ajos
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1/2 vaso de vinagre manzana
  • El zumo de un limón
  • Aceite de oliva
  • 1 pimienta cayena
  • Pimienta negra molida
  • Perejil picado
  • Sal


Lo primero que haremos es sacar los filetes de atún de los lomos, también podemos pedírselo a nuestro pescadero y evitamos este paso, después lo ponemos a marinar junto con el vinagre y el zumo de limón, pero antes salpimentamos los lomos. Las almejas las tendremos como mínimo una hora en agua con gas para que terminen de soltar toadas las impurezas que le puedan quedar ya que vienen filtradas, previamente las lavamos. En un caldero a fuego vivo ponemos el vino, cuando este hierva añadimos las almejas que previamente hemos colado el agua con gas y lavado por última vez. Tendremos el caldero al fuego hasta que se abran las almejas, después retiramos y reservamos. En una sartén ponemos un poco de aceite de oliva y a fuego vivo sellamos los lomos de atún por cada lado, también reservamos. En la misma sartén con un poco de aceite de oliva a fuego medio primero ponemos la pimienta de cayena y cuando el aceite esté caliente añadimos los dientes de ajo que previamente hemos laminado, cuando estén casi dorados añadimos el líquido donde marinamos los lomos de atún y el vino junto con el jugo de las almejas, dejamos que todo reduzca por unos minutos a fuego medio, unos 5 minutos. Pasado ese tiempo añadimos los lomos de atún que dejamos que hiervan durante un par de minutos, después añadimos las almejas y un minuto antes de retirar la elaboración del fuego le añadimos perejil picado. Podemos acompañar nuestro atún con unas papas hervidas, si queremos darle un plato más vistoso podemos tornear las papas. Como maridaje podemos decir que nos viene bien un vino blanco frío, en nuestro casi lo hemos degustado con un Viña Pati  2011, D.O. Rueda, es un vino de uvas Verdejo y Viura de la finca Valverde, de color amarillo pajizo, brillante, muy fresco y con grandes aromas frutales. Es un vino recomendado para aperitivos, pescados y mariscos. Se debe consumir a una temperatura entre 7 y 9 grados para su óptimo paladar.

jueves, 12 de julio de 2012

Lasaña marinera

Hoy presentamos una lasaña marinera, es un plato de pasta el cual podemos llevarnos en una fiambrera y degustar fuera de casa si fuera necesario, además es un ingrediente que gusta a casi todo el mundo, fácil y rápido de preparar. En estos días duros que nos han tocado vivir vuelve a nuestras tertulias el uso de las fiambreras en los colegios, la verdad a mi me parece muy bien permitir a los niños de los padres que se encuentren en dificultades adoptar esta opción, pero nos volvemos a encontrar con la burocracia, en este caso de la mano de Sanidad, ya que considera que no se cumplen las medidas higiénico-sanitarias adecuadas, pero yo discrepo, cuando yo estudiaba esto ocurría en mi colegio y para ser sinceros nunca vi que a nadie le pasara nada. También desde hace unos años muchos trabajadores se llevan la comida a sus trabajos y allí la conservan y a la hora de comer la calientan según las infraestructuras existentes en cada negocio. Son tiempos duros y toca afloja un poco la mano que no está apretando el cuello. Esto me recuerda cuando me pongo a cocinar junto a mi madre y la corrijo con alguna de las nuevas formas de tratar los alimentos y me dice una frase lapidaria que no me da pié a seguir ya que tiene la razón, "Yo siempre lo he hecho así y ahí están tus hermanos y tú, ¿les ha pasado alguna vez algo?", después de esto yo me callo y sigo con mi cometido. Pero bueno volvamos a nuestra receta ya que esto daría para un largo debate. La receta que vamos a dar son para dos comensales.


Los ingredientes necesarios para nuestro plato, son:

  • 3 láminas de lasaña  
  • 8 langostinos medianos
  • 6 palitos de surimi
  • 1 lata de atún en a.o.
  • 1 huevo duro
  • 1 cebolla mediana
  • 2 pimientos morrones medianos
  • 6 aceitunas verdes
  • Perejil picado
  • Pimienta negra molida
  • 3 lonchas de manchego semi
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Bechamel ligera

Comenzamos nuestra receta por poner a calentar agua en un caldero con un poco de sal gorda, la cual añadimos una vez que hierva para que no retase el punto de ebullición. También ponemos un cazo con agua para preparar el huevo duro, el cual estará de 10 a 12 minutos pero partiendo del agua hirviendo. Las láminas de pasta las cocinaremos siguiendo las recomendaciones del fabricante. Picamos la cebolla en brunoise y la ponemos a pochar en una sartén con un poco de aceite de oliva, una vez pochada, la retiramos y salteamos los langostinos, que previamente hemos pelado y retirado el hilo intestinal, las cabezas y las cáscaras no las tiramos ya que podemos preparar un fumet para otra elaboración, como por ejemplo un arroz. Esperamos a que se templen la cebolla y los langostinos. No paramos mientras, picamos los pimientos, el huevo, las aceitunas y los palitos de surimi, lo vamos juntando todo en un bol. Después añadimos el atún desmenuzado, sin aceite, picamos los langostinos y junto con la cebolla también lo añadimos todo al bol. Le añadimos perejil picado y pimienta negra molida al gusto, reservamos. La pasta ya la tenemos cocida y la tenemos encima de un paño a la espera de montar la lasaña. En un caldero ponemos un poco de mantequilla  y un chorrito de aceite de oliva para que no se nos queme la mantequilla, una vez derretida, añadimos dos cucharadas de harina y la tostamos un poco. Después añadimos la leche, aproximadamente medio litro caliente para que no nos haga grumos, en el caso de que nos salga grumos con la ayuda de una mixer nos libraremos de ellos. Condimentamos con la sal y la nuez moscada, dejaremos que la bechamel tenga una consistencia semi-líquida. Una vez que la tenemos añadimos un par de cucharones a la farsa o relleno, removemos. Comienza la fase final del montaje de la lasaña, para ello en una bandeja de cristal o metálica ponemos un poco de bechamel en el fondo y extendemos, después ponemos una lámina de pasta, después farsa o relleno que hemos extendido por toda la pasta y después tapamos con otra lámina, repetimos la operación hasta llegar a la última lámina. Para finalizar nuestro plato napamos o cubrimos de bechamel y le damos el toque final poniendo las lonchas de manchego encima. Mientras vamos montando la lasaña, iremos precalentando el horno a 200 grados, después la tendremos unos 20 minutos hasta que veamos que el queso se nos derrite y se nos dora.



jueves, 28 de junio de 2012

Jamón al Oporto

Hoy podemos encontrar una receta que se elabora con jamón York o jamón cocido. Es una elaboración la cual la podemos sustituir por un codillo, lo cual implicaría  que este tipo de carne llevaría más tiempo al fuego que con el ingrediente que nosotros hemos utilizado, en mi opinión de 30 a 40 minutos. Vamos a cocinar nuestro jamón en vino de Oporto, vino portugués de paladar dulce, suave y muy oloroso que combina perfectamente con la carne de cerdo. Como curiosidad diremos que al vino durante su fermentación se le añade brandy, su proceso nació en el siglo XVI, cuando se buscaba una bebida para los trayectos marítimos capaz de aguantar altas temperaturas y humedades de largo proyecto, de ahí se consiguió elaborar el Oporto, tenemos diferentes calidades en el mercado que va desde el joven a un vino de más de 20 años. 


Los ingredientes necesarios, son:


  • 3 lonchas de jamón York
  • 2 cebollas blancas
  • 2 puerros
  • 2 papas grandes
  • 1 manzana reineta
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 1/2 vaso de leche evaporada
  • Vino de Oporto
  • Perejil picado
  • Aceite de oliva
  • Sal


Comenzaremos nuestra elaboración por sancochar o cocer nuestras papas, partimos de agua fría en un caldero y las papas previamente las hemos lavado y las ponemos con la piel, ya que así no absorberán tanta agua, tardarán de 20 a 25 minutos en estar sancochadas. En otro caldero ponemos las cebollas y los puerros a pochar picados en brunoise con un poco de aceite de oliva y sal. Una vez que la verdura está pochada añadimos el jamón (son lonchas gruesas que pesan aprox. 200 g), las cuales las partimos en tres trozos para cocinarlas mejor , le damos unas vueltas y cubrimos con el vino, dejaremos que hierva a fuego medio durante unos 15 minutos para que la esencia del vino penetre en la carne, si fuera codillo el tiempo sería mayor como ya comenté. Una vez que tenemos las papas, las pelamos y las pasamos por un pasapurés. Mientras en una sartén colocamos las dos cucharadas de mantequilla, la leche evaporada y la manzana cortada en lonchas finas durante unos 5-7 minutos hasta que este blanda. Después vertemos esto en el caldero de las papas hecha puré, revolvemos todos bien. Después sacamos el jamón del caldero y molemos la salsa con un mixer. Antes de servir añadimos el perejil picado a las papas. Servimos en un plato y llevamos a la mesa la salsa sobrante en una salsera.

viernes, 22 de junio de 2012

Costillas de cerdo a la miel

Hoy presentamos una rica receta ideal para el fin de semana que ha elaborado mi hermana Sonia y ha decidido compartirla con todos nosotros, gracias hermanita. Son unas costillas de cerdo a la miel, es un plato que gusta a casi todo el mundo y es fácil de preparar, la única pega de este plato es estar ojo avizor al horno para que las costillas no se nos quemen, pero controlando el tiempo el resultado es óptimo para un producto cárnico que hace unos años se ha vuelto a poner de moda gracias a las cadenas de comidas rápidas americanas que lo preparan como uno de sus platos estrellas y a partir de hoy puedes prepararlo tu mismo desde casa. La receta que vamos a dar es para 4 comensales.


Los ingredientes necesarios, son:


  • 1 kg de costillas de cerdo
  • 1/2 taza de tomate frito
  • 4 cucharadas de ketchup
  • 4 cucharadas de miel
  • 3 cucharadas de salsa de soja
  • 2 cucharaditas de vinagre
  • 4 dientes de ajo
  • Pimienta negra molida
  • Aceite de oliva
  • Sal


Comenzaremos por decir que las costillas deben ser carnosas, a la hora de comprarlas, comentaremos que las queremos para hacerlas al horno, las compraremos en un solo trozo del costillar. Una vez que ya tenemos nuestras costillas prepararemos la salsa con la cual las vamos a tener macerando durante un mínimo de dos horas. Para ello en una sartén ponemos un poco de aceite de oilva, donde vamos a dorar los ajos que previamente hemos prensado, en el caso de no tener un prensa-ajos los pondremos picados en brunoise. Una vez tenemos los ajos, añadimos el tomate frito, el ketchup, la miel, el vinagre, la soja y la pimienta negra, esta última a nuestro gusto. Dejamos a fuego medio-bajo que todo hierva, removemos de vez en cuando. Una vez que hierve la retiremos del fuego y esperamos a que se enfríe. Ponemos nuestras costillas en una fuente de horno y cubrimos con nuestra salsa, tapamos con film transparente y las introducimos en el frigorífico, dejando que macere al menos dos horas. Pasado ese tiempo, sacamos las costillas y las dejamos que se atemperen, al mismo tiempo ponemos nuestro horno a precalentar 15 minutos a 200 grados en modo grill. Introducimos nuestras costillas que estarán al fuego durante una hora más o menos, dándole la vuelta pasado la media hora. Como consejos diremos dos cosas, una que para que nos quede la parte más bonita crujiente al final, comenzaremos a hornearlas con los huesos hacia arriba y la otra cosa es con la ayuda de una brocha de silicona pintar unas cuantas veces las costillas durante su cocción. Mientras se terminan de preparar podemos ir preparando la guarnición que pueden ser papas, bien en puré, asadas o fritas, mi hermana se ha decantado por esta última opción. También podemos preparar una ensalada que le dará un toque fresco a nuestra elaboración. Antes de llevarlo a la mesa dividimos nuestras costillas en las proporciones adecuadas y servimos.

miércoles, 20 de junio de 2012

Pollo al estilo de nuestra "Yaya"

Hoy presentamos una receta de la cocina tradicional española, es un estofado de pollo. Esta receta es muy especial para nuestra familia, ya que era una de las comidas que mi Yaya, que era mi abuela paterna preparaba junto con su hermana,  la tía Lola, se solía preparar en domingos y en días de fiestas. Para ser sinceros es una receta que sale a la luz gracias a mi hermana Sonia que es quien la ha elaborado y ha tenido el placer de degustarla, ya que yo hace mucho tiempo que no la como. Al ver la foto que me ha enviado de la elaboración ha venido a mi mente el rico olor y la imagen de un caldero grande plano donde se preparaba ya que eramos unos cuantos a comer. Esta receta también se puede preparar con ternera, en casa de mi Yaya con carne de costillas y pecho, con la cual previamente se preparaba un caldo para su también afamada sopa, pero eso será en otra ocasión. 

Los ingredientes necesarios, son:


  • 1 kg. de pollo troceado  
  • 2 cebollas medianas
  • 3 papas medianas
  • 6 dientes de ajo
  • 200 ml de tomate frito
  • 1 bote de pimientos del piquillo
  • Vino tinto
  • Perejil picado
  • Pimienta negra
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Agua


Comenzamos nuestra receta por salpimentar el pollo que previamente hemos troceado o nos lo han preparado en nuestro establecimiento habitual. En caldero ponemos un poco de aceite de oliva y cuando  esté caliente vamos dorando todos los trozos a fuego vivo, reservamos. En el mismo caldero vamos a preparar la fritura para ello picamos las cebollas y los dientes de ajo en brunoise y lo ponemos a pochar. Cuando lo tengamos pochado añadimos el tomate frito y un buen chorro de vino tinto. Volvemos a introducir el pollo y cubrimos con agua. Una vez que está guisado el pollo, unos 20 minutos a fuego medio, rectificamos de sal y pimienta si fuera necesario. Durante la espera del pollo vamos pelando, lavando y picando nuestras papas en cuadraditos. Las cuales doramos en una sartén y añadimos a nuestra elaboración.  También añadiremos los pimientos en tiras finas al igual que el agua de su conserva. Dejamos que siga hirviendo por un par de minutos más. Antes de servir como último paso, añadimos el perejil picado. Servimos en una fuente y llevamos a la mesa.

martes, 12 de junio de 2012

Pancit

Hoy presentamos un plato típico de la gastronomía filipina, donde combina diferentes tipos de carnes con langostinos y verduras, es parecido al yakisoba, japonés. Es un plato que lleva su tiempo de preparación y elaboración pero merece la pena ya que está muy rico y sorprenderás a tus invitados con algo diferente. El nombre del plato significa, algo que se ha cocinado realmente rápido. Con el pancit pasa como con la mal llamada paella española puedes hacerla de lo que más te guste. La receta que vamos a dar a continuación es para 4 comensales o 4 pax, pero perfectamente puede comer alguno más ya que sale una buena cantidad.


Los ingredientes necesarios, son: 


  • 400 g de pasta o fideos de arroz   
  • 135 g de carne de cerdo
  • 135 g de carne de ternera
  • 135 g de pechuga de pollo
  • 150 g de langostinos
  • 1 cebolla
  • 1 puerro
  • 1 calabacín
  • 2 zanahorias
  • 8 habichuelas
  • 1/2 pimiento verde
  • 150 g de col
  • Brandy
  • Salsa de soja
  • Zumo de limón
  • Pimienta negra molida
  • Nuez moscada
  • 1 cubito de caldo de pollo
  • Aceite de oliva
  • Sal

Comenzamos nuestra elaboración por picar toda la carne a cuchillo, podemos ponerla molida pero a la hora de cocinarla se nos harán bolas, cortamos en trocitos pequeños. Una vez que las tenemos toda picadas las ponemos en un bol y las sazonamos con una cucharada sopera de brandy, una cucharada sopera de salsa de soja, pimienta negra , nuez moscada y picamos el cubito de caldo de pollo, dejamos que macere todo junto mientras seguimos preparando la verdura. La verdura la lavamos, pelamos y cortamos todo en juliana, decir que no hace falta pelar el calabacín. A la hora de cortar en juliana las vamos poniendo por separado ya que se irán añadiendo en orden de dureza a la hora del cocinado. Con los langostinos hacemos un fumet con las cáscaras y las cabezas, las cuáles cortamos a lo largo para sacar todo su sabor, lo ponemos en un calderito al fuego con un dedo de agua hasta que hierva, reservamos el resultado. El cuerpo de los langostinos que vienen a ser aproximadamente unas 12 piezas, le quitamos el hilo intestinal y los partimos en cuatro partes. Una vez los tenemos todos partidos, lo ponemos a macerar en un bol con una cucharada sopera de brandy, otra de soja y una de aceite de oliva. En un wok o paellera alta ponemos un poco de aceite y empezamos por saltear toda la carne, al mismo tiempo ponemos un caldero al fuego con agua para cocer la pasta, nosotros hemos puesto unos spaguetis finos ya que no teníamos los fideos de arroz, como es originaria la receta. Una vez tenemos la carne vamos añadiendo la verdura por orden: primero la cebolla, el puerro y vamos salteando, después el pimiento verde, después las zanahorias y las habichuelas, seguimos salteando y finalizamos con el resto de la verdura. Una vez que hierva el agua añadimos la pasta y seguimos las instrucciones del fabricante para su cocción. Mientras la pasta se cuece en una sartén vamos a saltear los langostinos hasta que cojan un color rosadito, una vez lo tenemos lo añadimos donde tengamos todo. Una vez que la pasta esté en su punto, la colamos y nos aseguramos que nos tenga agua. La añadimos al conjunto, removemos bien, también añadimos el fumet y rectificamos de sal con la soja si fuera necesario. Damos durante un par de minutos vueltas para unificar sabores y llevamos a la mesa. En nuestro caso lo hemos servido en cuencos y nos hemos ayudado de unos palillos para degustarlos. ¿Te atreves a usarlos?

martes, 5 de junio de 2012

Risotto de champiñones al aroma ibérico

Hoy presentamos un arroz mal llamado risotto, ya que dos de los principales ingredientes que lleva un verdadero risotto no están en esta elaboración, que son: la nata y la mantequilla, con lo cual podemos hablar de un falso risotto ya que al final obtendremos un plato de arroz meloso, similar al paladar. La técnica para obtener un arroz meloso es ir añadiendo poco a poco el caldo o agua y no dejar de remover para que éste suelte todo el almidón. Como ya hemos explicado en otro post el arroz idóneo para preparar este tipo de platos es un arroz arborio pero un arroz redondo también es adecuado. Como curiosidades hablaremos de la siembra y de la calidad del arroz, que viene marcada por el porcentaje de granos de arroz que están enteros y por su contenido de amilasa, que le da la propiedad que se cuezan todos los granos de forma uniforme. Tendremos entre nuestras manos un arroz extra o de primera calidad cuando el 92,7% de sus granos se encuentren enteros y al cocinarlo queden sueltos los granos. De la siembra, recogida y secado comentaremos que se prepara la tierra para la siembra en otoño y los meses de invierno. Se siembra en primavera, bien por avión o por equipo terrestre. Tras una media de 100 días el arroz está listo para ser recogido, viene a ser a finales del verano. El ciclo se cierra con el secado del mismo dependiendo de ello el porcentaje de humedad que es el factor más importante en esta operación. La receta que vamos a dar es para unas 3 o 4 personas.

Los ingredientes que vamos a necesitar, son:

  • 300 g de arroz
  • 100 g de champiñones
  • 600 g caldo ibérico
  • 100 g de parmesano
  • 2 puerros
  • 1 pimiento rojo
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • Pimienta negra molida
  • Perejil picado
  • Aceite de oliva
  • Sal

Comenzamos nuestra receta por preparar el caldo ibérico para ello lo que vamos a necesitar es un trozo de hueso de jamón ibérico y el verde de los puerros. Ponemos un caldero con agua fría todos los ingredientes y lo ponemos a hervir como mínimo una hora, partimos de agua fría porque queremos expandir el sabor, si quisiéramos conservar todo el sabor en el alimento partiríamos de agua hirviendo. Durante la espera vamos lavando y picando en brunoise, los puerros, el pimiento y los dientes de ajo. En otro caldero con un poco de aceite de oliva y sal,  ponemos a pochar. Mientras esperamos a que poche a fuego medio vamos limpiando nuestros champiñones con un paño seco, después los laminamos y reservamos hasta que la verdura esté en su punto, entonces los añadimos le damos un minuto de fuego y añadimos el arroz, el cual vamos a anacarar, para ello lo sofreímos un par de minutos junto con la verdura. Pasado este tiempo añadimos el vino blanco, que nos sirve para desglasar el caldero recuperando todos los jugos pegados y llegamos al momento clave de la elaboración, vamos añadiendo cucharones de caldo poco a poco, vamos removiendo y añadimos caldo a petición del arroz. Esta operación tardará unos 16 minutos hasta alcanzar el punto del arroz, después condimentamos con la sal, la pimienta y el perejil. Finalizamos añadiendo el parmesano y revolviendo todo junto durante un par de minutos. Servimos y llevamos a la mesa, es una elaboración que debe degustarse antes de que se enfríe. Como consejo diremos que debe quedar un arroz meloso y cremoso.

Nuestro plato de hoy cumple un buen maridaje con un vino de la guía de los supervinos 2012, es un D.O. Cariñena, de las Bodegas Grandes Vinos y Viñedos. Es un rosado, Castillo de Aguarón. Es un vino correcto sin grandes virtudes pero sin defectos. Color fresa tenue, suave aroma y poco cuerpo, agradable y seco en boca de fácil paladar.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Espaguetis de hongos y atún

Hoy presentamos un plato de pasta, la pasta es uno de alimentos más consumidos en la mayoría de los países del planeta ya que debido a su precio relativamente barato es muy socorrido para completar una comida aportando los hidratos de carbono necesarios, además la pasta gusta a casi todo el mundo y en especial a los niños. En el mercado se puede encontrar fresca o seca, de huevo, de arroz o de diferentes formas: en espagueti, en tiburón, en macarrón, en nido, en tallarín, en colores... Para los niños también encontramos varias opciones: en letras, en animalitos, en estrellitas... dando la posibilidad de comprar la que más nos guste o nos parezca el formato más atractivo, ya que como ya hemos comentado la vista también tiene un papel muy importante a la hora de degustar un plato. Lo recomendable es comer dos veces pasta a la semana.

También hay que reconocer que es una comida fácil, rápida y muy socorrida, combina con casi todo por no decir todo y pecar, ya sea verduras, quesos, carnes o pescados. Lo único volver a recalcar como en otras ocasiones que la pasta se se cuece más tiempo del indicado por el fabricante resulta indigesta ya que la asimilación por parte de nuestro cuerpo es más lenta. La receta que damos es para tres o cuatro comensales dependiendo si acompañamos la comida con algún entrante o complemento, como puede ser un carpaccio o unos panes de ajo.

Los ingredientes necesarios, son:

  • 250 g de pasta seca
  • 1 cebolla mediana
  • 80 g de champiñones
  • 80 g de setas
  • 1 lata mediana de atún aceite de oliva
  • Salsa de tomate
  • 1 chorrito de vino blanco
  • Jengibre en polvo
  • Orégano
  • Aceite de oliva
  • Sal


Comenzamos nuestra elaboración por poner en un caldero agua a hervir, mientras vamos limpiando y laminando nuestros hongos. La cebolla la cortaremos en brunoise y la ponemos a pochar en una sartén con un poco de aceite de oliva, en mi caso yo aprovecho el aceite del atún, que es de oliva y un poco de sal. Una vez pochada la cebolla, añadimos los hongos los cuales salteamos. Una vez que hierve el agua, añadimos la pasta y seguimos el tiempo recomendado por el fabricante. En la sartén añadimos el vino blanco, esperamos a que evapore el alcohol, recordamos que un truco es oler y si pica, aún queda. Después añadimos la salsa de tomate, a mi personalmente me gusta la natural que se elabora en casa. Solo lleva entre 4 y 5 kgs de tomate para salsa, un chorrito de aceite de oliva, una cucharadita de azúcar y mucha paciencia ya que está a fuego lento entre 3 y 4 horas. Después se pasa por un pasapuré y listo. La cantidad de tomate es al gusto, teniendo en cuenta que la salsa cubra toda la pasta. Finalmente para terminar nuestra salsa solo queda aderezarla con el gengibre, el orégano y rectificar de sal si fuera necesaria. Recordar que el jengibre le va a dar un toque picante y más vale pecar de poco e ir añadiendo hasta alcanzar el gusto deseado. Colamos la pasta una vez que la tengamos al dente, la devolvemos al caldero y añadimos la salsa. Servimos y llevamos a la mesa. Podemos acompañar nuestra pasta con queso rallado, personalmete me gusta un majorero envejecido que es similar al parmesano, es una opción de utilizar productos españoles de similares características, pero eso ya es al gusto del consumidor.





jueves, 17 de mayo de 2012

Dos postres rápidos


Hoy presentamos dos elaboraciones para postres, son dos elaboraciones muy sencillas de hacer con las cuales nuestros comensales quedarán muy satisfechos. El primordial objetivo de los postres es dejar saciado al comensal completando la comida, el último recuerdo que nos llevamos de un restaurante es el del postre o el del café, con lo cual si no tenemos buenos postres o buen café nuestro negocio está abocado a la ruina, ya que los comensales recordarán que no eran muy buenos y decidirán no volver más. Así que lo fundamental es tener buenos postres aunque nuestra carta no sea muy extensa pero si de calidad.

De los postres que hoy traemos, uno es de la cocina tradicional española, son unas manzanas asadas aprovechando que ahora es buena época y en el mercado tenemos tanta variedad:  las Reinetas, las Golden, las Fuji, las Royal Gala, etc… En repostería la más usada es la reineta ya que es una manzana más ácida que hace buena combinación con el azúcar. Como curiosidad diremos que las motitas grises que vemos en la piel no es signo de que estén en mal estado si no que la fruta absorbió agua a través de la misma.



Y en el segundo postre el ingrediente principal es un queso típico de Italia que se utiliza mucho en la repostería, es el Mascarpone, un queso graso que hace de variante de la nata al cual se le añade azúcar en su justa medida para equilibrar su sabor. Hoy en día, ya se utiliza mucho en platos  de pasta como sustituto de la nata aportando un sabor diferente a los platos, en estos casos no se pone azúcar si no sal. Uno de los platos donde se está utilizando es en los Gnocci con Mascarpone.

Comenzaremos por la receta de las manzanas asadas, en mi caso yo las suelo hacer con dos tipos de manzanas: las Golden (amarillo-verdoso) y las Fuji (rojas en su mayoría con unos toques de amarillo en la parte superior).


Los ingredientes necesarios, son:


  • 8 manzanas
  • Canela molida, c.s.
  • Azúcar blanca, c.s.
  • Agua, c.s.


Lo primero que haremos es precalentar el horno a 180 grados durante mínimo 15 min., mientras lavamos nuestras manzanas bajo el grifo con la ayuda de un cepillo. Secamos nuestras manzanas y con la ayuda de un descorazonador quitamos el centro (corazón, donde están las semillas), una a una repetiremos la operación hasta terminar. En una bandeja de horno que cubrimos con un papel sulfurizado o de horno (para evitar que se nos pegue el caramelo y no nos cueste nada lavar la bandeja, ya que solo será quitar el papel), vamos colocando nuestras manzanas, las cuales rellenemos el hueco que hemos quitado con nuestra mezcla de azúcar y canela que haremos al porcentaje de 3 a 1 (3 cucharadas de azúcar por 1 de canela en polvo molida), llenamos el hueco hasta arriba con la ayuda de una cucharilla. Una vez que tengamos todas las manzanas preparadas, ponemos un chorrito de agua en la bandeja, para ayudar a que el caramelo no se pegue. Llevamos la bandeja a nuestro horno, estarán dentro durante un mínimo de 30 minutos, llegando hasta 45 min. Dependiendo de la dureza de la manzana. Para saber si están en su punto con la ayuda de un palillo pincharemos, si vemos que están blandas ya están listas para comer. Es un postre que por tradición se considera de invierno ya que la manzana está caliente. A mí personalmente me parece un postre ideal para cualquier época del año ya que me lo suelo comer tibio acompañado de una bola de helado de vainilla o leche merengada que son los dos sabores que mejor combinan.



Los ingredientes necesarios para el segundo postre, son:



  • 1 tarrina queso Mascarpone
  • Leche entera, c.s.
  • 300g. de fresones
  • 1 paquete de galletas Oreo
  • Virutas de chocolate, 1 tableta chocolate



Comenzamos nuestro segundo postre por lavar y quitar el pedúnculo a los fresones, dejamos que se escurran en un colador. Mientras con la ayuda de una botella, un rodillo o cualquier objeto pesado vamos escachando los paquetes de las galletas hasta hacerlos polvo, reservamos. Con la ayuda de la parte trasera de un cuchillo grande vamos sacando las virutas de chocolate de nuestra tableta de chocolate negro (cada cual lo haga al gusto del porcentaje), para ello raspamos de arriba abajo a lo largo de la tableta por la parte lisa, reservamos. Cortamos en trocitos medianos los fresones, reservamos. En un bol mezclamos nuestro Mascarpone con un poco de leche, hasta conseguir la textura de unas natillas, como consejo diremos ir añadiendo la leche poco a poco. Una vez que hemos seguido todos los pasos ya solo nos queda montar el postre, en nuestro caso lo hemos hecho en vasitos, para ello primero ponemos una capa generosa de galleta, seguido de una capa que sea el doble que la de galleta de Mascarpone, encima una capa de fresones troceados y terminamos con las virutas de chocolate. Dejamos nuestro postre en el frigorífico en la nevera hasta la hora de llevarlos a la mesa. Con estas cantidades salen unos 6 vasitos. Elsa gracias por colaborar en la elaboración de este postre.

Espero que con el post de hoy hayan sacado alguna idea para preparar alguno de estos postres con los cuales dejar sorprendidos a vuestros comensales. Buen provecho!!! 

jueves, 10 de mayo de 2012

Falsa paella de salchichas y setas

Hoy presentamos una mal llamada paella, donde sus ingredientes no son los de la receta original valenciana. Es un arroz ideal para los niños y todas aquellas personas que les guste comer sin correr ningún riesgo, ya que no tendremos que tener cuidado con ningún hueso, cáscara y cualquier objeto sospechoso que ponga en riesgo nuestra dentadura. Es una de las miles de recetas de arroz que corren por nuestro país, que por no ser como la paella original tampoco dejan de estar buenas, cada región cocina con lo que tiene, aunque cada vez gracias a la globalización también tendemos a usar recursos de otras zonas que ahora llegan fácilmente a las estanterías de nuestros comercios alimentarios cercano. No debemos encasillarnos en comer solo comida de nuestra región o país, ya se que está buena pero debemos abrir nuestra mente y dar la posibilidad de experimentar otras sensaciones y otros sabores. Lo triste es que hay tanta variedad que nunca nos dará tiempo de probarlo todo, ya que la cocina como todo en esta vida va evolucionando y si no evolucionas, terminarás siendo engullido por el tsunami de la cocina, y eso es lo que no queremos quedarnos anclado en el pasado mientras el resto va hacia delante en la cresta de la ola. La receta que vamos a da será para unas 8 personas.


Los ingredientes para nuestra receta, son:


  • 500 g. de arroz largo 
  • 1,250 l. de caldo
  • 12 langostinos
  • 9 salchichas frescas de pueblo
  • 100 g. de habichuelas
  • 150 g. de setas variadas
  • 1 cebolla mediana
  • 1 pimiento verde
  • 20 aceitunas verdes
  • 5 cucharadas de tomate frito
  • Azafrán en hebra
  • Aceite de oliva
  • Sal


Para nuestra elaboración, los pasos a seguir son los mismo que la paella: preparar un caldo, bien puede ser de carne o de verduras, al gusto de cada uno. En nuestro caso nos hemos decantado por uno de carne para que de más sabor a nuestro arroz, ya que las setas complementaran el sabor con productos de tierra. Mientras se va preparando nuestro caldo con la carne y alguna verdura: cebolla, puerro y zanahoria, vamos preparando un sofrito con la cebolla, el pimiento y la salsa de tomate, añadimos el azafrán en hebra que hemos previamente tostado en una sartén envueltos en platina durante 1 minuto. Después añadimos el arroz a nuestra paella (recipiente donde cocinamos nuestra elaboración), lo anacaramos un poco, esto es tostarlo un poco para que el arroz cuando se cocine coja más sabor. Después añadimos las salchichas cortadas en trozos y las setas que previamente hemos salteado en nuestra paella para que los jugos se queden impregnados. Después añadimos el caldo, las habichuelas, las aceitunas y dejamos hervir todo a fuego homogéneo durante el tiempo recomendado por el fabricante, que suele estar entre los 18 y 20 minutos, a poco de terminar como a unos 5 minutos añadimos los langostinos troceados que previamente le hemos eliminado el hilo intestinal. Pasado ese tiempo los langostinos ya han cogido color, comprobamos que el arroz está en su punto y retiramos. Lo tapamos con un paño y dejamos que se asiente durante unos 5 minutos más, siempre fuera de la lumbre. Este tipo de plato es perfecto para degustarlo junto con un suave aperitivo de entrante, el cual facilita el tiempo de espera y el comensal no lo nota.

Maridaje: Recomendamos un vino blanco del 2010, D.O. Rueda, Viña Pati de las Bodegas Añ. situadas en Rueda, Valladolid. Es un vino elaborado con uvas Verdejo y Viura obtenidas en la finca Valverde. Es un vino de color amarillo pajizo, brillante, muy fresco y con grandes aromas frutales. Es un vino que se sirve fresco, entre 7 y 9 grados. Ahora que llega el verano es perfecto para combinarlo con refresco de lima-limón, para mi el perfecto es el 7 up.



martes, 1 de mayo de 2012

Pinchitos de pollo

Hoy presentamos la receta de unos pinchos de pollo para quedar como unos buenos cocineros en los asaderos  o barbacoas que preparamos junto con nuestra familia o amigos. La verdad es que es una elaboración muy fácil de preparar que gusta tanto a niños como mayores, solo sé que donde van triunfan, aún no conozco a nadie que no le gusten. La receta se puede preparar con otros tipos de carne como: vacuno, porcino, cordero, etc... en definitiva con la carne que mas te guste. También comentar que como quedan muy ricos y jugosos son cocinados en carbón o leña, ya que le da un sabor especial pero a falta de ese tipo de fuego ya que en la ciudad no todo el mundo tiene la posibilidad de encender ese tipo de fuego, podemos cocinarlos perfectamente en un grill, en una piedra, en una plancha y a último remedio en una sartén hacerlos a la plancha. 

El ingrediente principal para esta elaboración son las especias morunas, ya se venden preparadas y se puede encontrar en mercados, supermercados y grandes superficies. De todas formas daremos la receta para preparar tus especias morunas si te apetece o por si algún casual no las encuentras en el mercado. También se  puede usar una mezcla de mas de 20 especias llamadas ras el hanout, típicas de los países del norte de África, dejo un enlace para quien tenga interés en conocer más detalladamente la composición http://www.gastronomiaycia.com/2008/06/30/ras-el-hanout/ . Nuestra receta casera se compone de la mezcla de las siguientes especias todas en polvo y a ser posible recién molidas: canela 5%, nuez moscada 5%, cilantro 10%, comino 10%, guindilla 10%, genjibre 10%, pimienta negra 10%, pimentón rojo 15% y cúrcuma 25%, nuestra mezcla casera se hará con un mínimo de 100g. Daremos la receta para que podamos preparar unos 8 pinchitos.


Los ingredientes necesarios, son:

  • 1 pechuga de pollo                   
  • 4 cebollas blancas medianas
  • 1 pimiento verde grande
  • 2 cucharadas de especias morunas
  • 8 pinchos de bambú
  • Aceite de oliva
  • Sal gorda



Comenzamos nuestra receta por lavar y limpiar la pechuga de pollo para después cortarla en cuadraditos (el tamaño es el adecuado para que nos quepa en la boca de un solo bocado). Una vez cortada la pechuga, la ponemos en un tupper y ponemos las dos cucharadas de especias, un buen chorro de aceite de oliva y salamos con la sal gorda, revolvemos bien, cerramos el tupper y lo dejamos macerar todo de un día para otro dentro del frigorífico, si nos acordamos le damos un par de vueltas durante el día. Al día siguiente montamos los pinchitos para ello pelamos y cortamos la cebolla, primero a la mitad y después cada mitad nuevamente a la mitad. El pimiento lo lavamos, le quitamos los nervios y cortamos en cuadraditos grandes. Ya solo nos queda comenzar el montaje, para ello cogemos un pincho y pinchamos los ingredientes en el siguiente orden: pimiento, pollo, cebolla, pollo, pimiento, pollo, cebolla y finalmente pollo, en resumen, cuatro trozos de pollo macerado, dos de pimientos y dos de cebolla. A la hora de cocinarlos en la barbacoa lo único que hay que tener en cuenta es que no haya llama si no brasas, nuestros pinchitos se harán a fuego lento y dejaremos que se doren y que las verduras estén tiernas. Al ser una receta para asadero o barbacoa, la guarnición serán unas papas arrugadas o unas papas chips junto con un poco de ali-oli. No quiero despedirme sin dar las gracias a mi amiga Bea por la hospitalidad recibida el otro día en su casa donde dimos buena cuenta de los pinchitos en el asadero que preparamos.

sábado, 21 de abril de 2012

Bacalao asado con alcachofas

Aprovechando que estamos en la temporada de la alcahofa o alcaucil (la llamada segunda temporada, que va de marzo a junio ya que la más importante es la temporada que va de otoño a mediados de invierno),  vamos a presentar un plato donde acompaña de una forma muy especial a nuestro pescado, dando un toque sabroso y fresco. Su orígen no está muy claro ya que puede ser originaria de Egipto pero tampoco se descarta que provenga de algún país del norte de África. Es una planta que se cultiva como alimento en los países de clima cálido, ya se consumía en La Toscana en el siglo XV, en 1466. Se cree que su consumo se extendió por Europa a partir de su consumo en Italia y más tarde llevado a Francia por Catalina de Médicis al casarse con el rey francés, Enrique II. Es una verdura diurética, baja en calorías, digestiva y rica en minerales, vitaminas y fibra. Como curiosidad diremos que su flor al igual que la del cardo se utiliza como cuajo vegetal para la elaboración de los quesos, son los denominados quesos de flor, como el queso de flor que se elabora en Guía, una población de Gran Canaria famosa por la elaboración de estos tipos de quesos que han dado la vuelta alrededor del mundo para darse a conocer con gran aceptación.

Decir que la alcachofa es de los alimentos que te gustan u odias, no tienen término medio. Para limpiarlas, yo recomiendo ponerse guantes ya que al oxidarse pueden mancharte las manos y la mancha cuesta quitarla. Con la ayuda de una puntilla de acero inoxidable iremos quitando las hojas hasta que llega un momento que las puntas de las hojas se parten, ese es el punto donde tenemos que parar ya que tendremos el corazón de la alcachofa. También pelamos el tallo de la alcachofa, el cual es muy sabroso. En un bol con abundante agua y un chorrito de limón o vinagre (no usar en exceso, ya que no queremos transmitirle sabor), conseguimos mantener nuestras alcachofas sin que se oxiden, hasta el momento de preparalas, ya sean enteras, a mitades o en cuartos. Vamos a continuar con nuestra elaboración, decir que la receta la vamos a dar para unas 4 comensales o 4 pax.


Los ingredientes necesarios, son:
  • 800 g. de bacalo fresco (2 lomos)
  • 200 g. de alcachofas, limpias
  • 12 langostinos medianos
  • 150 g de almejas japónicas
  • 12 mejillones
  • 1 cebolla blanca grande
  • 4 dientes de ajo
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1 vaso de caldo de pescado
  • 1 cucharada harina
  • Aceite de oliva
  • Perejil picado
  • Sal

Comenzamos nuestra receta por dividir los lomos en dos trozos, uno para cada comensal. Recordar que en el mercado tenemos unos lomos de bacalao congelado que ya vienen al punto de sal, son más económicos que el fresco y también son muy sabrosos y jugosos. Picamos la cebolla y los dientes de ajos en brunoise, lo ponemos a sofreír en una sartén con un poco de aceite de oliva, le ponemos un poco de sal para que sude y poche bien. Mientras esperamos a que poche vamos preparando las almejas (recordar que para quitar la arenilla, previamente las hemos lavado bajo el grifo y  las conservaremos en agua con gas hasta el momento de usarlas) y los mejillones, para ello en dos tandas independientes, abrimos tanto las almejas como los mejillones conservando en un vaso el agua que sueltan, a los mejillones le quitamos las valvas y reservamos junto con las almejas. Una vez todo pochado, añadimos la harina, la sofreímos un poco, después añadimos el vino y el caldo de pescado (nosotros hemos elaborado un fumet con las cabezas y cáscaras de los langostinos y hemos incluidoel agua de las almejas y mejillones). Cuando comience a hervir añadimos las alcachofas ya limpias y cortadas en cuartos junto con los tallos, dejaremos hervir a fuego lento unos 10 minutos mas o menos que es lo que tardan en quedarse tiernas. En una sartén aparte vamos haciendo el bacalao a la plancha a fuego vivo y con un poco de aceite hacemos los dos lados 3 minutos aproximadamente cada uno dependiendo del grosor del pescado, terminado con la piel hacia arriba dejándola crujiente. Añadimos nuestro bacalao al recipiente de las alcahofas con la piel hacia arriba y cuando la salsa empiece a hervir rectificamos de sal y añadimos el perejil, la salsa no debe cubrir el pescado ya que si no perderíamos el crujiente de la piel. Apagamos el fuego y añadimos el marisco, primero las almejas y los mejillones, terminado con las gambas que previamente hemos limpiado quitando el hilo intestinal. Tapamos y dejamos unos 5-7 minutos que con el calor residual que genera vapor, se termina de cocinar. Emplatamos, poniendo los langostinos a modo de cama para el bacalao y llevamos a la mesa.