miércoles, 28 de septiembre de 2011

Risotto milanesa

Hoy presentamos una rica receta de un risotto milanesa, que hemos elaborado en la escuela. El arroz arborio es, junto al arroz carnaroli y el vialone nano, uno de los tipos de arroz italiano utilizados para la elaboración del risotto, plato tradicional de la cocina de Italia caracterizado por su textura cremosa y su riqueza en sabor entre otras cosas. Estos tipos de arroz son ideales para conseguir la textura deseada en el risotto por su alto contenido en almidón y su capacidad de absorber mucho líquido, el arroz arborio cocinado en su punto ofrece una textura tierna, con el núcleo al dente, conservando su forma, doblando su volumen y blanqueándose aún más. El arroz arborio es de grano medio, redondo y blanquecino, pertenece a la variedad japónica. Este arroz es originario del municipio de Arborio, en la provincia de Vercelli, al que debe su nombre, y parece ser que surgió alrededor de 1946.

Por el contenido de amilosa (molécula de almidón) del arroz arborio, en torno a un 18% (menos que el carnaroli), debe cocerse en su punto exacto, tiempo que oscila entre los 14 y los 16 minutos, además es recomendable tostarlo ligeramente con el sofrito antes de añadirle el caldo o líquido de cocción. Las características del arroz arborio son también ideales para hacer un arroz meloso valenciano, que principalmente se diferencia del risotto porque el caldo se añade de una vez y no se incorporan tantas grasas en la elaboración (queso, nata…), resultando más saludable. Los valores nutritivos del arroz arborio son similares al resto, por cada 100 gramos proporciona unas 350 kcal., 6-8 gramos de proteínas, 78 gramos de carbohidratos y 0’9-1’5 gramos de grasas. Este arroz se puede adquirir en casi cualquier comercio de alimentación de nuestro país, cada vez disponemos de un mayor abanico de posibilidades culinarias gracias a las características de los distintos arroces que se cultivan.


Los ingredientes necesarios, son:

5 tazas
caldo de carne        
1/2 cucharadita
sal

20 hebras
azafrán

2 cucharadas
aceite

1 ud mediana
cebolla

 2 cucharaditas
tuétano de res

1/8 de cucharadita
pimienta blanca molida
1 taza
arroz grano corto o arborio

1 cucharada
mantequilla

1/2 taza
vino blanco seco
1/2 taza
queso parmesano rallado
2 dientes
ajo picado
300 g.
champiñones frescos



En una olla se pone al fuego el consomè con la sal para calentarlo,
sin llegar a hervir,
manteniéndolo a fuego suave a punto de hervor, mientras se prepara el rissotto.

En una taza de ese consomé se pone aparte el azafràn a remojar.

En una olla de fondo pesado se ponen las 2 cucharadas de mantequilla y el aceite a calentar.
Se agrega la cebolla y los dientes de ajo, bien picaditos se cocina hasta rehogar. Después añadimos los champiñones laminados y rehogamos otros 4 minutos.

Se agregan el tuètano picadito y la pimienta y se cocinan unos 2 a 3 minutos hasta disolver el
el tuétano.

Se agrega el arroz y revolviéndolo constantemente con cuchara de madera para que la grasa lo
cubra completamente y no partir el arroz, se cocina hasta anacararlo.

Se agrega el vino y se cocina hasta que se consuma casi completamente.

Se va agregando gradualmente el consomè (1/2 taza cada vez para esta cantidad de arroz).
No se debe agregar mucho lìquido a la vez se debe revolver constantemente para que nunca
quede completamente sumergido (no es una sopa), raspando siempre el fondo y orillas de la olla
para que no se pegue y pueda quemarse.


Se agrega màs consomè cada vez que se haya consumido el que agregò anteriormente, unos
2 minutos cada vez. El consomé con el azafrán se debe agregar las dos últimas veces pues mejor
no cocinar demasiado el azafrán.


Se sabe que el rissotto està a punto, cuando al morder un grano se siente al dente es decir,  
cocido pero firme, esto se obtiene aproximadamente a los 25 minutos desde agregado el arroz.
El rissotto debe presentar un aspecto cremoso y como dicen los italianos legato,
es decir los granos separados pero unidos a la crema producida por el almidòn que es cedido
lentamente por el arroz, es decir que se extienda suavemente en el plato al servirlo.
Al retirar la olla del fuego se le revuelve vigorosamente la cucharada restante de mantequilla y
luego el queso parmesano.  Coronaremos nuestro plato con un poco de lechuga en juliana salteada con mantequilla. Debe llevarse de inmediato a la mesa, donde cada uno puede,
si lo desea, agregar más queso parmesano rallado.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Unas ideas para tapas....

Hoy presento tres ideas para unas tapas rápidas cuando tengamos invitados en casa y no sabemos que preparar. La vedad son muy fáciles y quedarás muy bien con tus invitados.

La primera, son unos gambones a la plancha. El gambón se captura en las aguas del océano Atlántico cuya temperatura garantiza que tenga un sabor único. Este gambón, de color rojizo, es uno de los más apreciados por profesionales y aficionados al marisco, por su sabrosa carne y textura firme. Se le conoce también como "gamba langostinera" o "langostino austral".

Los ingredientes necesarios, son:        

  • 1 kg. de gambones
  • Sal gorda
  • Aceite de oliva
  • Vinagre de manzana
Comenzamos nuestra elaboración en una sartén con un poco de aceite, una vez esta caliente ponemos nuestros gambones, ya descongelados. Añadimos un puñado de sal gorda y cuando ya casi están hechos a la plancha hechamos un chorrito de vinagre, esperamos a que evapore y servimos. No dejaremos que se enfríen.



La segunda, son unos ricos pimientos del Padrón. Originarios del pueblo gallego del mismo nombre y pertenecientes a la familia de las solanáceas, los pimientos de Padrón son uno de los centenares de pimientos que existen. En realidad, al igual que el resto de los pimientos que se consumen en Europa, son originarios de Centroamérica y parece que a partir del siglo XV se fueron introduciendo poco a poco. Un aporte energético ridículo: unas 19 kcal/100g. Sin olvidar su atractivo sabor picante gracias a que contienen sustancias como la capsaicina, que parece que tiene propiedades anticancerígenas.

Los ingredientes necesarios, son:

  • 300 g. de pimientos del Padrón 
  • Aceite de oliva extra virgen
  • Sal gorda

Comenzamos por calentar un poco de aceite de oliva extra virgen en una sartén, cuando esté caliente freimos los pimientos, tener en cuenta que al lavarlos quedará agua, secaremos muy bien con un paño de cocina seco. Una vez fritos, ponemos sal gorda por encima. Llevamos a la mesa y servimos. Diremos que en el caso de que uno nos pique, nunca beberemos, debemos comer un poco de pan para mitigar el picor de la boca.

La tercera y última tapa son unos jalapeños rellenos de queso crema,  chile jalapeño, de la familia de Capsaicuma, es el chile de mejor sabor y el más famoso del mundo, es originario de Jalapa en Veracruz. Este chile se caracteriza por mantener intacto sus propiedades picantes independientemente del calor o congelación de los alimentos. Se puede utilizar en abundancia por que logra mantener un perfecto equilibrio entre su sabor y el sabor de la comida. Se lo usa como chile verde crudo o cocido, por ejemplo para rellenar como los pimientos. En su versión seca se convierte en el Chile Chipotle muy picante tomando un sabor ahumado y dulzón.
Sus características, su forma es cónica y alargada estrechándose en la punta pero terminando con forma redondeada; tiene color verde oscuro con sabor a verdura y cuando madura se torna rojo y toma sabor dulzón; su carne es gruesa, lustrosa y aromática. El picante se encuentra en la semillas y las venas, podrá controlar lo picante retirando algo de cualquiera de ellas. Dentro de los chiles Jalapeños podemos encontrar el Chile Rallado o Meco, el Chile Chipotle o Acorchado. Su sabor picante se debe a una sustancia la Capsaicina que es la que provoca el picor, según su concentración será su picante. Existen más de 30 especies, pero se cultivan cuatro.

Los ingredientes, son:

  • 1 paquete de jalapeños      
  • Aceite de oliva

Los podemos comprar en las grandes superficies, ya que vienen congelados y solo los tenemos que freir en abundante aceite de oliva y muy caliente. La verdad es que están muy buenos y creo que son adictivos, ya que aún no has terminado de comerlos y ya estás pensando en ellos.

Espero que guste estas tapas y den alguna idea a algún seguidor del blog.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Merluza en salsa verde

Hoy vamos a presentar una rica receta la cual hicimos el otro día en la escuela y es una de las habituales en mi casa, es merluza en salsa verde. La verdad es un plato de fácil elaboración, con el resultado de un plato muy nutritivo, de gran sabor y de diversidad de color, haciéndolo agradable a la vista, que es la primera parte de nuestro cuerpo que come. Nuestra receta es para unos cuatro comensales, aunque si servimos algo antes para picar, puede comer perfectamente uno o dos comensales más.

Los ingredientes necesarios, son:

1 merluza mediana de pincho      
16 langostinos
500 g. de almejas
500 g. de cebolla
8 dientes de ajo
250 ml. de vino blanco
1 lt. de fumet
1 lata de pimientos morrones
1 lata de yemas de espárragos
1 lata de guisantes
50 g. de harina
100 ml. de aceite de oliva
Sal

Comenzamos por rehogar en un caldero con el aceite de oliva, los dientes de ajo y la cebolla (cortado todo en brunoise fina), junto con un poco de sal sin que coja color, cuando este, añadir la harina. Rehogamos un poco la harina y añadimos el vino, dejamos evaporar el alcohol (un truco para saber cuando se ha evaporado el alcohol del vino blanco, es oler el pochado, y si la nariz nos pica, aún queda alcohol). Una vez evaporado, añadimos el fumet, el cual lo hemos elaborado con la cabeza de la merluza, cáscara y cabezas de los langostinos (como opción diremos que podemos enriquecer nuestro fumet añadiendo alguna verdura, como: puerro, cebolla, zanahoria, etc.) dejamos que hierva hasta que la salsa espese y este un poco densa. Llegado a este punto añadimos nuestra merluza en ruedas, recordar que la merluza al ser un pescado de carnes blandas, lo dejaremos hervir entre 5 y 10 minutos dependiendo del grosor de la rueda. A falta de un par de minutos añadimos los langostinos pelados (le quitaremos el intestino), las almejas, los guisantes, las yemas de espárragos y los pimientos morrones hecho tiras. Rectificamos de sal, esperamos a que se abran las almejas y añadimos el perejil picado también en brunoise para que no pierda color y nos realce el plato. Llevamos a la mesa y servimos. A la hora de comprar la merluza diremos que tendremos que tener en cuenta una serie de cosas: lo primero que los ojos estén claros y brillantes, agallas rojas, carne prieta y que tenga buen olor, en caso de no cumplir alguno de estos detalles no la compraremos. Y recordar que la cabeza siempre la traemos a casa, ya que se puede aprovechar para hacer fumet o una sopa de pescado.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Arroz marroquí

Hoy quiero compartir con todos una rica receta que preparamos el otro día en la escuela y que hoy domingo he repetido para mi familia, con el resultado de que al final los platos han quedado vacíos y les ha gustado mucho. Decir que es una receta muy fácil y solo lleva un ratito hacerla.


Los ingredientes necesarios, son:

  • 300 gr de arroz grano largo     
  • 1 pechuga de pollo entera
  • 2 zanahorias en bastoncillos
  • 2 puerros en rodajas
  • 25 gr de pasas
  • 40 pistachos
  • Ralladura de 1 limón
  • 2 cucharadas de miel
  • 1 cucharadita de pimentón picante
  • 1/2 cucharadita de comino
  • 1 pizca de curry
  • Cilantro picado
  • Caldo de ternera o ave
  • Aceite de oliva
  • Sal


Comenzaremos nuestra receta por sazonar y rehogar la pechuga entera en un caldero con un poco de aceite hasta que esté tierna. La cortamos en cuadraditos y agregamos la miel, dejamos que coja sabor mientras preparamos el resto. En el mismo caldero donde hemos preparado la pechuga, rehogamos los puerros y las zanahorias, una vez rehogadas añadimos las pasas que previamente hemos puesto a remojar en un poco de agua y los pistachos pelados, damos unas vueltas y reservamos. En un caldero aparte preparamos el arroz en el caldo al cual le podemos añadir el agua de las pasas (si no tenemos caldo, podemos utlizar media pastilla de caldo, del anuncio, tu cueces o enriqueces), dejamos cocer el arroz aproximadamente unos 15 minutos, pasado ese tiempo escurrimos y agregamos al caldero de las verduras. También añadimos los dados de pechuga, la ralladura de limón, las especias: el curry, el comino en polvo y el pimentón picante disuelto en dos cucharadas de aceite, revolvemos bien y acabamos con el cilantro picado, el cual además de dar un sabor peculiar, ayudará a refrescarnos del suave picor del pimentón. Si hiciese falta calentamos y servimos. Espero que guste esta receta, la verdad es que me ha sorprendido y ha pasado a formar parte de mis comidas favoritas en mi disco duro culinario, seguro que la repito más veces.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Gratinado de puerros con champiñones

El champiñón de París o champiñón común, es la más frecuentemente empleada de las especies comestibles de hongos, prestándose a numerosas formas de consumo. Tiene un sabor neutro y delicado, con un aroma ligeramente nogado en los ejemplares más maduros. Es popular en gastronomía y de escaso rendimiento calórico, conteniendo alrededor de 20 calorías cada 100 gramos. Es relativamente rico en fibra alimentaria, así como en vitamina B6, vitamina C, vitamina D, potasio y niacina.

Hoy presentamos una rica y rápida receta en la que la estrella, como ya habreis adivinado es el champiñón. Agradecer a mi hermana Sonia, que es quién nos remite los ingredientes y los pasos a dar para elaborar este plato.

Los ingredientes necesarios, son:

  • 1 manojo de puerros                             
  • 200g de champiñones en láminas
  •  Puré de papas
  • 2 cucharadas de tomate frito
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 50g de queso rallado
  • Nuez moscada
  • Orégano
  • Sal



PREPARACION:

  1. Lavar los puerros, desechar la raíz y la parte verde, y cortarlos en trozos más bien pequeños. Lavar también los champiñones y laminarlos.
  2. Poner la cucharada de aceite en una sartén amplia y rehogar los puerros y los champiñones durante 15 minutos, removiendo con frecuencia. Añadir la salsa de tomate, sazonar con nuez moscada y orégano, y dejar cocer otros 5 minutos.
  3. Mientras se hace la verdura, preparar el puré de papas, para ellos sancochamos unas papas, las pasamos por el pasapuré  y después añadimos un huevo, un poco de leche, sal y pimienta blanca. Una vez que la tenemos, extender la mitad en una fuente de horno. Cuando estén las verduras, repartirlas por encima y cubrirlas con el resto del puré.
  4. Espolvorear con queso rallado y meter 15 minutos al horno precalentado a 220º. Dorar unos minutos con el grill. Dejar reposar fuera del horno un rato antes de servir, para que no queme cuando llegue a la mesa. Servir.

martes, 13 de septiembre de 2011

Garbanzada

Los Garbanzos son unas legumbres que pertenecen a la familia de las Papilonáceas. Necesitan de un clima Templado, para crecer sin problemas.  Los Garbanzos son originarios del suroeste de Turquía, de ahí pasaron a la cuenca Mediterránea y a Europa, luego a África, América y Australia. Se sabe, que se cultivan desde la prehistoria y que se consumían en el antiguo Egipto, Grecia y Roma.  Actualmente, los principales países productores de esta legumbre son: India, Turquía, Paquistán, México, Irán, Etiopía, España, Italia y algunos países de América Central. España es el principal importador de garbanzos de la Unión Europea. Su cultivo en España se centra en Andalucía, Extremadura y las dos Castillas (C. León y C. La Mancha).
Los Garbanzos contienen muchas calorías, Fibra, Hidratos de Carbono (glúcidos), proteínas, grasas y cenizas. No son aconsejables para dietas adelgazantes.

Los Garbanzos contienen:

-Vitaminas: Vitamina E.
-Minerales: Potasio, Fósforo, Calcio, Magnesio, Sodio.
-Otros:  Ácido Fólico. Antioxidante, Metionina.


Recomendado para:

- Reduce el colesterol.
- Tránsito intestinal.
- Diabetes.
- Anemia.
- Problemas de Colón.
- Crecimiento
- Anti cancerígeno.
- Diurético.
- Hipertensión.
- Reconstituyente.



Existen 40 especies de Garbanzos y se clasifican en 3 tipos de garbanzos:
  • KABULI (Países de la cuenca Mediterránea, Sudamérica y América del sur).
  • DESHI (India).
  • GULABI
En España existen 5 clases de garbanzos procedentes del tipo KABULI:
  • Garbanzo castellano.
  • Garbanzo blanco o lechoso.
  • Garbanzo Chamad
  • Garbanzo pedrosillano
  • Garbanzo venoso andaluz

Los garbanzos secos, se pueden guardar en casa unos 9 o 10 meses. Si se guardan mucho más tiempo existe el peligro que un bichito llamado gorgojo,  los ataque y luego no se pueden comer, ya que el gorgojo los vacía por dentro.
También se pueden comprar ya cocidos, van en botes de cristal. Están buenísimos y son una formula más rápida de cocinar, cuando no se dispone de tiempo. Por sus propiedades, el garbanzo es un habitual de la cocina vegetariana y vegana. La industria hace harina de garbanzo con ellos y con ésta hacen pan y se utilizan también en pastelería.



Hoy presentamos una receta canaria, la cual es una mezcla de los garbanzos con dos tipos de carnes, la de vacuno y la de cerdo o cochino como se dice por estas tierras. Es una comida de sabores fuertes que aquí además de ser plato único podemos encontrarlo como ración, media ración o tapa para acompañar el guanijei (llamado así, tomarse un aperitivo). Como curiosidad, diremos que estamos intentando recuperar la carne del cochino negro, cerdo autóctono de las islas, el vinagre de vino macho, que no es otra cosa que vinagre de vino canario o la sal con denominación de origen canario, fabricada en cualquiera de las nueve salinas que aún quedan en funcionamiento repartidas por el archipiélago, y así muchos más productos que desconozco pero seguro,  que se estará luchando para que recupere el prestigio perdido. Nos hemos dado cuenta tarde que se han perdido muchas cosas con el paso de los tiempos y ahora, sobretodo en términos culinarios se están intentando recuperar técnicas, recetas, cultivos y ganaderías casi extinguidas con animales que otorgaban la denominación de origen de muchos productos.

Los ingredientes necesarios, son:

  • 400 g. garbanzos, pedrosillano                               
  • 300g. carne de vacuno, morcillo
  • 100 g. de costilla fresca de cerdo
  • 1 loncha gruesa de jamón serrano
  • 1 chorizo (jabuguito)
  • 1 pimiento verde
  • 1 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de tomate frito
  • 1 cucharadita de pimentón dulce  
  • ½ vaso de vino blanco
  • Caldo de carne
  • Laurel
  • Tomillo
  • Aceite de oliva
  • Sal

Comenzamos nuestra receta por poner la noche anterior los garbanzos en remojo, para ello en un bol pondremos nuestros garbanzos con agua tibia. Al día siguiente hervimos los garbanzos y reservamos, diremos que una parte del caldo la podemos utilizar para dejar los garbanzos dentro para que cojan sabor. En una sartén pondremos a pochar el pimiento verde y la cebolla cortados en trocitos pequeños con un poco de aceite de oliva y sal. Una vez pochada nuestra verdura añadiremos primero los dientes de ajos bien picaditos y después la carne cortada en trocitos pequeños, tanto la de vacuno como la de cerdo (procurar que no tenga huesos), hasta que quede sellada, en ese momento se añade el chorizo y el jamón picado en trocitos pequeños, daremos unas vueltas hasta que veamos que sueltan sus jugos. Sofreímos todo con la cucharadita de pimentón dulce, después las tres cucharadas de tomate frito y el medio vaso de vino blanco, esperaremos a que se evapore el alcohol. Ya solo nos queda añadir un poco de caldo y dejar hervir todo a fuego bajo durante 5 minutos, pasado ese tiempo añadiremos todo el contenido de la sartén al caldero de los garbanzos, si fuera necesario cubrimos todo el guiso con más caldo o un poco de agua y dejamos hervir a fuego medio durante 30 minutos (en caso de no contar con caldo, podemos utilizar una pastilla de caldo). Cuando empiece a hervir añadiremos la hoja de laurel, un poco de tomillo y un poco de sal. Una vez pasado el tiempo de cocción dejaremos reposar por lo menos una hora, pero mejor si disponemos de más tiempo. Cuando calentemos para servir, aprovecharemos para poner a punto el guiso, rectificando de sal si fuera necesario. Llevamos a la mesa, servimos en plato hondo y acompañamos con un buen pan, ya que es una comida para mojar. La receta original es sin picante, pero al que le guste darle algo de alegría al plato puede utilizar pimentón picante a su gusto, desde sustituirlo por el dulce o hacer una mezcla de los dos.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Fideos caldosos al horno con carne de cerdo y verduras

El valor nutritivo de la carne de cerdo la señala como uno de los alimentos más completos para satisfacer las necesidades del hombre, y su consumo podría contribuir en gran medida a mejorar la calidad de vida humana desde el punto de vista de los rendimientos físicos e intelectuales. Desafortunadamente, durante muchos años la carne de cerdo ha sido considerada como un alimento "pesado", una carne "grasosa", con un contenido "muy alto de calorías", y aún un alimento "peligroso" por su posible asociación con enfermedades y parásitos.

Estas creencias populares constituyen una imagen equivocada que todavía se proyecta a un sector muy amplio de la población y tuvieron su origen en el tipo de animal y en la forma como se explotaba en el pasado.  El hecho de que la carne porcina siga siendo censurada por varios sectores consumidores como un producto peligroso, ha hecho que su producción y distribución sea todavía incipiente; y esta actividad no se haya desarrollado como una verdadera industria. La carne fresca de cerdo ha mejorado su calidad en los últimos años; actualmente, ofrece 31% menos de grasa, 14% menos de calorías y 10% menos de colesterol con relación al cerdo producido hace 10 años.


COMPOSICION Y VALOR NUTRICIONAL DE LA CARNE DE CERDO
Agua                                                                        75 %
Proteína Bruta                                                           20 %
Lípidos                                                                       5-10 %
Carbohidratos                                                            1 %
Minerales                                                                   1 %
Vitaminas B1,B6,B12,Riboflavinas,etc.



Actualmente el mercado de la carne de cerdo está demandando un producto exigido por el consumidor que reúna una serie de características o combinación de factores, como son: comestible, nutritivo y saludable. Ante las mayores exigencias expresadas por el mercado, actualmente la producción de carne de cerdo deben abarcar todos los puntos que constituyen la cadena de la carne, es decir, desde la producción en la granja (con todos sus aspectos: sanidad, bioseguridad, manejo, genética, alimentación, etc.) hasta el consumo; pasando por el transporte, procesamiento y conservación.
Hoy presentamos un rico y sabroso plato donde se complementan a la perfección la pasta, la carne de cerdo y las verduras.

Los ingredientes necesarios, son:

  • 250g. fideos                                         
  • 300g. costilla de cerdo fresca
  • 1 pimiento verde
  • 1 cebolla mediana
  • 3 dientes de ajo
  • 150g. habichuelas
  • 80g. guisantes
  • 100g. coliflor
  • 10 aceitunas verdes
  • 3 cucharadas tomate frito
  • Caldo de carne
  • Aceite de oliva
  • Sal

Comenzamos nuestra receta por sellar la carne cortada en trocitos, una vez la tenemos, la reservamos.  En la misma cazuela, aprovechando los jugos de la carne y el aceite, pochamos la cebolla, los dientes de ajo y el pimiento cortados en trocitos pequeños, dentro de una cazuela de barro con aceite de oliva y un poco de sal. Utilizaremos la cazuela de barro, ya que vamos a terminar el plato en el horno y dejaremos nuestros fideos caldosos, a quién no le guste de esta manera, solo deberá disminuir la cantidad de agua o caldo para que queden secos. Mientras en una sartén a parte con un poco de aceite de oliva tostamos nuestros fideos, utilizaremos para esta elaboración unos fideos medianos, que reservamos. Una vez tenemos el pochado, añadimos las verduras, dejando para el final los guisantes que ya están medio cocidos, rehogamos bastante bien y añadimos el tomate frito y dejamos sofreír un poco más. Después añadimos nuestros fideos, la carne, las aceitunas, el cado o en caso de no tener ponemos agua y dejamos hervir un rato, pasado ese tiempo rectificamos de sal. Dejaremos nuestro guiso al fuego unos 18 minutos y después 5 más al horno a 200 grados. Pasado ese tiempo, sacamos, dejamos reposar unos minutos y servimos. En nuestro caso como ya he indicado hemos vigilado no quedarnos sin caldo ya que queríamos un acabado caldoso.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Bocadito de rulo con foie al sirope de manga sobre cama verde

Después de la leche materna, la de cabra es la más equilibrada. Posee bajos niveles de lactosa y caseína, lo que la hace perfecta para las personas intolerantes y las que le cuesta digerir la leche de vaca. Entre las propiedades del queso de cabra destacan las propias de la leche de cabra: su alto contenido en calcio, vitamina D y vitamina A, ya que contiene un 47% más que la leche de vaca y es porque las cabras convierten los betacarotenos en vitamina A, responsable de su color característico blanco, ya que la vitamina A es incolora.

El queso de cabra es una de las múltiples variedades de queso que se sigue elaborando de manera tradicional. Tras hervir la leche para deshidratarla y producir el ácido láctico, se deja enfriar para entonces añadir el cuajo. La mezcla se deja reposar, se corta y se coloca en un recipiente definitivo en la nevera.
Beneficios de la leche de cabra
La leche de cabra contiene un mayor contenido en grasa y proteínas que la leche de vaca. Destaca por su alto contenido en calcio y vitamina D, esenciales para la formación de huesos y que ayudan a prevenir la osteoporosis. La leche de cabra presenta los siguientes beneficios respecto a otras leches:
  •  La proteína de la leche de cabra es de muy buena calidad y fácil de digerir; contiene niveles altos de proteínas naturales que aumentan las defensas inmunitarias frente a las infecciones.
  • Los ácidos grasos contenidos en la leche de cabra son capaces de limitar los depósitos de colesterol en los tejidos corporales.
  • El calcio de la leche de cabra se asimila mejor que el calcio de la leche de vaca.
  • La leche de cabra contiene también altos niveles de potasio y magnesio.

Después de aprender un poco más sobre la leche de cabra, hoy presentamos una rica tapa donde el ingrediente base es queso de cabra en un rulo, es una tapa templada, ya que la reducción de vinagre de Módena, el puerro y la manga estarán templadas a la hora de emplatar. Vamos a saborear los diferentes contrastes que nos van a dar los ingredientes como el foie, la manga, el vinagre de Módena, la escarola rizada y el propio queso de cabra.

Los ingredientes necesarios, son:

  • 1 rulo de queso de cabra                 
  • Bloc de foie- gras de canard  
  • 1 puerro mediano
  • 1 manga pequeña
  • Escarola rizada
  • Vinagre de Módena
  • Aceite de oliva extra virgen
  • Sal

Comenzamos nuestra receta por limpiar y pochar el puerro, recordar que ya habíamos dicho como limpiarlo, debajo del grifo con un corte en cruz. En una sartén, ponemos un poco de aceite de oliva extra virgen, el puerro picado, sal y pochamos. Una vez pochado, añadimos la manga cortada en trocitos pequeños reservando un trozo para decorar, salteamos un poco la manga. Una vez la tenemos salteada junto con el puerro añadimos un chorro generoso de vinagre de Módena y dejamos que todo reduzca a fuego lento, queremos lograr una salsa como si fuera sirope, como consejo diremos que para realzar el sabor podemos añadir un poco de grasa de nuestro foie a la sartén del sirope . Lavamos las hojas de escarola rizada, decir que para quien no lo sepa que la escarola rizada nos va a dar un punto amargo a nuestra tapa. Una vez lavadas las hojas, las cortamos y las ponemos a modo de cama en nuestro plato. Cortamos nuestro rulo en ruedas no muy gordas, de grueso como si fuera una tosta de  pan bizcochado, ya que la vamos a comer de un bocado. Encima de la rueda de cabra ponemos un poco del foie (comentar que el bloc de foie de canard no es otra cosa que, bloque de hígado graso de pato) y acabaremos por poner encima un poco de nuestro sirope, que aún se encuentra templado. Para decorar podemos poner un trocito de manga fresca. Llevamos a la mesa y servimos. Decir que se debe consumir antes de que se enfríe el sirope para poder apreciar la explosión de sabores en nuestro paladar.