martes, 6 de noviembre de 2012

Tagliatelle a la boloñesa

Hoy presentamos una rica y fácil receta que combina hidratos de carbono y proteínas en su justa medida. Los hidratos nos aportan energía y las proteínas nos ayudan a que nuestra mente se encuentre en alerta, la espabilan. Nuestros comensales quedarán satisfecho con el resultado de nuestra elaboración. Antes de que se me olvide, dar las gracias a mi hermana Sonia y su marido Víctor por prestarme su cocina para lleva a cabo esta elaboración.


Los ingredientes necesarios, son:

  • 400 g de ternera picada
  • 80 g de tagliatelle por comensal
  • 2 cebollas medianas
  • 2 zanahorias
  • 2 dientes de ajo
  • 1 tallo de apio (opcional)
  • 200 g de tomate frito
  • 1/2 vaso de vino tinto
  • Pimienta negra
  • Orégano
  • Laurel
  • Queso manchego curado
  • Aceite de oliva
  • Agua (opcional)
  • Sal


Comenzamos nuestra receta por picar las cebollas, los dientes de ajo, las zanahorias y el apio en brunoise y por separado. Una vez todo bien picado ponemos un caldero al fuego con un fondo de aceite de oliva, ponemos primero a pochar la cebolla con un poco de sal, después añadimos los ajos, dejamos que vaya pochando. Cuando este a medio pochar añadimos las zanahorias y el apio, removemos hasta que esté todo pochado. Después añadimos la carne y con la ayuda de una cuchara de madera vamos ayudándonos para que no formen bolas, cuando la carne esté casi cocida añadimos el vaso de vino, esperamos a que se evapore el alcohol. Una vez evaporado, añadimos el tomate frito, aderezamos con las especias y salamos. Dejamos a que todo reduzca durante unos 5 ó 10 minutos, si fuera necesario añadimos un poco de agua para que no se nos quede muy seco, al final rectificamos de sal si fuera necesario. Mientras vamos calentando un caldero de agua con un poco de sal, la cual añadimos cuando hierva ya que si no retrasa el tiempo de ebullición. Añadimos los tagliatelle al huevo y los tenemos al fuego el tiempo recomendado por el fabricante, pasado ese tiempo colamos y rociamos un chorrito de aceite para que no se nos pegue la pasta. Durante el tiempo de cocción de la pasta hemos aprovechado para rallar un trozo de queso manchego curado, para acompañar nuestra elaboración. Montamos los platos y servimos. 

lunes, 5 de noviembre de 2012

Lasaña de verduras

Hoy presentamos una receta que no lleva la típica pasta de lasaña, es solo de vegetales. En parecido a comer un pisto solo que una parte de las verduras van laminadas. La receta es para unos cuatro comensales e incluso nos sirve a modo de picoteo. Como se verá a continuación es una receta fácil de preparar y con poca cantidad sale un plato bastante curioso.


Los ingredientes necesarios, son:

  • 2 berenjenas
  • 2 calabacines
  • 2 cebollas grandes
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo
  • 2 zanahorias
  • 200 g. de champiñones frescos
  • 3 dientes de ajo
  • 1 trozo de queso manchego
  • 1 bote de tomate frito
  • Pimienta blanca
  • Orégano
  • Sal
  • Aceite de oliva



Comenzamos la receta por preparar las verduras para el sofrito, picamos las cebollas en juliana, los dientes de ajo y los pimientos en brunoise. Los ponemos a pochar en un caldero con un poco de aceite de oliva y sal, también picamos en brunoise las zanahorias y cuando veamos que está un poco pochado el resto, se las añadimos. En otra sartén salteamos los champiñones que previamente los hemos laminado, reservamos. Con la ayuda de una mandolina o con un poco de paciencia y el cuchillo, laminamos las berenjenas y los calabacines en rodajas no muy gruesas, también los hacemos a la plancha y reservamos. Cuando tengamos todo bien pochado, añadimos el tomate frito, los champiñones laminados y aderezamos con la sal, la pimienta y el orégano. Llega el momento de empezar con el montaje de la lasaña, para ello primero ponemos en la bandeja un poco de tomate frito, después una capa de berenjenas a la plancha, una capa de la farsa, una capa de calabacines y así hasta termina con una capa de queso manchego que rallamos o cortamos en brunoise con el cuchillo. Previamente habremos precalentado el horno a 200 grados, una vez montada la lasaña la introducimos al horno y pasados 5 minutos ponemos el gratinador, dejamos hasta  que se derrita el queso y quede doradito. Sacamos del horno y llevamos a la mesa.

domingo, 14 de octubre de 2012

Fideuá picante con salchichas

Hoy presentamos una rápida y fácil receta de pasta, es una receta muy socorrida ya que en menos de 20 minutos estamos degustándola en la mesa junto con nuestros invitados. Además es una receta económica. Antes de que se me olvide, dar las gracias a mi hermana Sonia por darnos a conocer dicho plato que suele estar dentro de sus comidas más apetecibles. 

Los ingredientes necesarios, son:

  • 300 g. pasta fideuá     
  • 4 salchichas tipo frankfurt
  • 1 cebolla mediana
  • 1 pimiento verde
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pastilla de caldo de carne
  • 3 cucharadas de tomate frito
  • Colorante alimentario
  • Unas gotas de Tabasco
  • Queso rallado
  • Perejil picado
  • Aceite de oliva
  • Agua
  • Sal

Comenzamos nuestra elaboración por lavar, pelar y cortar las verduras, la cebolla y los dientes de ajo los cortamos en brunoise y el pimiento en una brunoise más gruesa. La receta es para tres personas y la vamos a elaborar en una sartén grande, cortamos las salchichas en rodajas y las salteamos con un poco de aceite de oliva, reservamos las salchichas. Ponemos más aceite en la sartén y  pochamos toda la verdura, una vez la verdura esté pochada añadimos tres cucharadas de tomate frito y añadimos los fideos, los sofreímos un par de minutos antes de cubrirlos con el agua, añadiendo también la pastilla de caldo, seguidamente añadimos el agua que previamente hemos calentado. Para continuar añadimos un poco de colorante alimentario, sal y las gotas de Tabasco (al gusto del consumidor), removemos un poco. Entre 8 y 10 minutos desde que comience a hervir tendremos nuestro plato preparado, unos 4 minutos antes de finalizar añadimos las salchichas. Una vez que lo hemos retirado del fuego le añadimos el queso rallado, llevamos a la mesa y servimos antes de que se enfríe. Gracias de nuevo hermanita por enseñarnos esta rica receta.

Secreto ibérico con cebolla caramelizada y queso de cabra

Hoy presentamos una receta para dejar a nuestros invitados alucinados al ver el resultado del plato que somos capaces de preparar, es una pieza del cerdo que hasta hace unos años no era ni conocida y nuestro paladar aún no la había catado, el secreto ibérico se encuentra en la parte interna del lomo a la altura de la maza de la paletilla, lo que sería la axila cerca del tocino, es una carne marmolada, quiere decir que es una carne con grasa entreverada, ya que es carne ibérica, la grasa es de la buena, libre de colesterol.


Los ingredientes necesarios, son:

  • 1 pieza de secreto  
  • 1 cebolla grande
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharada de vinagre de módena
  • Unas ruedas de queso de cabra
  • Pimienta negra
  • Aceite de oliva
  • Sal





Comenzamos nuestra receta por cortar la cebolla y ponerla a pochar en una sartén con un poco de aceite y sal, cuando la cebolla está pochada y ha cogido color añadimos el azúcar y el vinagre, dejamos a fuego medio hasta que coja  un color doradito, reservamos. En otra sartén ponemos nuestro secreto a fuego vivo sin nada de aceite ya que va a soltar mucha grasa durante su cocción, más o menos 4 minutos por cada cara, dejando la grasita exterior doradita. Montamos nuestro plato colocando primero el secreto, encima la cebolla y después el queso de cabra, pero antes pondremos un poco de pimienta negra en una de las caras del queso de cabra. Después lo metemos al horno a gratinar hasta que el queso comience a derretirse, cuidado al sacar el plato del horno ya que se calienta.

Crema de calabaza

Hoy presentamos una rica y fácil receta de una crema, este tipo de platos son muy versátiles ya que a la hora de su  presentación la podemos acompañar con un crujiente de jamón ibérico, un trozo de queso de cabra a la plancha, unas rebanadas de pan frito, cebolla caramelizada, un hilo de nata, etc...

Es un plato fino para el paladar y que nos saca del apuro de pensar que podemos comer de primero, además que con los tiempos que corren es de un precio bastante asequible, en días fríos también lo podemos degustar a la hora de la cena para entrar en calor después de llegar a casa después de una dura jornada de trabajo.


Los ingredientes necesarios, son:
  • 500 g. de calabaza    
  • 1 papa grande
  • 1 cebolla mediana
  • 1 puerro
  • 1 pastilla de caldo de carne
  • Pimienta negra
  • Nuez moscada
  • Aceite de oliva
  • Agua
  • Sal


Lo primero que hacemos es pelar y cortar la calabaza, la papa (en cuadraditos) la cebolla y el puerro (en juliana). En un caldero ponemos el fondo de aceite de oliva, una vez que se calienta ponemos todas las verduras y las rehogamos durante unos 5 minutos a fuego medio, no pondremos nada de sal ya que al final la salpimentaremos, añadimos la pastilla de caldo y rehogamos un poco más. Pasado ese tiempo cubrimos con agua, dejando que hierva a fuego medio el tiempo necesario hasta que la calabaza esté tierna, si fuese necesario añadiremos más agua si vemos que se nos queda seco. una vez que tenemos ya toda la verdura en su punto ya solo nos queda triturar con la ayuda de una batidora, si queremos asegurarnos de que no nos queda ningún trozo de verdura lo podemos pasar por un chino. Llega el momento de aderezar nuestra crema  con la sal, la nuez moscada y la pimienta negra. Removemos, probamos y rectificamos si fuera necesario. Antes de servirla dejaremos que repose al menos un par de horas.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Big mac casero


Hoy retomamos la actividad en el blog y como aún no he tenido tiempo de ponerme al día quiero dar las gracias a mi hermana Sonia que es la artífice de la receta de hoy. Ella se me ha adelantado a la prueba que quería hacer ya que la receta la hemos sacado de la afamada web, directo al paladar (Big mac casero), dejamos el enlace para quien se quiera apuntar http://www.directoalpaladar.com/recetas-de-carnes-y-aves/receta-de-big-mac-casero-salsa-secreta-incluida, la verdad es que están muy buenas y caseras. Poco más que decir ya que una imagen vale más que mil palabras, no dudéis en probar en casa a cocinarla. 




lunes, 27 de agosto de 2012

La sal, una desconocida en cocina


Hoy intentaremos dar un poco de luz a un mundo tan amplio, que nunca terminaríamos por concluir ya que cada día vaya evolucionando e introduciendo nuevas variedades y diversas formas de presentación, es la sal.  En tiempos de los romanos, las tropas cobraban su sueldo en sal, de ahí viene la palabra salario. También en zona de desiertos, es la moneda más preciada para comerciar, ya que junto con el agua es uno de los bienes más escasos. Como curiosidad diremos, que se ha dicho alguna vez que una cucharada de sal tomada directamente bastaría para perjudicar seriamente la  salud a alguien, ya que es la gran enemiga de la presión arterial, ingrediente prohibido para los hipertensos. Antes de ponernos a utilizar la sal como instrumento de tortura, el principal uso que le damos es para cocinar, con el fin de dar un gusto agradable a nuestras elaboraciones, siempre en su justa medida, ya que poco queda soso y si nos pasamos de sal quedará salado y será casi imposible poderlo comer. Por eso diremos que a la hora de salar una elaboración más vale quedarse corto y tener la oportunidad de rectificar. Tenemos muchos tipos de sal a nuestra disposición en los mercados, supermercados, grandes superficies, etc. La intención es dar a conocer los grandes tipos de sal que podemos encontrar más a mano en nuestros comercios más cercanos.






Como información adicional indicaros que el 50% de producción mundial de sal se obtiene del mar y el otro 50% de minas de sal. Las fuentes mundiales son prácticamente inagotables ya que son los océanos contienen gran concentración de la misma, siendo China el primer productor mundial con unos 56 millones de toneladas por año, seguidos de los Estados Unidos.

Entre los tipos de sal de las que vamos  a hablar tenemos la sal de mesa, sal yodada, sal en escamas, sal kosher, sal marina sin refinar, fleur de sel o flor de sal y sales con sabores y colores.

Las sales de mesa, son sales granuladas, es decir formadas por pequeños cristales. Son las más densas y las que más tiempo tardan en disolverse. La típica sal de mesa suele llevar aditivos para que no absorban humedad y se peguen los pequeños cristales, unos con otros.

La sal yodada, son sales comunes y marinas que se refuerzan con yodo ya que la sales por lo general traen un aporte bastante escaso de este componente. Además, para contrarrestar la acidez del yoduro se les añade carbonato de sodio.

Sal en escamas, están compuestas por granos más grandes y planas. Se producen por evaporación mecánica. Por ejemplo, la sal maldon, se utilizan sobre todo para incorporar en el último momento ya que aportan una textura crujiente y además un sabor más intenso.

La sal kosher, es un tipo de sal que se usa en la preparación de carnes según las leyes alimentarias judías. Es una sal muy densa, muchas veces compuesta pos escamas y se echa sobre la carne recién sacrificada y cortada para extraer la sangre.

Sal marina sin refinar, se producen del mismo modo que los cultivos agrícolas: se cuidan y atienden los yacimientos, se recoge la sal cuando está lista y se procesa mínimamente. El cuidado de este “cultivo” consiste en una lenta y progresiva concentración del agua de mar, que puede durar hasta cinco años. Como a las sales sin refinar no se les elimina sistemáticamente su recubrimiento de minerales, llevan un componente superior de sulfatos, magnesio, etc. Estos “minerales” le dan un cierto tono gris mate.

La flor de sal, es la más fina y delicada, es un producto my especial. Se forman capas en la superficie de evaporación de las sales marinas, y tienen un aroma muy especial y único debido a formaciones de materiales grasos con las que entran en contacto cuando se está formando.  Debido a su alto precio es mejor usarlas a última hora y no para cocinar.

Sales con sabores y colores. En este grupo podemos meter todas esas sales que conocemos porque están en el mercado y que conocemos. Los colores pueden ser porque están en contacto con componentes minerales determinados. Por ejemplo, la sal rosa del Himalaya es porque procede de minas con alto componente de hierro.
Por último hablaremos de un tipo de sal que está entrando en el mercado con fuerza, lleva en el mercado desde 2.008 pero es ahora cuando está llegando a las cocinas de las casas, primero hizo furor en los fogones de los grandes restaurantes del mundo, son las sales líquidas están pensadas para aderezar pescados, carpaccios, pastas, verduras, ensaladas y toda elaboración a lo que deseemos dar un punto de sal y un aroma en particular. El formato en spray, nos permite controlar la cantidad a dispensar, se recomienda pulverizar sobre la elaboraciones de 2 a 4 veces. Cabe destacar que están elaboradas con productos de calidad diluidos en agua de manantial. La Sal Líquida de Esencias Mediterráneas por ejemplo, incorpora además de agua y flor de sal, romero, tomillo y orégano.

Las salinas canarias se han unido para intentar sacar al mercado una sal marina de calidad, artesanal y que sea considerada con Denominación de Origen para introducirla en un mercado  muy competitivo, aquí dejo el enlace donde se puede encontrar una información más exhaustiva http://www.salinasdecanarias.com/

sábado, 18 de agosto de 2012

Papas amarillas con mini hamburguesas

Hoy quiero presentar una receta familiar, de mi Yaya (que era mi abuela paterna) y de su hermana, que era mi tía Lola. Es una receta que me trae muchos recuerdos de mi niñez, esta elaboración casi siempre venía acompañada por bístec rusos, que no es otra cosa que hamburguesas pasadas por pan rallado y en vez de hacerlas a la plancha se fríen. Era una de las comidas típicas en días festivos o de fin de semana. En la actualidad yo suelo acompañarlas con mini hamburguesas, pero esta receta no es la que vamos a publicar, ya que en su día ya la dimos, si te la perdistes aquí puedes consultarla http://laverguenzaquedotraslapuerta.blogspot.com.es/2011/06/mini-hamburguesas.html La receta de papas que vamos a dar es para tres o cuatros comensales.

Decir que ahora podemos aprovechar a consumir papas nuevas (son papas de temporada, recogidas y llevadas al mercado, no son las que se meten en cuevas para cuando no hay de temporada) de ojo rosado, que se está recogiendo en nuestra tierra estos días, es una papa muy rica que da un buen resultado en nuestras elaboraciones y muy apreciada en las mesas canarias.


Los ingredientes que vamos a necesitar, son:


  • 5 o 6 papas medianas
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharada sopera de harina
  • Pimienta negra molida
  • Perejil picado
  • Azafrán
  • Vino blanco
  • Agua 
  • Aceite de oliva
  • Sal
Comenzamos nuestra elaboración por pelar y lavar nuestras papas. Una vez las tenemos las cortamos en 4 o 5 lonchas gordas a lo largo, en una sartén calentamos un poco de aceite de oliva para sellar nuestras papas, es como si fuéramos a freírlas, pero no terminaremos ya que después se terminarán hirviendo para que se ablanden. Durará esta operación unos dos minutos por cara, ya que les daremos la vuelta. Mientras vamos friendo las papas, en un caldero pondremos un poco de aceite de oliva y en él freiremos los ajos que previamente cortamos en brunoise, una vez los ajos están en su punto añadimos una cucharada sopera de harina, la cual freímos un poco para que no sepa a crudo. Después añadimos un chorrito de vino blanco, añadimos nuestras papas y las cubrimos con agua. Le añadimos un poco de azafrán y las salpimentamos al gusto, yo en mi caso he utilizado sal gorda y pimienta a las 5 bayas. Dejaremos hervir hasta que la salsa espese y las papas estén blandas para ello las pincharemos con la punta de una puntilla, cuando entre en la papa sin oponer resistencia ya tendremos lista la elaboración. A mí personalmente me gusta prepararlas temprano para que las papas absorban todo el sabor, una vez que estoy haciendo a la plancha nuestras mini hamburguesas aprovecho para calentar nuestras papas. Las papas las ponemos a modo de cama y encima la carne, llevamos a la mesa y degustamos antes de que se enfríe.

lunes, 13 de agosto de 2012

Minipizzas

La verdad es que muchas veces cuesta que nuestros hijos coman y uno de los platos que a casi todos los niños gusta es la pizza, y si se las hacemos en pequeñito se ponen muy contentos y se las comen muy bien. Es difícil acertar con los ingredientes que más gusta, pero lo más usuales para los niños son el queso, el jamón york y las aceitunas negras. La receta que vamos a dar es para unas 14-16 unidades, en mi caso al no consumirlas todas, las suelo congelar individualmente ya preparadas y que más de una vez me han sacado de un apuro cuando recibo en casa a algún invitado sorpresa. En estos días he descubierto que preparar la masa es más fácil de lo que creía, solo necesitamos algo de tiempo y paciencia a la hora de esperar a que leve la masa. 


Los ingredientes necesarios, son:

  • 125 g. de harina                    
  • 12,5 g de levadura fresca
  • 75 ml de agua tibia
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 pizca de sal


Comenzamos la elaboración de la masa por calentar unos segundos el agua, ya que la queremos tibia para que la levadura haga su trabajo y suba. En un bol ponemos la harina junto con la sal y el azúcar. En el vaso donde tenemos el agua, añadimos el aceite y la levadura (comentar que es medio paquete, ya que se vende en 2 paquetes de 25 g. cada uno), revolvemos bien y dejamos unos minutos que repose. Pasado ese tiempo añadimos el contenido del vaso al bol y amasamos bien hasta que tengamos una bola homogénea con una textura suave, amasamos como unos 15 minutos aproximadamente. Ponemos la bola en el bol y con un paño limpio lo ponemos a estufar para que doble su tamaño, esperaremos una hora. Pasado el tiempo de espera veremos como la masa ha doblado su tamaño, amasamos bien de nuevo para sacar todo el aire. Con la ayuda de un rodillo estiramos bien la masa y con la ayuda de un vaso hacemos las bases de las minipizzas. Decir que los ingredientes más usados, en mi caso son: queso gouda, jamón york, champiñones frescos, aceitunas negras y pimientos del piquillo, todo bien picado. Encima de la masa ponemos un poco de tomate frito y un ajo exprimido, en el aso de los niños lo suprimimos. Después colocamos todos los ingredientes encima y horneamos a 220 grados hasta que se nos quede doradita la masa, unos 15-20 minutos, recordar que el horno estará precalentado y ponemos nuestras minipizzas en una bandeja de rejilla con papel sulfurizado para que no se nos pegue, al sacarlas del horno le añadimos el orégano cuando aún están muy calientes, no lo añadimos antes para que no se nos queme. Decir como consejo que si usamos jamón serrano también lo añadiremos al sacar la pizza ya que si no estaría muy salado. Servimos en un plato y llevamos a la mesa.

El maridaje de este plato al ser para niños lo podemos degustar con un zumo o refresco, a gusto del consumidor infantil.

Lasaña de berenjenas

Hoy presentamos una receta de las llamadas de aprovechamiento, ya que hemos utilizado el relleno que nos sobraba de preparar unas berenjenas rellenas  de carne  y nos salva la comida de un día, haciéndola rápida y fácil, http://laverguenzaquedotraslapuerta.blogspot.com.es/2011/08/berenjenas-rellenas.html en este en lace presentamos la receta original de la que deriva nuestra elaboración para aprovechar la cantidad sobrante ya que es una buena época para comer verduras y con estos calores debemos prestar más atención a este tipo de ingredientes ya que se estropean con más facilidad. De las berenjenas diremos que se cree que vienen de Persia aunque confirmado con antiguos escritos vienen de la India. Hasta que aprendieron el método de cocinarla pasó un tiempo en la cual causaba indigestión  y no utilizaban condimentos para aderezarlas. De las propiedades de las berenjenas (Solanum melongena) ya lo habíamos contado en otro post pero podemos destacar que las dos variedades más consumidas, las de fruto largo que  son las negras y las violetas o moradas, también en nuestro país las tenemos como encurtidos siendo muy conocidas como berenjenas de Almagro (se conservan gracias a un escabechado), de fruto redondo. El mineral que más abunda es el potasio.

Volviendo a nuestra receta, los ingredientes que vamos a necesitar, son:


  • 6 láminas de lasaña 
  • Relleno de berenjenas 
  • Perejil picado
  • Pimienta negra molida
  • 5 lonchas de manchego semi
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Bechamel ligera




Comenzamos nuestra receta por poner a calentar agua en un caldero con un poco de sal gorda, la cual añadimos una vez que hierva para que no retase el punto de ebullición. También ponemos un cazo con agua para preparar el huevo duro, el cual estará de 10 a 12 minutos pero partiendo del agua hirviendo. Las láminas de pasta las cocinaremos siguiendo las recomendaciones del fabricante. Mientras vamos preparando nuestro relleno al cual le daremos el último toque de puesta a punto añadiendo un poco de perejil picado y un toque de pimienta negra molido al gusto. 

En un caldero ponemos un poco de mantequilla  y un chorrito de aceite de oliva para que no se nos queme la mantequilla, una vez derretida, añadimos dos cucharadas de harina y la tostamos un poco. Después añadimos la leche, aproximadamente medio litro caliente para que no nos haga grumos, en el caso de que nos salga grumos con la ayuda de una mixer nos libraremos de ellos. Condimentamos con la sal y la nuez moscada, dejaremos que la bechamel tenga una consistencia semi-líquida. Una vez que la tenemos añadimos un par de cucharones a la farsa o relleno, removemos. Comienza la fase final del montaje de la lasaña, para ello en una bandeja de cristal o metálica ponemos un poco de bechamel en el fondo y extendemos, después ponemos una lámina de pasta, después farsa o relleno que hemos extendido por toda la pasta y después tapamos con otra lámina, repetimos la operación hasta llegar a la última lámina. Para finalizar nuestro plato napamos o cubrimos de bechamel y le damos el toque final poniendo las lonchas de manchego encima. Mientras vamos montando la lasaña, iremos precalentando el horno a 200 grados, después la tendremos unos 20 minutos hasta que veamos que el queso se nos derrite y se nos dora.

Dar las gracias a mi hermana Sonia por esta receta ya que fue ella en su día la que elaboró las berenjenas rellenas y la culpable de enseñarnos como podemos aprovechar de una parte de una comida y elaborar otra.

Como maridaje a nuestro plato y en honor a ella lo haremos con un Peñascal Rosado Aguja, embotellado en Laguna de Duero, Valladolid. Variedad garnacha y tempranillo, de color rosa frambuesa limpio y brillante. Aroma muy afrutado con ligeros recuerdos a melocotón. Tiene un bouquet delicado y suave que se lo otorgan los restos de azúcares sin fermentar. Se debe consumir a una temperatura que oscila sobre los 6 y los 8 grados.