jueves, 22 de marzo de 2012

Estrellado de chistorra

Hoy presentamos una receta típica de la cocina tradicional española, desde hace unos años se ha vuelto a poner de moda, ya que estaba casi olvidada por la mayoría de los restaurantes pero con la crisis ha vuelto a la actualidad, además de ser una receta económica está muy buena y no tiene nada que envidiar a grandes elaboraciones realizadas con los mejores y caros manjares del mercado. La chistorra es una longaniza (salchicha larga y fina) de orígen vasco-navarro, esta elaborada con carne de cerdo fresca picada junto con especias y embutida en la tripa del mismo animal, es de color rojizo, ya que contiene pimentón, el cual le da ese color característico. Es un embutido muy socorrido, ya que sola con pan está muy buena y nos saca de un apuro, También la podemos acompañar con judías, huevos fritos con papas, etc... En nuestro caso  será con huevos estrellados. Para que puedan calcular cuantas raciones quieren preparar de esta popular receta daremos las cantidades de los ingredientes por cada persona.

Los ingredientes que vamos a necesitar, son:

  • 2 huevos frescos
  • 1/2 chistorra de Navarra
  • 1 papa mediana
  • 1 cebolla mediana
  • 1 chorrito de nata
  • Aceite de oliva
  • Pimienta negra molida
  • Sal
  • Perejil (decorar)

Comenzamos por  lavar y pelar las papas, para después cortarlas tipo panadera. Las ponemos a pochar sin sal, en una sartén con aceite de oliva, una vez pochada las reservamos. En otra sartén ponemos la chistorra cortada en trocitos a fuego medio para que se vaya haciendo, la hacemos aparte para que toda la grasa que suelta la podamos deshechar, también reservamos. En otra sartén ponemos con un poco de aceite la cebolla cortada en juliana a pochar, una vez pochada añadimos la chistorra y las papas. Revolvemos un par de minutos para que todo se una, después añadimos un chorrito de nata y dejamos que se consuma un poco. Al consumirse va a reblandecer un poco nuestras papas y entonces es el momento de cascar los dos huevos encima, procurar tener cuidado de no romper una de las yemas, ya que se romperá con una puntilla a la hora de llevarlo a la mesa. Antes de empezar a revolver con movimientos envolventes salpimentamos y después comenzamos a revolver suavemente. No debemos pasarnos con la sal, ya que a la hora de servirlo terminamos poniendo unas esacamas de sal Maldon para rectificar. Se debe consumir sobre la marcha, ya que si se queda frío pierde mucho. Es una receta rápida, sencilla de elaborar y que va a gustar a nuestros comensales, lo único que tendremos que tener en cuenta es el punto de cuajado del huevo de cada persona, hay quien lo quiere más crudo y quien lo quiere más hecho, no cuesta nada adaptarse a los gustos de cada comensal.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Polvito uruguayo

Hoy presentamos la receta de un postre que hace ya un tiempo está haciendo furor, es un postre que te atrapa desde el principio y cuanto más comes más te gusta, lo recomendable es comerlo con mesura ya que nos aporta muchas calorías, ya lo sé, la tarea es difícil y si no podemos mañana será otro día y reduciremos en alguna comida. Dar las gracias a mi amiga Mónica la cual elaboró esta rica y fácil receta el otro día que nos reunimos unos amigos a cenar en casa, todo salió perfecto.

La verdad es que exactamente no sé de donde viene el nombre pero lo más fiable que he encontrado es de un uruguayo que estaba residiendo en Las Palmas de Gran Canaria ideó este rico postre y lo de polvito es porque hay que escachar las galletas y los suspiros de Moya. La receta que vamos a dar es para unas 16 unidades.

Los ingredientes necesarios, son:

  • 1 lata de leche condensada grande
  • 2 paquetes de galletas María
  • 2 paquetes de suspiros de Moya
  • 1 l de nata para montar
  • Azúcar c.s.


Comenzamos nuestra receta por preparar el toffee o dulce de leche, decir que tenemos la opción de compararlo ya preparado en cualquier supermercado o como en nuestro caso hacerlo, para ello pondremos nuestra lata dentro de una olla a presión y cubrimos de agua hasta el borde de la lata. Cerramos y la dejamos una hora desde que la válvula sube y empieza a soltar chorros de vapor, decir que si la lata es pequeña la dejaremos solo 45 minutos. También comentar que si no tenemos olla a presión, en un caldero tardará en hacerse de 2 horas a 2 horas y media. Una vez que ha pasado el tiempo y tenemos nuestro dulce de leche, lo que tenemos que hacer es que se enfríe, para lo cual abrimos la lata y dejamos que se oree, lo peligroso de esto es aguantar la tentación de coger una cuchara y empezar a comer. Mientras se va haciendo el dulce de leche, podemos ir escachando las galletas y los suspiros, cada uno por separado. El escachado de las galletas será más fino que el de los suspiros. Llega el momento de montar la nata, recordar que cuanto más fría esté más fácil será de montar, una nata caliente, no monta. Podemos poner nuestra nata un rato en el congelador y sacarla en el momento de ir a montarla. Con la ayuda de una varilla o con un robot, montamos y una vez montada añadimos el azúcar al gusto, como consejo decir no poner mucha ya que el resto de los ingredientes son muy dulces, una vez montada reservamos dentro del frigorífico hasta la hora de montar el postre. Tenemos dos opciones para montarlo, en una fuente baja (rectangular o circular) o en porciones individuales, en nuestro caso nos hemos decantado por la segunda opción. La forma de montar el postre es muy sencillo, lo primero que haremos es mezclar la nata con los suspiros, mezclamos sin batir, envolviendo los suspiros con la nata con la ayuda de una lengua. Para empezar el montaje lo primero es una capa de galletas, después una capa del dulce de leche y finalizamos con una generosa capa de la nata con el suspiro. Lo mantenemos dentro del frigorífico para que coja frío. A la hora de servirlo, lo podemos decorar con un poco de hierbahuerto o menta. Lo que si puedo asegurar es que casi todos los comensales van a repetir, sobretodo los más golosos.






lunes, 19 de marzo de 2012

Solomillo de cerdo a la mostaza con ciruelas

Hoy presentamos unas de las recetas que nos envía una de nuestras colaboradoras habituales, nos llega desde la paradisíaca isla de Fuerteventura de la mano de Gara, donde ella continúa creando joyas desde su taller, hace un paréntesis para elaborar esta rica receta y de paso nos la da a conocer a todos, gracias por ello. Lo que si recomiendo es que si teneís que hacer un regalo muy especial u original no dudeís en visitar su web http://www.garakraus.com/joyas-jewels/ joyas a precios muy asequibles para quedar como un rey o una reina, recordemos que se envía a domicilio por correos a cualquier parte del mundo.


Bueno, regresando a nuestra receta, los ingredientes necesarios, son:


  • 1 solomillo de cerdo
  • 200 g. de guisantes
  • 1 cebolla blanca
  • 1 bote de mostaza antigua
  • 1 paquete de ciruelas pasas s/hueso
  • 1/2 vasito de vino blanco
  • Tomillo
  • Aceite de oliva
  • Sal






Comenzamos nuestra receta por limpiar el solomillo siempre y cuando no venga limpio de la carnicería, decir que ya sea fresco o congelado, el solomillo de cerdo tiene ahora mismo un buen precio en el mercado, relación calidad precio, dando un buen resultado al utilizarlo en nuestras elaboraciones. Después en una rustidera o bandeja de horno, con un poco de aceite de oliva, ponemos nuestro solomillo y lo untamos con mostaza antigua (es la mostaza que vemos en trocitos machacados). Una vez untado el solomillo colocamos las ciruelas, un chorrito de aceite y sal. Lo llevamos al horno que previamente hemos precalentado a 200 grados, estará unos 20 minutos. Mientras esperamos vamos preparando la guarnición que en este caso son unos guisantes, los cuales pueden ser de lata o congelados, en nuestro caso es la segunda opción. Lo primero que hacemos es cocerlos siguiendo la recomendación del fabricante, después los colamos y refrescamos (cortar la cocción con agua fría). Cogemos una cebolla blanca, la picamos en brunoise y la ponemos a pochar en una sartén con un poco de aceite de oliva. Añadimos un poco de sal para que sude, una vez que la tenemos pochada añadimos los guisantes, salteamos un par de minutos y añadimos el vino, dejamos hasta que reduzca casi todo. Un momento antes casi antes de acabar añadimos el tomillo y rectificamos de sal si fuera necesario. Decir que si queremos también podemos preparar un puré de papas o papilla (este término es el que se usa en casa) que también combina muy bien además de los guisantes. Una vez saquemos el solomillo del horno lo dejamos reposar unos 5 minutos antes de partirlo. Cortamos en filetes gruesos de 1,5 a 2 cm de grosor. Servimos en los platos junto con la guarnición y llevamos a la mesa. Como consejo para sorprender a nuestros comensales podemos llevar a la mesa el solomillo en una tabla de madera y los trinchamos delante de nuestros invitados.

Maridaje para nuestra elaboración: Recomendamos un vino tinto D.O. Catalunya, Sangre de Toro de las Bodegas Miguel Torres, la guía supervino 2012 lo define como el vino de referencia para toda una generación. Es un vino bueno a buen precio, su precio ronda los 3,90€.

domingo, 18 de marzo de 2012

Callos

Hoy presentamos un plato típico de la cocina tradicional española usando como ingrediente principal despojos (vísceras comestibles del animal), en este caso un despojo blanco (tales como callos, tuétanos, criadillas, manitas, mollejas y cabeza. Una vez blanqueados adquieren una tonalidad blanco marfil). Los despojos rojos son: corazón, hígado, lengua, pulmones, bazo, riñones y sangre. Son comidas que deben ser consumidas poca veces al mes ya que nos aportan muchas calorías. Desde siempre ha sido lo más barato de las carnes, ya que como su misma palabra los define son despojos, pero no por eso son rico y sabrosos siempre que estén bien cocinados.

Diremos que los callos son el estómago de la ternera (también los hay de cordero), que ya viene lavado y blanqueado del matadero, aunque no está de más repetir la operación en casa. Se corta en cuadraditos y se le da una prolongada cocción junto con las manitas y el morro.


Los ingredientes necesarios, son:

  • 1000 g de callos
  • 500 g de morro de ternera
  • 500 g manitas de ternera
  • 500 g de garbanzos cocidos
  • 100 g punta de jamón
  • 1 chorizo
  • 2 cebollas
  • 1 hoja de laurel
  • 2 pimientas de cayena
  • Una pizca de pimentón
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Agua de cocción de los callos


Comenzamos nuestra receta por lavar bien los callos, las manitas (partidas por la mitad longitudinalmente) y el morro. Una vez bien limpios lo ponemos todo en un caldero con agua fría y poner hasta que rompa a hervir. Desechar el agua, repetimos la operación del cambio de agua dos veces más. Con el último cambio de agua añadimos la punta de jamón, una cebolla, el laurel y una pizca de sal. Dejamos que todo cueza a fuego lento durante unas 2 horas aproximadamente hasta que esté todo tierno. Aparte en una sartén con un poco de aceite de oliva preparamos la fritura que añadiremos a los callos, sofreímos la cebolla picada en brunoise, las cayenas y una cucharadita generosa de pimentón, al añadirlo en el último momento tendremos en cuenta hacerlo fuera del fuego para que no se nos queme el pimentón, reservamos. Colamos los callos, las manitas y el morro reservando el agua de la cocción. Deshuesamos las manitas, las cortamos en trozos pequeños y el morro. Devolvemos los callos, las manitas y el morro al caldero, después añadimos la fritura, el chorizo, los garbanzos previamente cocidos y cubrimos con el agua de la cocción, lo ponemos todo al fuego y dejamos cocer lentamente unos 30 minutos hasta que la salsa queda espesa, rectificamos de sal y picante si fuera necesario. Podemos servir nuestra elaboración en cazuelitas de barro individuales para cada comensal. Hoy comenzamos a recomendar un vino para nuestra elaboración de la guía supervinos 2012, son vinos a precios asequibles, nunca superando los 7 € en vinos y los 12€ en cavas.



Maridaje con nuestra elaboración: Recomendamos un vino tinto D.O. Cariñena (provincia de Zaragoza), Monte Ducay Reserva 2005 de las Bodegas Gran Ducay, según la guía de los supervinos 2012 considerado el mejor reserva de España por debajo de los tres euros (la guía lo valora como un vino muy bueno a muy buen precio, ronda los 2, 65€).

sábado, 17 de marzo de 2012

Meloso de langostinos y almejas

Hoy presentamos una rica recta de arroz, un meloso acompañado de langostinos y almejas. Es un plato fácil de preparar con el cual podemos deleitar los paladares de nuestros invitados. Al ser un risotto seguro que ya están pensando que vamos a tener que marear el arroz durante unos 20 minutos, pues nada de eso, hay una forma más sencilla de elaborar el plato con el mismo resultado. Decir que es un plato el cual tiene que ser degustado sobre la marcha, ya que al enfriarse pierde toda la calidad que nos brinda, se puede preparar con arroz tipo arborio o como en nuestro caso sustituirlo por un arroz de grano redondo. Las cantidades que vamos a dar es para dos comensales bien servidos, si os gusta comer igual habría que preparar algo de entrante.


Los ingredientes necesarios, son:


  • 2 vasos pequeños de arroz redondo
  • 8 langostinos medianos
  • 10 almejas tipo japónica
  • 1/2 cebolla blanca
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de salsa de tomate frito
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 2 cucharadas de grana padano
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • Perejil
  • Aceite de oliva
  • Fumet
  • Agua
  • Sal

Comenzamos nuestra receta por pelar los langostinos, reservando dos con la cabeza y la cola sin pelar, recordar quitar el intestino. Con el resto de cabezas y cáscaras de los langostinos hacemos un fumet corto, solo cubrimos de agua, dejamos hasta que hierva, apagamos, colamos y reservamos. Las almejas las tendremos en un bol con agua con gas en el frigorífico (para depurarlas, ya se que vienen depuradas pero siempre sueltan algo) desde el mismo momento que las compramos, previamente las lavamos con agua antes de meterlas en el bol. Llega el momento de abrir las almejas, para ello en una sartén sin nada las ponemos a fuego medio hasta que se abran, solo vamos a utilizar las que estén abiertas, las que se queden cerradas las desechamos ya que lo más probable es que no estén en buen estado, podemos comprar alguna más en previsión a que alguna nos falle, una vez abiertas, las reservamos al igual que el agua que suelten. Le quitaremos las valvas (conchas) a todas las almejas menos a dos al igual que hicimos con los langostinos. Al mismo tiempo que vamos haciendo los langostinos y las almejas podemos ir marcando el arroz, este es el paso que nos va a ahorrar estar mareando nuestra elaboración, para ello picamos la cebolla y el diente de ajo en brunoise. En un cazo ponemos un poco de aceite de oliva, esperamos a que caliente ya añadimos la cebolla y el ajo, no añadiremos sal, esperamos a que poche. Una vez pochado añadimos el arroz, durante un par de minutos lo anacaramos (lo sofreímos un poco), después de este paso lo cubrimos de agua por encima la medida de un dedo. Dejamos que hierva a fuego medio hasta que el agua se consuma, pasarán mas o menos entre 13 y 15 minutos con lo cual nuestro arroz casi estará. Si lo vamos a utilizar sobre la marcha no haría falta refrescarlo en caso contrario lo haríamos y lo reservamos, en nuestro caso no es necesario refrescarlo. En una sartén haremos nuestro meloso, lo primero que ha que hacer es saltear nuestros langostinos con un poco de aceite de oliva, una vez salteados aprovecharemos los jugos de los langostinos para seguir, colocamos el arroz con el vino, la mantequilla y el tomate, vamos removiendo de vez en cuando y cubrimos el arroz con el fumet. Sin dejar de remover vamos terminando el meloso, cuando ya casi quede poco (unos 2 minutos) añadimos las almejas, los langostinos troceados, el prejil picado y sazonamos , al consumirse el agua, debería estar ya en su punto, es cuando añadimos el queso grana padano, damos unas vueltas y rectificamos de sal si fuera necesario. Emplatamos con la ayuda de un aro, encima ponemos un langostino con la cabeza y la cola, al igual que una almeja con las valvas. LLevamos a la mesa y degustamos antes de que se enfríe. 

No quiero despedirme hoy sin felicitar a los Patricios y Patricias, en especial a mi gran amiga Pa, muchas felicidades.

viernes, 16 de marzo de 2012

Merengues negros

Hoy retomamos el blog después de unos días donde hemos cumplido el trámite de hacer las prácticas en un restaurante u hotel según el destino de cada compañero. Todo ha ido bien y ya estamos aquí de nuevo. 

Muchas veces cuando cocinamos solo con las yemas no sabemos que hacer con las claras y muchas veces las tiramos, pues desde aquí quiero dar una idea para que eso no vuelva a suceder, en mi caso es una receta que me acompaña en mi vida desde que tengo uso de razón, ya que siempre se la he visto elaborar a mi tía Lola, a mi Yaya y a mi madre. La verdad es que no presenta ninguna dificultad, es fácil y rápido de elaborar, lo mejor de todo es que es un postre fresco con el cual podemos sorprender a nuestros invitados. La única pega que encontraba a la hora de elaborarlo era que las cocinas de gas habían pasado a mejor vida en las casas de mi familiares y la receta cayó en el olvido, pero hace poco se me ocurrió intentarlo con un soplete de cocina ya que el toque final es quemar las claras montadas a punto de nieve con azúcar y ralladura de limón. Dicho y hecho, aquí esta el resultado, al volverlos a comer he regresado de nuevo a mi niñez, ya que es un sabor que como ya comenté me ha acompañado a lo largo de mi vida. Ya sin mas dilación vamos con la receta.

Los ingredientes necesarios, son:

  • Claras de huevo
  • Azúcar
  • Ralladura de limón 
  • Sal fina


Comenzamos nuestra receta por montar nuestras claras a punto de nieve, para ello a las claras le añadimos una pizca de sal que nos ayudará a que monten mejor, para ello podemos hacerlo manual con una varilla de cocina o con una batidora con las aspas adecuadas al trabajo a realizar. Una vez que tenemos nuestras claras a punto de nieve (estarán bien montadas cuando le demos la vuelta al recipiente y aguanten la caída por gravedad) le añadimos el azúcar y la ralladura fina de la piel de un limón. Una vez que hemos mezclado todo llega el momento de comenzar a dar forma a los merengues negros, como ya habéis deducido, se llaman negros porque se queman con el soplete. Lo dicho, con la ayuda de un tenedor hacemos como una bola y con la ayuda del soplete vamos quemando todo el exterior, con la ayuda de un cuchillo los vamos depositando en una bandeja, haremos esta misma operación hasta que nos quedemos sin merengue. Una vez finalizado llevamos la bandeja al frigorífico donde cogerán frío y soltarán el almíbar que dará un sabor característico a nuestro postre. A la hora del postre, lo sacamos del frigorífico, lo llevamos a la mesa y los degustamos fresquitos. Espero haber dado una idea para aprovechar las claras.


domingo, 19 de febrero de 2012

Wonton de ternera

Hoy acercamos un típico entrante de la comida china hasta nuestras casas, la verdad es que es muy fácil de preparar y no tiene nada que envidiar a los que degustamos en los restaurantes. También daremos la receta para preparar en casa la salsa agridulce que acompaña tanto a los wonton como a los rollitos de primavera, los cuales prepararemos otro día.

Los ingredientes necesarios para los wonton, son:

  • 1 paquete de pasta wonton
  • 250 g de ternera molida
  • 80 g de shii-take
  • 1 huevo
  • 2 cebolletas
  • 1 zanahoria
  • 2 dientes de ajo
  • Gengibre rallado
  • Perejil picado
  • Sal
  • Aceite de oliva


Comenzamos nuestra receta por picar en brunoise las cebolletas, los dientes de ajo, la zanahoria y las setas shii-take que previamente hemos rehidratado, como ya comentamos en otro post como mínimo 3 horas. Una vez todo picado, ponemos una sartén con un poco de aceite de oliva, primero la cebolleta con los ajos, un poco de sal y pochamos. Una vez pochado añadimos la zanahoria, dejaremos unos minutos hasta que la zanahoria este blanda. Finalmente añadimos las setas, salteamos, reservamos y dejamos enfriar.  Mientras a la carne picada añadimos una cucharadita de gengibre fresco rallado, perejil picado y sal.  También le añadimos el huevo bien batido y una vez que esta frío añadimos el sofrito preparado anteriormente.

Para rellenar nuestro wonton utilizamos la farsa que habíamos dejado enfriar con la pasta wonton, se puede ver en las fotos la forma de cerrarlos, para ellos mojamos con agua los borde de la pasta y sellamos bien. Mientras freímos en aceite bien caliente que cubra nuestros saquitos vamos a preparar la salsa agridulce, para ello necesitaremos: 100 g de tomate frito, 30 ml de vino blanco, 50 ml de vinagre de manzana, 6 cucharadas de zumo de piña natural, 2 cucharadas de azúcar y una cucharadita de maicena disuelta en un poco de agua. Para elaborar la salsa pondremos todos los ingredientes juntos en un caldero menos la maicena a fuego lento hasta que empiece a hervir, dejamos unos 5 minutos. Pasado ese tiempo añadimos la maicena poco a poco y con una varilla batimos y dejamos espesar, apagar una vez espese la salsa. Servir en una salsera y los wonton los pondremos en una bandeja, después de pasarlos del plato con una servilleta para que absorba el aceite sobrante del frito. Llevamos a la mesa y comemos caliente.

Raviolis de atún, setas y manzana

Hoy presentamos una rica receta de pasta la cual fue elaborada en la escuela y hoy la he vuelto a repetir ya que es una comida perfecta para sorprender a nuestros invitados. La pasta la podemos preparar pero podemos adquirir en los supermercados orientales por menos de dos euros, es rentable ya que vienen unas cuarenta láminas preparadas para utilizar y lo mejor de todo es que es muy limpio ya que no ensuciamos nada con un resultado óptimo, están en la zona de los congelados.

Los ingredientes necesarios para los raviolis, son:


  • 1 paquete de pasta wonton
  • 250g de atún fresco
  • 100 g setas shii-take
  • 3 cebolletas
  • 1 manzana golden
  • Nuez moscada
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Agua

Los ingredientes para la salsa, son:

  • 200 g de requesón
  • 100g de queso curado
  • Albahaca fresca
  • Aceite de oliva
  • Caldo de verduras

Comenzamos nuestra receta por preparar el caldo de verduras para la salsa, para ello ponemos en un caldero unos 300 ml de agua con una cebolla partida a la mitad, una zanahoria y unas hojas verde de puerros, dejaremos que todo hierva a fuego lento como mínimo 45 minutos. 

Mientras hierve el caldo vamos preparando el relleno de los raviolis, para ello picamos en brunoise el atún, las cebolletas y las setas shii-take que previamente hemos rehidratado poniéndolas en agua durante al menos 3 horas. En una sartén con un poco de aceite de oliva ponemos a pochar las cebolletas con un poco de sal. La manzana golden la pelamos y la rallamos. Una vez pochada, añadimos la manzana y las shii-take, salteamos unos 5 minutos, pasado ese tiempo añadimos el atún y volvemos a saltear durante 3 minutos más y cuando falte 1 minuto, añadimos la nuez moscada que rallamos sobre la marcha para acentuar más el sabor del relleno, reservamos y dejamos enfriar. Para los raviolis como ya hemos dicho en los ingredientes vamos a utilizar pasta wonton que previamente hemos descongelado, la forma de montar los raviolis las podemos ver en la fotos y la forma de cerrarlos es mojando los bordes con un poco de agua, después doblamos por la mitad y nos aseguramos que no quede abierto el ravioli, sellando bien todos los bordes. Decir que de relleno lleva dos cucharitas. 

Para la salsa lo único que hay que hacer es poner en un caldero un poco de aceite y picar la albahaca, la sofreímos un poco. Añadimos el caldo, el requesón y el queso curado rallado. Dejamos a fuego lento hasta que nuestra salsa espese. Solo nos queda hervir nuestros raviolis, para ello ponemos un caldero con agua caliente y cuando hierva añadir los raviolis, dejar durante unos 3 minutos. Escurrimos y añadimos la salsa por encima, decoramos espolvoreando un poco de albahaca por encima. Servir y degustar antes de que se enfríen. Decir como consejo que para comensal serviremos entre 4 y 5 raviolis ya que son grandes.






lunes, 13 de febrero de 2012

Pan de pueblo turco

Hoy queremos presentar una receta de un pan, el pan es poco habitual que lo elaboremos en casa, pero la verdad es que este tipo de pan merece la pena hornearlo en casa para sorprender a nuestros invitados. La curiosidad de este pan es que lleva como uno de sus ingredientes, semillas de amapola. La amapola es una flor roja que crece salvaje en casi cualquier sitio, lo que no sabemos es que hay partes como las semillas que son un complemento beneficioso para mejorar nuestra salud. En la actualidad es cada día son más utilizadas en panadería, constituye una medicina natural que ayuda a nuestro organismo a calmar nuestros nervios y conseguir relajar nuestro sistema nervioso. Por lo tanto su uso es recomendado para situaciones de estrés, no es recomendable abusar de ellas al tratarse de un sedante. Se suelen presentar tostadas, color negro y sabor dulzón que dota al pan de un sabor característico. Las encontramos a la venta en herbolarios, en tiendas especializadas en especias y grandes superficies. Si aún no la conoces, atrévete a probarla. La receta que vamos a dar es para poder hornear 3 panes medianos.


Los ingredientes necesarios, son:

  • 225 g de harina de fuerza
  • 12,5 g de levadura de panadería
  • 150 ml de agua tibia
  • 1 cucharadita de azucar
  • 1,5 cucharaditas de sal
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de semillas de amapola
  • Aceite de oliva para pintar la masa




Comenzamos nuestra elaboración por poner en un bol el agua, el azúcar y la levadura. Lo dejamos reposar durante 5 minutos y pasado ese tiempo lo removemos. Mezclamos el harina tamizada con la sal, hacemos un hoyo en el centro y vertemos la levadura líquida. Removemos la masa poco a poco hasta formar una pasta homogénea, la trabajamos durante 10 minutos hasta que quede una masa suave y elástica. Engrasamos nuestra masa con un poco de aceite de oliva, pintamos con una brocha de silicona, tapamos y dejamos estufar tapada con un paño de cocina entre una hora y media o dos horas hasta que doble su volumen. Pasado ese tiempo volvemos a amasar para eliminar el aire, aprovechamos para poner la cucharada de semillas de amapola y nuevamente la dejamos reposar por 10 minutos. Dividimos la masa en tres partes iguales y le damos la forma a nuestro pan. Los colocamos en una bandeja de horno, cubrimos con un paño de cocina y dejamos reposar unos 45 minutos, lo suficiente para que vuelva a doblar su volumen. Precalentamos el horno a 230 grados durante 10 minutos. Pasado el tiempo lo introducimos en el horno, pero antes pintamos los panes con aceite de oliva y pasado 5 minutos bajamos la temperatura hasta los 170 grados durante aproximadamente unos 40 minutos, hasta que veamos que están dorados y suene hueco al golpearlos por la parte inferior. Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla metálica.

Canelones de carne con ensalada de rúcula


Hoy presentamos una rica receta italiana que nos llega desde la majorera y paradisíaca isla de Fuerteventura, Gara colabora con nuestro blog y nos ayuda a crecer en nuestro proyecto, ella prepara sus elaboraciones culinarias cuando hace un descanso, de la fábrica-taller,  desde donde elabora el diseño de sus exclusivas joyas. Recordamos que ya habíamos escrito un post sobre sus diseños, no está mal de todas formas recordar la dirección donde se pueden adquirir sus diseños a unos precios realmente interesantes, http://www.garakraus.com/. La receta que hoy nos presenta Gara, son unos canelones de carne acompañados de una ensalada de rúcula.


Los ingredientes necesarios, son:


Para los canelones:
  • 16 canelones
  • 300 g de ternera molida
  • 1 lata de tomate triturado con cebolla
  • Pesto rojo
  • Especias italianas
  • Aceite de oliva
  • Sal




Para la ensalada:

  • Rúcula bien lavada
  • Aceite de oliva extra virgen
  • Vinagre balsámico de Módena
  • Queso parmesano
  • Sal



Primero ponemos a hervir las placas de los canelones en agua con sal. Una vez tiernas las retiramos y las colocamos sobre un paño de cocina, el tiempo lo marcará el fabricante. En un cazo ponemos el tomate al fuego para que se haga, primero a fuego fuerte y después a fuego lento, para bajar la acidez de la salsa, añadimos una cucharadita de azúcar.  En una sartén ponemos a calentar el aceite, añadimos la carne de ternera. Sazonamos con sal y dejamos que se vaya haciendo, removiendo para que se despegue mejor.

Cuando la carne esté agregamos las especies italianas (son especias variadas que ya vienen mezcladas: ajo, orégano, albahaca, etc, las podemos encontarar en el super), también añadimos una cucharada de pesto rojo y removemos bien. Luego añadimos poco a poco la salsa de tomate, la suficiente para dar jugosidad a nuestra farsa o relleno. Dejamos unos minutos a fuego lento y retiramos del fuego. Ponemos a precalentar el horno a 200ºC. Preparamos una bechamel más bien líquida, no queremos que quede muy dura, ya que no la vamos a utilizar para napar los canelones, si no cubrirlos y que acompañe a la salsa de tomate. Los ingredientes de la bechamel recordamos que son: leche, harina, aceite o mantequilla, nuez moscada y sal.



A continuación echamos un poco de carne en cada placa de canelones y los vamos enrollando, poniéndolos en una fuente de horno engrasada con un poco de bechamel. Luego echamos por encima salsa de tomate sin llegar a cubrirlos y luego los cubrimos totalmente con la salsa bechamel, que como ya comentamos, no debe ser muy espesa, y espolvoreamos con queso rallado de parmesano, mejor si lo rallamos sobre la marcha, el queso estará más sabroso.

Introducimos en el horno a 200ºC y dejamos hasta que se gratinen. Servimos caliente.

La ensalada que va a acompañar nuestros canelones es muy simple de preparar, primero la rúcula en un bol, después preparamos la vinagreta con el aceite, el vinagre balsámico y la sal, no poner mucha ya que el parmesano nos dará también un punto salado, mejor rectificar después. Y acabamos rallando queso parmesano por encima de nuestra ensalada. Buen provecho.