domingo, 9 de octubre de 2011

Ragú de ternera


El ragú de ternera, es un guiso que mi hermana Sonia hace a menudo, ya que es un plato rápido de preparar, que siempre tiene mucho éxito, y podemos tener guadado como comodín en nuestro frigorífico cuando no sepamos que hacer de comer o vayamos apurados de tiempo. Animaros a probarlo cuando veáis una buena carne de ternera, su salsa es.... para coger pan y mojar.


Los ingredientes, son:

                                                            
  • 500g. de ternera para guiso
  • 2  zanahorias
  • 1 cebolla
  • 1 puerro
  • 1 pimiento verde
  • 1 vaso de agua
  • 1 vaso de vino blanco
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de oliva
  • 1 cucharadita de Bouvril
  • Sal
Lavamos la carne para quitarle el exceso de sangre y la troceamos en cuadrados. Secamos la carne con papel absorbente, así a la hora de sellarla, no se cuece y queda todo el jugo dentro de ella. Este truco lo podéis aplicar a cualquier pieza de carne, al ponerla en la sartén a fuego fuerte, aparece un costra que le impide que pierda el agua del interior, por lo que la carne se queda jugosa.
Primero hacemos la fritura de cebolla, puerro, ajo y pimiento verde. Luego cuando esté pochada toda la verdura, se marca un poco la carne, se le añade el agua, el vino y una cucharadita de Brouvil. Cuando rompe a hervir se desespuma y cerramos la olla. En mi olla exprés rápida,  tarda 20 minutos en hacerse la carne. Seguramente no sea así la original, pero yo la hago así, esta variante y está muy rica. Si tengo champiñones frescos también se los pongo a la hora de hacer la fritura. Esta vez, ¡no tenía!
Podemos servir con un acompañamiento de cualquier pasta, arroz salteado con unos ajitos o un puré de papas. Pero queda a vuestro gusto, se me olvidaba que en los ingredientes lleva unos guisantes y podemos acompañar de algunas hierbas aromáticas tales como: perejil, albahaca, tomillo, etc.

viernes, 7 de octubre de 2011

Vichyssoise de manzana

La manzana ha sido una importante fuente alimenticia para ayudar en la alimentación en todos los climas fríos y, es probablemente, el árbol más modernamente cultivado. Son la especie vegetal, a excepción de los cítricos, que se puede mantener durante más tiempo, conservando buena parte de su valor nutritivo. Las manzanas de invierno, recogidas a finales de otoño y guardadas en cámaras o almacenes por encima del punto de congelación han sido un destacado alimento durante milenios en Asia, Europa y en Estados Unidos (desde 1800). Actualmente, la manzana tiene un período de vida más largo, y después de ser cortada, gracias al empleo de radiación se disminuye la presencia de agentes deteriorantes.

Hay más de 7.500 variedades de manzanas. Las diferentes variedades se distribuyen en climas templados y subtropicales ya que los manzanos no florecen en las zonas tropicales, pues es una de las especies frutales que requiere acumular mayor cantidad de horas de frío (temperaturas inferiores a 7 °C.) durante el descanso invernal.  Como curiosidad diremos que la manzana se ha utilizado para: el logotipo utilizado por el grupo, The Beatles para su compañía discográfica  y también como logotipo de la empresa de informática Apple Inc. es una manzana mordida y sus ordenadores son llamados antiguamente Macintosh y actualmente Mac.

Como valor nutricional diremos que una manzana tiene de media unas 59 calorías, gran aporte de agua, fibra y diversas vitaminas y minerales como: potasio, calcio, magnesio, fósforo, vitamina A, B3, E, etc. Tiene la curiosa propiedad de ser  antidiarreica y laxante suave: Aunque parezca contradictorio su alto contenido en pectinas la convierten en un buen regulador del aparato del intestino, de manera que se constituye un laxante suave en casos de estreñimiento, especialmente cuando se come a primeras horas de la mañana. Al mismo tiempo el valor absorbente de las pectinas la hacen ideal en casos de colitis, diarrea, gastroenteritis.

La vichyssoise es el nombre de una famosa crema de puerros y patatas que al ser francés queda más elegante que decir puré de verduras. Se puede tomar tanto fría como caliente y por la suavidad de su sabor y cremosidad de textura los niños la pueden comer muy bien. En nuestro caso hemos hecho una variante, sutituyendo los puerros por manzanas.


Los ingredientes necesarios, son:
                                                                                        
  • 5  manzanas                                          
  • 1 litro caldo de pollo
  • 1 manojo de puerros
  • 200 ml nata
  • 30 gramos mantequilla
  • Pimienta blanca
  • Sal


Elaboración

Pela las manzanas (recomendamos que las manzanas sean de piel verde) y trocéalas pero reserva un cuarto de manzana para la decoración. Limpia y corta los puerros, deshecha la parte verde y trocea la parte más blanca en rodajas. Dispón un cazo en el fuego y funde la mantequilla, seguidamente añade el puerro y las manzanas troceadas y deja cocer a fuego lento durante 6 minutos. Pasado este tiempo añade el caldo y deja cocer unos 20 minutos más. Retira del fuego y deja que el preparado se temple, seguidamente tritura con la batidora hasta que obtengas un fino compuesto. Añade ahora la nata y rectifica de pimienta y sal, vuelve a mezclar con la ayuda de una cuchara y dispón la crema en platos hondos y decora con unos finos gajos de la manzana que reservaste y el cebollino cortado en trocitos. Hay una gran cantidad de recetas y variantes del vichyssoise, muy saludables y digestivas. Prueba esta que te encantará. Coimo consejo diremos que está más rica a nuestro parecer templada que fría, cada uno que pruebe y se quede con la versión que mas guste.

domingo, 2 de octubre de 2011

Milhojas de ternera empanada con papas y zanahorias laminadas al aroma de Oporto

Hoy presentamos una curiosa receta, es una forma diferente de comer filetes de ternera empanados, es más elaborado, pero con un gran resultado para una celebración especial.

Los ingredientes necesarios, son:

  • 3 filetes medianos de ternera 
  • 1 papa mediana
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla
  • Vino de Oporto
  • 1 diente de ajo
  • Perejil picado
  • Pimienta 5 bayas
  • Ralladura de limón
  • Aceite de oliva



Comenzaremos nuestra receta por cortar la cebolla en juliana y ponerla a pochar con un poco de sal, a fuejo lento ya que queremos que coja un color caramelo, después añadimos un chorrito de vino de Oporto y esperamos a que reduzca, una vez lo tenemos reservamos. Con la ayuda de un pelador, hacemos láminas con la papa y la zanahoria, una vez laminados, lo ponemos en una fuente con un poco de aceite de oliva, perejil picado, la pimienta molida y con la ayuda de un exprime-ajos, soltamos todo su sabor en la bandeja, la cual ponemos a hornear hasta que estén tiernos. Ya solo nos queda freir nuestros filetes empanados (pasados por harina, huevo y pan rallado) y comenzar con el montaje de la milholjas, para ello nuestra cama será unas pocas papas, después un trozo de filete, después zanahoria y papas y así hasta finalizar, coronaremos con la cebolla a la reducción de Oporto y decoramos el plato, con la ayuda de un poco de perejil picado, la ralladura de limón y un poco de reducción. Llevamos a la mesa antes de que se enfríe.

Nuevos consejos de cocina

Hoy presentamos una serie de consejos para hacer nuestra labor en la cocina de una manera más fácil. Son una serie de consejos que arrojen luz a dudas que alguna vez nos hemos planteado en la cocina y en ese momento no teníamos la solución a mano. Comenzamos.






- Alguna vez cuando hemos pelado papas, nos han sobrado y no queremos que se nos ponga negra por la oxidación, la ponemos en agua, pero si a ese agua le añadimos un trozo de limón nos aguantará un par de días sin ningún problema. También nos sirve para adelantar el trabajo y tenerlas peparadas con antelación.

- Para saber cuando el alcohol se nos ha evaporado de una elaboración, lo único que haremos es olerlo, si al oler nos pica la nariz, aún queda alcohol, esperamos un rato más y repetimos la operación, una vez que no nos pique, ya se habrá evaporado.

- Para saber si un huevo está cocido o fresco, lo haremos girar como una peonza, si el huevo se pone de pié, está fresco, de lo contario nuestro huevo está duro.

- Para saber el grado de frescor de un huevo, lo meteremos en un recipiente con agua, cuanto más se hunda el huevo, más fresco está.

- Si alguna vez tenemos que pelar gran cantidad de ajos, lo que haremos el día anterior será lo siguiente: en un recipiente con agua dejaremos los dientes de ajos durante toda la noche y al día siguiente se pelarán con suma facilidad.

- Cuando queramos aromatizar nuestro aceite de fritura, lo que haremos es que calentaremos nuestro aceite con un par de dientes de ajo, a los que les daremos un golpe, unos granos de pimienta negra y un par de hoja de laurel, dejamos un rato y verás como cambia el olor de nuestro aceite que estará listo para usarse de nuevo.

- Para conseguir agua salada de forma casera para nuestra cocina, lo que haremos es poner 30 g. de sal por litro de agua, ya que dicha proporción es la fórmula del agua de mar.

- Cuando vayamos a rellenar calamares, una vez bien limpios, los rellenamos pero primero le damos la vuelta, como si fuera un calcetín, así a la hora de cocinarlos prescindiremos de cerrarlos con un palillo, ya que ellos mismo se cerrarán hacia adentro.

- Cuando elaboremos una carne, siempre la salaremos al final, para evitar que durante la elaboración nos suelte agua y no se nos selle, perdiendo todos los nutrientes que nos aporta.

- Muchas veces nos sobran mucha cantidad del manojo de hierba fresca que compramos para cocinar, no siempre hay que congelarlo, ya que pierde propiedades, lo que haremos será humedecer una servilleta de papel o un paño, envolverlo bien y conservalos en el frigorífico, de esta manera nos aguantaran más tiempo.

- En cualquier elaboración como regla general, añadiremos los condimentos cuando falte poco tiempo para terminar, ya que si las añadimos antes, lo que conseguimos es que todas las esencias que nos transfieren a nuestra comida, no se evapore.

- Y finalizamos con un consejo para hacer más humana el sacrificio culinario de un crustáceo, tales como el buey de mar, la centolla, el bogavante, la nécora, la langosta, etc. Una vez que vayamos a hervirlos, cuando veamos que nuestra agua comienza a hervir, ponemos unas gotas de vinagre en la boca de nuestro crustáceo, para adormecerlo y hacer que su muerte por ebullición no sea más traumática. Deberíamos aprender a ser más humanos a la hora de sacrificar a los animales destinados a nuestra alimentación, espero que poco a poco vayamos avanzando.

Espero que esta serie de consejos tenga alguna utlidad, cuando recopile unas cuantas más, volveré a publicar un nuevo post.

sábado, 1 de octubre de 2011

Falso tartar de buey con tejado ligero de papas y reducción de balsámico

Hoy presentamos un falso tartar de buey, ya que el clásico se hace con el solomillo de esta res. Yo lo he elaborado con la carne de ternera de la zona de la punta de rabadilla, esta carne se suele utilizar para hacer guisos en la olla express, filetes, asada o incluso a la parrilla, suele ser una carne tierna, como consejo diré que a la hora de filetearla le diremos al carnicero que la corte desde el final hasta el principio ya que en esta dirección de corte la carne al filitearla quedará mucho más tiena. A mí se me ha ocurrido hacer un tartar, la verdad estaba muy tierna y la receta quedó muy rica. Daremos la receta para una persona, solo hay que multiplicar por el número de comensales para poder elaborarla.

Los ingredientes necesarios, son:

  • 250 g. de punta de rabadilla        
  • 1 yema de huevo
  • 2 cucharadas de cebolla en brunoise
  • 1 cucharada de mostaza Dijon
  • 2 cucharadas salsa perrin´s
  • 5 alcaparras en brunoise
  • 1 pepinillo en brunoise
  • 8 gotas de Tabasco
  • 2 cucharadas de oliva extra virgen
  • Pimienta a las cinco bayas
  • Perejil
  • 1 papa mediana
  • Sal


Comenzamos nuestra receta por picar en brunoise (cuadraditos muy pequeños) la carne, como consejo diremos tener paciencia a la hora de elaborar el corte, ya que el resultado merece la pena. Una vez cortada la carne, la reservamos y comenzamos a elaborar la salsa donde vamos a macerar la carne. Para ello tendremos picado, la cebolla, el pepinillo, las alcaparras y el perejil. En un bol montaremos la salsa siguiendo los siguientes pasos, primero pondremos en un bol  la yema del huevo con el aceite, la mostaza, el vinagre balsámico de Módena y con la ayuda de una varilla, emulsionamos, después añadiremos todo lo que teníamos picado con anterioridad a excepción de la carne, seguimos emulsionando hasta conseguir una salsa compacta. Para finalizar añadimos la carne, revolvemos bien en la salsa, sazonamos de pimienta, tabasco, sal y añadimos el perejil picado. Rectificamos a nuestro gusto de lo que veamos que este falta y lo mantendremos en el frigorífico mientras montamos nuestro plato elaborando un tejado ligero de láminas de papas, que no es otra cosa que una papa mediana cortada en papas paja, freímos en una sartrén, con el aceite de oliva muy caliente y sin moverlas para que se nos queden pegadas. Quitamos el aceite sobrante con un papel de cocina en el plato y salamos. Con la ayuda de un aro de emplatar, colocamos nuestro tartar, encima el tejado de papas, hacemos unos círculos alrededor del plato (ya que el plato es cuadrado, si fuera redondo haríamos unas líneas simulando cerrar nuestro tartar en un cuadrado), espolvoreamos el plato con perejil picado y pimienta. Llevamos a la mesa y servimos.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Risotto milanesa

Hoy presentamos una rica receta de un risotto milanesa, que hemos elaborado en la escuela. El arroz arborio es, junto al arroz carnaroli y el vialone nano, uno de los tipos de arroz italiano utilizados para la elaboración del risotto, plato tradicional de la cocina de Italia caracterizado por su textura cremosa y su riqueza en sabor entre otras cosas. Estos tipos de arroz son ideales para conseguir la textura deseada en el risotto por su alto contenido en almidón y su capacidad de absorber mucho líquido, el arroz arborio cocinado en su punto ofrece una textura tierna, con el núcleo al dente, conservando su forma, doblando su volumen y blanqueándose aún más. El arroz arborio es de grano medio, redondo y blanquecino, pertenece a la variedad japónica. Este arroz es originario del municipio de Arborio, en la provincia de Vercelli, al que debe su nombre, y parece ser que surgió alrededor de 1946.

Por el contenido de amilosa (molécula de almidón) del arroz arborio, en torno a un 18% (menos que el carnaroli), debe cocerse en su punto exacto, tiempo que oscila entre los 14 y los 16 minutos, además es recomendable tostarlo ligeramente con el sofrito antes de añadirle el caldo o líquido de cocción. Las características del arroz arborio son también ideales para hacer un arroz meloso valenciano, que principalmente se diferencia del risotto porque el caldo se añade de una vez y no se incorporan tantas grasas en la elaboración (queso, nata…), resultando más saludable. Los valores nutritivos del arroz arborio son similares al resto, por cada 100 gramos proporciona unas 350 kcal., 6-8 gramos de proteínas, 78 gramos de carbohidratos y 0’9-1’5 gramos de grasas. Este arroz se puede adquirir en casi cualquier comercio de alimentación de nuestro país, cada vez disponemos de un mayor abanico de posibilidades culinarias gracias a las características de los distintos arroces que se cultivan.


Los ingredientes necesarios, son:

5 tazas
caldo de carne        
1/2 cucharadita
sal

20 hebras
azafrán

2 cucharadas
aceite

1 ud mediana
cebolla

 2 cucharaditas
tuétano de res

1/8 de cucharadita
pimienta blanca molida
1 taza
arroz grano corto o arborio

1 cucharada
mantequilla

1/2 taza
vino blanco seco
1/2 taza
queso parmesano rallado
2 dientes
ajo picado
300 g.
champiñones frescos



En una olla se pone al fuego el consomè con la sal para calentarlo,
sin llegar a hervir,
manteniéndolo a fuego suave a punto de hervor, mientras se prepara el rissotto.

En una taza de ese consomé se pone aparte el azafràn a remojar.

En una olla de fondo pesado se ponen las 2 cucharadas de mantequilla y el aceite a calentar.
Se agrega la cebolla y los dientes de ajo, bien picaditos se cocina hasta rehogar. Después añadimos los champiñones laminados y rehogamos otros 4 minutos.

Se agregan el tuètano picadito y la pimienta y se cocinan unos 2 a 3 minutos hasta disolver el
el tuétano.

Se agrega el arroz y revolviéndolo constantemente con cuchara de madera para que la grasa lo
cubra completamente y no partir el arroz, se cocina hasta anacararlo.

Se agrega el vino y se cocina hasta que se consuma casi completamente.

Se va agregando gradualmente el consomè (1/2 taza cada vez para esta cantidad de arroz).
No se debe agregar mucho lìquido a la vez se debe revolver constantemente para que nunca
quede completamente sumergido (no es una sopa), raspando siempre el fondo y orillas de la olla
para que no se pegue y pueda quemarse.


Se agrega màs consomè cada vez que se haya consumido el que agregò anteriormente, unos
2 minutos cada vez. El consomé con el azafrán se debe agregar las dos últimas veces pues mejor
no cocinar demasiado el azafrán.


Se sabe que el rissotto està a punto, cuando al morder un grano se siente al dente es decir,  
cocido pero firme, esto se obtiene aproximadamente a los 25 minutos desde agregado el arroz.
El rissotto debe presentar un aspecto cremoso y como dicen los italianos legato,
es decir los granos separados pero unidos a la crema producida por el almidòn que es cedido
lentamente por el arroz, es decir que se extienda suavemente en el plato al servirlo.
Al retirar la olla del fuego se le revuelve vigorosamente la cucharada restante de mantequilla y
luego el queso parmesano.  Coronaremos nuestro plato con un poco de lechuga en juliana salteada con mantequilla. Debe llevarse de inmediato a la mesa, donde cada uno puede,
si lo desea, agregar más queso parmesano rallado.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Unas ideas para tapas....

Hoy presento tres ideas para unas tapas rápidas cuando tengamos invitados en casa y no sabemos que preparar. La vedad son muy fáciles y quedarás muy bien con tus invitados.

La primera, son unos gambones a la plancha. El gambón se captura en las aguas del océano Atlántico cuya temperatura garantiza que tenga un sabor único. Este gambón, de color rojizo, es uno de los más apreciados por profesionales y aficionados al marisco, por su sabrosa carne y textura firme. Se le conoce también como "gamba langostinera" o "langostino austral".

Los ingredientes necesarios, son:        

  • 1 kg. de gambones
  • Sal gorda
  • Aceite de oliva
  • Vinagre de manzana
Comenzamos nuestra elaboración en una sartén con un poco de aceite, una vez esta caliente ponemos nuestros gambones, ya descongelados. Añadimos un puñado de sal gorda y cuando ya casi están hechos a la plancha hechamos un chorrito de vinagre, esperamos a que evapore y servimos. No dejaremos que se enfríen.



La segunda, son unos ricos pimientos del Padrón. Originarios del pueblo gallego del mismo nombre y pertenecientes a la familia de las solanáceas, los pimientos de Padrón son uno de los centenares de pimientos que existen. En realidad, al igual que el resto de los pimientos que se consumen en Europa, son originarios de Centroamérica y parece que a partir del siglo XV se fueron introduciendo poco a poco. Un aporte energético ridículo: unas 19 kcal/100g. Sin olvidar su atractivo sabor picante gracias a que contienen sustancias como la capsaicina, que parece que tiene propiedades anticancerígenas.

Los ingredientes necesarios, son:

  • 300 g. de pimientos del Padrón 
  • Aceite de oliva extra virgen
  • Sal gorda

Comenzamos por calentar un poco de aceite de oliva extra virgen en una sartén, cuando esté caliente freimos los pimientos, tener en cuenta que al lavarlos quedará agua, secaremos muy bien con un paño de cocina seco. Una vez fritos, ponemos sal gorda por encima. Llevamos a la mesa y servimos. Diremos que en el caso de que uno nos pique, nunca beberemos, debemos comer un poco de pan para mitigar el picor de la boca.

La tercera y última tapa son unos jalapeños rellenos de queso crema,  chile jalapeño, de la familia de Capsaicuma, es el chile de mejor sabor y el más famoso del mundo, es originario de Jalapa en Veracruz. Este chile se caracteriza por mantener intacto sus propiedades picantes independientemente del calor o congelación de los alimentos. Se puede utilizar en abundancia por que logra mantener un perfecto equilibrio entre su sabor y el sabor de la comida. Se lo usa como chile verde crudo o cocido, por ejemplo para rellenar como los pimientos. En su versión seca se convierte en el Chile Chipotle muy picante tomando un sabor ahumado y dulzón.
Sus características, su forma es cónica y alargada estrechándose en la punta pero terminando con forma redondeada; tiene color verde oscuro con sabor a verdura y cuando madura se torna rojo y toma sabor dulzón; su carne es gruesa, lustrosa y aromática. El picante se encuentra en la semillas y las venas, podrá controlar lo picante retirando algo de cualquiera de ellas. Dentro de los chiles Jalapeños podemos encontrar el Chile Rallado o Meco, el Chile Chipotle o Acorchado. Su sabor picante se debe a una sustancia la Capsaicina que es la que provoca el picor, según su concentración será su picante. Existen más de 30 especies, pero se cultivan cuatro.

Los ingredientes, son:

  • 1 paquete de jalapeños      
  • Aceite de oliva

Los podemos comprar en las grandes superficies, ya que vienen congelados y solo los tenemos que freir en abundante aceite de oliva y muy caliente. La verdad es que están muy buenos y creo que son adictivos, ya que aún no has terminado de comerlos y ya estás pensando en ellos.

Espero que guste estas tapas y den alguna idea a algún seguidor del blog.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Merluza en salsa verde

Hoy vamos a presentar una rica receta la cual hicimos el otro día en la escuela y es una de las habituales en mi casa, es merluza en salsa verde. La verdad es un plato de fácil elaboración, con el resultado de un plato muy nutritivo, de gran sabor y de diversidad de color, haciéndolo agradable a la vista, que es la primera parte de nuestro cuerpo que come. Nuestra receta es para unos cuatro comensales, aunque si servimos algo antes para picar, puede comer perfectamente uno o dos comensales más.

Los ingredientes necesarios, son:

1 merluza mediana de pincho      
16 langostinos
500 g. de almejas
500 g. de cebolla
8 dientes de ajo
250 ml. de vino blanco
1 lt. de fumet
1 lata de pimientos morrones
1 lata de yemas de espárragos
1 lata de guisantes
50 g. de harina
100 ml. de aceite de oliva
Sal

Comenzamos por rehogar en un caldero con el aceite de oliva, los dientes de ajo y la cebolla (cortado todo en brunoise fina), junto con un poco de sal sin que coja color, cuando este, añadir la harina. Rehogamos un poco la harina y añadimos el vino, dejamos evaporar el alcohol (un truco para saber cuando se ha evaporado el alcohol del vino blanco, es oler el pochado, y si la nariz nos pica, aún queda alcohol). Una vez evaporado, añadimos el fumet, el cual lo hemos elaborado con la cabeza de la merluza, cáscara y cabezas de los langostinos (como opción diremos que podemos enriquecer nuestro fumet añadiendo alguna verdura, como: puerro, cebolla, zanahoria, etc.) dejamos que hierva hasta que la salsa espese y este un poco densa. Llegado a este punto añadimos nuestra merluza en ruedas, recordar que la merluza al ser un pescado de carnes blandas, lo dejaremos hervir entre 5 y 10 minutos dependiendo del grosor de la rueda. A falta de un par de minutos añadimos los langostinos pelados (le quitaremos el intestino), las almejas, los guisantes, las yemas de espárragos y los pimientos morrones hecho tiras. Rectificamos de sal, esperamos a que se abran las almejas y añadimos el perejil picado también en brunoise para que no pierda color y nos realce el plato. Llevamos a la mesa y servimos. A la hora de comprar la merluza diremos que tendremos que tener en cuenta una serie de cosas: lo primero que los ojos estén claros y brillantes, agallas rojas, carne prieta y que tenga buen olor, en caso de no cumplir alguno de estos detalles no la compraremos. Y recordar que la cabeza siempre la traemos a casa, ya que se puede aprovechar para hacer fumet o una sopa de pescado.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Arroz marroquí

Hoy quiero compartir con todos una rica receta que preparamos el otro día en la escuela y que hoy domingo he repetido para mi familia, con el resultado de que al final los platos han quedado vacíos y les ha gustado mucho. Decir que es una receta muy fácil y solo lleva un ratito hacerla.


Los ingredientes necesarios, son:

  • 300 gr de arroz grano largo     
  • 1 pechuga de pollo entera
  • 2 zanahorias en bastoncillos
  • 2 puerros en rodajas
  • 25 gr de pasas
  • 40 pistachos
  • Ralladura de 1 limón
  • 2 cucharadas de miel
  • 1 cucharadita de pimentón picante
  • 1/2 cucharadita de comino
  • 1 pizca de curry
  • Cilantro picado
  • Caldo de ternera o ave
  • Aceite de oliva
  • Sal


Comenzaremos nuestra receta por sazonar y rehogar la pechuga entera en un caldero con un poco de aceite hasta que esté tierna. La cortamos en cuadraditos y agregamos la miel, dejamos que coja sabor mientras preparamos el resto. En el mismo caldero donde hemos preparado la pechuga, rehogamos los puerros y las zanahorias, una vez rehogadas añadimos las pasas que previamente hemos puesto a remojar en un poco de agua y los pistachos pelados, damos unas vueltas y reservamos. En un caldero aparte preparamos el arroz en el caldo al cual le podemos añadir el agua de las pasas (si no tenemos caldo, podemos utlizar media pastilla de caldo, del anuncio, tu cueces o enriqueces), dejamos cocer el arroz aproximadamente unos 15 minutos, pasado ese tiempo escurrimos y agregamos al caldero de las verduras. También añadimos los dados de pechuga, la ralladura de limón, las especias: el curry, el comino en polvo y el pimentón picante disuelto en dos cucharadas de aceite, revolvemos bien y acabamos con el cilantro picado, el cual además de dar un sabor peculiar, ayudará a refrescarnos del suave picor del pimentón. Si hiciese falta calentamos y servimos. Espero que guste esta receta, la verdad es que me ha sorprendido y ha pasado a formar parte de mis comidas favoritas en mi disco duro culinario, seguro que la repito más veces.