miércoles, 15 de enero de 2014

Hamburguesas de tofu

La verdad, llevaba tiempo que quería probar por mí mismo el tofu, ya que siempre había oído muchas opiniones y quería tener la mía. El tofu no es más que el resultado de cuajar la leche de soja con sales de calcio y magnesio, es una masa de proteínas y aceite que se forma un bloque prensado cuando se le escurre el líquido bajo presión. hay diversas variedades de tofu. Después de probarlo, tengo que decir que me parece un buen alimento en conjunto, ya que absorbe todos los sabores y aromas que se le agregan, por sí solo me parece un alimento insípido. Nos hemos puesto manos a la obra y después de mucho investigar, hemos alcanzado una receta que me parece muy rica y fácil de preparar. Además de vez en cuando nos viene bien suministrar a nuestro cuerpo, otro tipo de proteínas que no venga de origen animal.


Los ingredientes necesarios, son:


  • 275 g de tofu 
  • 1 cebolla grande
  • 100 g de calabaza
  • 3 champiñones grandes
  • 1 huevo
  • 7 cucharadas de avena
  • 3 cucharadas de tomate frito
  • 3 pimientas de Jamaica
  • Orégano
  • Comino en polvo
  • Aceite de oliva
  • Sal 


Comenzamos nuestra receta por poner el tofu en un colador para que expulse todo el suero, nosotros hemos utilizado un tofu firme, llamado así porque viene en un bloque muy prensado. En una sartén ponemos un poco de aceite de oliva y la cebolla cortada en brunoise, añadimos un poco de sal para que vaya pochando, mientras vamos cortando los champiñones en brunoise, recordad que no los lavamos, sino que con la ayuda de una servilleta le quitamos la tierra que tiene adherida, dejar pochar unos 3 minutos la cebolla y añadir los champiñones. Seguimos con cortar en brunoise también la calabaza, la cual nos va a aportar dulzor  a la elaboración, añadimos a la sartén y esperamos a que todo esté pochado, dejamos que se atempere antes de añadirlo al tofu. En un bol desmenuzamos el tofu con la ayuda de un tenedor, no sin antes, terminar de quitar el exceso de suero del bloque de tofu con la ayuda de unas servilletas de cocina, apretamos hasta que se empapen las servilletas. Una vez que lo tenemos desmenuzado añadimos el huevo, el orégano, el comino y las pimientas de Jamaica,que previamente hemos machacado en un mortero. Solo nos queda añadir la avena, para ello con la ayuda de una turmix, trituramos los copos de avena hasta obtenerlo en polvo, la avena es la que va a actuar de espesante y dará consistencia a nuestra hamburguesa. Añadimos la avena y las verduras pochadas y con la ayuda de las manos, antes nos pondremos unos guantes, unimos todos los ingredientes hasta obtener una masa parecida a la masa de hamburguesas de carne. Dejamos que nuestra masa se enfríe en la nevera al menos unos 45 minutos para poderlas manipular. A la hora de dar forma a las hamburguesas yo soy partidario de no usar molde y que cada una sea diferente en su forma, ya que nos va a dar una imagen más casera aún. Pasado ese tiempo, le damos forma y en una satén con aceite a fuego medio, hacemos unos dos minutos por cada lado hasta que tomen un color dorado. Las servimos en un plato y ya las podemos acompañar con lo que más te guste: una ensalada, unas papas fritas, unos aritos de cebolla, una confitura de tomate, etc...

lunes, 13 de enero de 2014

Cous-Cous de verduras

Hoy regresamos con una receta que hace tiempo que quería publicar, el cous-cous es un ingrediente muy utilizado en la zona del Magreb, región del norte de África (Marruecos, Túnez, Libia, Sahara Occidental, Argelia y Mauritania) pero a pesar de ello no es el más consumido, yo también pensaba que sí, es la pasta de trigo en sus diferentes formas. El cous-cous es una sémola de trigo duro que normalmente sirve de acompañamiento a carnes, ya sean cordero o pollo y a verduras. Es un ingrediente muy agradecido, ya que con pocos ingredientes podemos hacer un sabroso y rico plato. A mí a la hora de prepararlo no me gusta ponerlo al fuego, como indican algunos fabricantes, creo que se puede hidratar perfectamente fuera de los fogones sin perder todas sus propiedades, al igual que el elemento que considero perfecto para su hidratación es un buen caldo, según lleve carne o verduras, soy partidario de llevar a cabo la hidratación con la misma proporción de cous-cous, que de líquido. Lo que también me gusta es que es un ingrediente muy versátil que da mucho juego, ya que se puede comer tanto frío como caliente, cada receta tiene su forma de elaboración para sacar el mayor sabor.


Los ingredientes necesarios, son:

  • 250 g de cous-cous
  • 250 ml de caldo de verduras
  • 100 g de calabaza
  • 100 g de brécol
  • 1 calabacín mediano
  • 1 puerro
  • 1 cebolla mediana
  • 1 zanahoria
  • Sal
  • Aceite de oliva extra virgen


Comenzamos nuestra receta por picar todas las verduras en trocitos pequeños o brunoise, los vamos reservando sin mezclarlos, ya que con una parte de ellos vamos a preparar un caldo suave para hidratar y aromatizar nuestro cous-cous. En un caldero pondremos algo más de 250 ml de agua, ya que una parte se va a perder con la evaporación durante la cocción del caldo, como queremos extraer todos los sabores, vamos a partir de agua fría y añadimos la zanahoria, el brécol y el puerro, una vez que el agua rompa a hervir contabilizamos 10 minutos, con ello conseguiremos ablandar un poco las verduras más duras. En una sartén, pochamos a fuego medio la cebolla y la calabaza. pasado los 10 minutos, colamos nuestra verduras y reservamos el caldo obtenido. La verdura la añadimos a la sartén hasta obtener una verdura suave y con un color atractivo de un buen pochado. Cuando veamos que nos quedan unos 5 minutos para acabar nuestra elaboración, sera el momento de cocinar el cous-cous, para ello llevamos el caldo a ebullición y en un recipiente ponemos el cous-cous, añadimos el caldo, tapamos con un plato o una tapa y lo dejamos reposar unos 5 minutos, no sin antes poner un poco de sal y darle un par de vueltas con la ayuda de una cuchara. Pasado ese tiempo, destapamos y regamos con un poco de aceite de oliva extra virgen para darle la consistencia adecuada. Ya lo único que nos queda es añadirlo a las verduras, remover y servir, tu ahora decides si lo quieres comer frío o caliente. Este plato a mí me gusta caliente y no me gusta disfrazarlo con ningún condimento más para poder apreciar todos los sabores de las verduras fusionadas con el aceite de oliva extra virgen.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Caldo de papas

La receta de hoy es un clásico de cuchara en la cocina canaria, porque es muy fácil de preparar, ayuda a entrar en calor los días de frío y lo mejor de todo es que sale muy baratito. Es una receta que a lo largo del tiempo a ayudado a mitigar la hambruna en las islas, ya que su ingrediente principal es la papa, al igual que ayudo a la hambruna de Inglaterra e Irlanda. Como todo plato que queda arraigado en una zona, tiene sus variantes y los ingredientes varían según en que casas se preparan. De nuestro plato seguro que existirán más variantes, pero yo solo voy a hablar de dos más, una que es el caldo macho, se elabora con los mismos ingredientes solo que no lleva fritura, si no todos los ingredientes van en crudo y la otra es el caldo de millo (maíz), que se elabora igual que el caldo de papas, con la diferencia de que añadimos dos ingredientes más, el millo desgranado (maíz fresco desgranado) y los calabacínes en trocitos. Servimos calentito para quitarnos el frío del cuerpo.


Los ingredientes necesarios son:


  • 3 papas medianas 
  • 3 huevos
  • 1 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajos
  • 1/2 manojo de cilantro
  • 1 cucharada de tomate frito 
  • Cominos en semilla
  • Colorante alimentario
  • Agua
  • Aceite de oliva
  • Sal de espuma



Comenzamos nuestra elaboración por picar en brunoise la cebolla y los dientes de ajo, lo ponemos en un caldero a pochar con un poco de aceite de oliva y sal de espuma, mientras vamos pelando las papas y reservamos. Cuando lo tenemos pochado, agregamos la cucharada de tomate frito y tronchamos las papas, le damos un corte a un trozo de la papa y tiramos, oiremos un crack, que es el tronchado, ya que lo que queremos conseguir es que las papas suelten mucho almidón que nos ayudará a ligar más aún nuestro guiso. Una vez tronchadas todas las papas, cubrimos de agua, añadimos el cilantro y el colorante alimentario. Dejaremos que todo hierva durante unos 20 minutos y unos 5 minutos antes de terminar, añadimos los cominos machacados. Al llegar a los 20 minutos y comprobar que están tiernas las papas, tenemos dos opciones para añadir los huevos, o los añadimos y removemos todo junto o los escalfamos encima de nuestra elaboración, para después servirlos independientemente para cada comensal. También a modo de comentario, decir que en casa de mi Yaya, se añadía algo menos de papas y lo compensaban con un puñadito de arroz.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Magro de cerdo estilo castellano

La receta de hoy nos llega desde la meseta toledana de Palomeque donde tiene instalados sus fogones mi hermana Sonia y su marido Víctor. Ella se ha decidido a elaborar esta rica receta y compartirla con nosotros, cansada de que en los bares le dieran esta elaboración como tapa y no le llenara culinariamente hablando, la receta ha recibido cariño, mucho cariño, además de una correcta elaboración en los tiempos de cocción y productos de buena calidad de la zona. No es por hacerle la pelota, ni porque sea mi hermana, pero lo que es cierto es que ella es una buena cocinera, ha sacado la buena mano que también tiene mi madre cuando se pone a los mandos en los fogones, como buena cocinera, tiene sus puntos de locura y le da por experimentar con las recetas, siempre intentando mejorar el sabor, añadiendo su toque personal. Es una elaboración con magro, carne limpia que pertenece al grupo de la carne de cerdo, especialmente indicada para el desarrollo muscular, rica en proteínas y en vitaminas B1 y B3. Además es una carne que no contiene azúcares.



Los ingredientes necesarios son:

  • 1 kg. de magro en trozos  
  • 1 bote de tomate triturado
  • 1 cabeza de ajos
  • 1/2 vaso de vino tinto
  • Laurel
  • Tomillo limonero fresco
  • Pimentón picante de La Vera
  • Pimienta negra
  • Azúcar
  • Aceite de oliva
  • Agua
  • Sal de espuma



Comenzamos nuestra elaboración por salpimentar nuestra carne, la cual tenemos cortada en trozos, después en la olla express, la vamos sellando y reservamos. En el mismo aceite donde hemos sellado nuestro magro, doramos los ajos que previamente hemos laminado, junto con un par de hojas de laurel y el tomillo limonero. Una vez que tenemos los ajos dorados, añadimos la carne y el vino tinto, ya lo hemos comentado alguna vez, pero no está de mas, recordarlo, cuánto mas bueno es el vino, mas rica nos queda la elaboración. Tampoco hay que ser tan extremista, ni con el mas bueno ni con el mas malo. Esperamos a que evapore el alcohol, cubrimos la carne con agua y cerramos nuestra olla, esperando, unos 20 minutos. Pasado este tiempo, abrimos y añadimos el bote de tomate triturado, un poco de azúcar (para mitigar la acidez) y una cucharadita de pimentón picante. Dejamos que todo hierva a fuego medio hasta que evapore el agua y se nos quede una salsa concentrada. Podemos acompañar nuestra elaboración con unas papas de la manera que mas nos guste: ya sea unas papas fritas, unas panaderas, unas sancochadas (hervidas) o una papilla (puré de papas). Ya solo nos queda acompañar esta rica receta con un poco de pan para mojar en la rica salsa y un poco de vino tinto, del que nos ha sobrado de la elaboración.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Popeye, un arroz de tradición

La receta de hoy es una tradición familiar en mi casa, se hacía en casa de mi Yaya desde que yo tengo uso de razón, no lo he comentado con mi madre, pero supongo que ya viene de mucho antes la elaboración de este rico plato. La verdad es que ya había pasado mucho tiempo desde la última vez que la comí y gracias a la visita de una tía que venía de antojo, la hemos sacado del baúl de los recuerdos. Para mí, el secreto de este plato es que la carne de ternera que utilizamos, sea una carne que al desmenuzarla, haga hilos, suelen ser carnes más duras, pero más sabrosas si las cocinamos correctamente, ya sea carne de costilla, de pecho o falda. 

Los ingredientes necesarios, son:

  • 200 g. carne de pecho     
  • 150 g. arroz grano largo
  • Tomate frito natural
  • Vino tinto
  • 1 cebolla grande
  • 5 dientes de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • Tomillo limonero
  • Pimienta 5 bayas
  • Perejil picado
  • Sal de espuma
  • Aceite de oliva
  • Agua





Comenzamos nuestra elaboración por hervir la carne, para ello vamos a colocarla en la olla a presión y de paso, aprovecharemos el caldo de carne que vamos a obtener durante su cocción, para ello añadimos a la olla: la carne, 4 puerros finos y una zanahoria partida en dos, como ya hemos comentado en otras ocasiones, no vamos a poner sal, para no obtener un caldo salado por evaporación. Esto nos llevará unos 20 minutos, mientras vamos cortando  la cebolla y 3 dientes de ajo,  en brunoise, reservamos. Una vez tenemos nuestra carne, la desmenuzamos en hilos y el caldo lo ponemos en un túper, para después preparar una sopa o cualquier otra elaboración que lleve como ingrediente un buen caldo de carne. En una sartén mediana, ponemos la cebolla, los ajos y la hoja de laurel a pochar con un poco de aceite de oliva y sal de espuma. Cuando está casi a punto, añadimos la carne y la dejamos unos minutos. Después añadimos el vino tinto, más o menos medio vaso, dejamos que evapore el alcohol, añadimos un poco de tomillo y de pimienta negra (cuando le añado un aderezo a una elaboración, yo soy partidario de añadir mas o menos la mitad, y casi al final de la elaboración, añadir la otra mitad, con ello conseguimos resaltar más los contrastes de sabores, ya que estarán más frescos, recién puestos). Una vez evaporado el alcohol, añadimos el tomate frito, dejamos cocer todo en su conjunto unos minutos y poco antes de terminar ya le damos el aderezo final, sin olvidarnos de comprobar el punto de sal, reservamos. Llega el momento de preparar el arroz, para ello en un caldero, ponemos agua a hervir con sal, una vez que hierva, ponemos el arroz, tardará unos 18 minutos, mientras en una sartén pequeña ponemos un poco de aceite de oliva y freímos el resto de los dientes de ajos, picados en brunoise, reservamos hasta que tengamos el arroz. Colamos el arroz y le añadimos los ajitos fritos con el aceite de oliva. Ya solo nos queda montar el Popeye, si quieren que les diga la verdad, no se porque le pusieron ese nombre en la familia, ya que no es una comida con espinacas y tampoco lleva ningún ingrediente marino que nos haga recordar al simpático dibujo animado. Con la ayuda de una flanera ponemos la mitad del arroz, en medio toda la carne y acabamos con el resto del arroz, apretamos suavemente con la ayuda de una cuchara. Le damos la vuelta y servimos en un plato, decoramos con un poco de perejil picado. A mi me gusta comerlo tibio, aunque reconozco que frío también sigue siendo un plato muy apetecible. Aún recuerdo que cuando era un niño este plato lo acompañaba con un plátano, por supuesto, de Canarias y con sus motitas negras.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Salmón al papillote con salsa de mostaza y miel

Desde hace tiempo estaba detrás de poner en práctica esta técnica de cocción, siempre con el miedo de si iba a salir mal o el resultado era de mi agrado, al final todo quedó en tiempo perdido, estaba buenísimo y la verdad me sorprendió el resultado. El papillote es una técnica donde los ingredientes se cuecen en su propio jugo, ya que hacemos como unos paquetitos muy bien cerrados, bien con platina o papel sulfurizado. Yo me decanté por usar platina, ya que es más fácil de manipular para dejarla herméticamente cerrada para que no pierda calor. A mi personalmente me gusta más esta técnica para pescados, siendo igual de válida para carnes y verduras, cierto es que vamos a utilizar verduras como guarnición. Podemos cocinar tanto pescados blancos como azules, yo me decanto mas por los azules, ya que además de ser ricos en omega3 quedan mas jugosos. La receta que hoy presento es para dos comensales, yo lo he cocinado en un trozo ya escamado y sin espinas, pero también puede ser cocinado en rodajas.


Los ingredientes necesarios, son:

  • 600 g de salmón 
  • 100 g de habichuelas
  • 1 calabacín
  • 1 cebolleta
  • 1 zanahoria
  • 4 champiñones
  • Vino blanco
  • Perejil
  • Pimienta negra
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Mayonesa
  • Mostaza 
  • Miel



Comenzamos nuestra receta, por lavar y pelar nuestras verduras para después cortar en juliana la cebolleta, en rodajas los champiñones y en bastoncillos el resto de la verdura. Las habichuelas, las cortamos en tres partes después de cortar las puntas y quitar la hebra más profunda. Escaldamos todas las verduras en agua hirviendo con un poco de sal para que no nos queden muy duras, quedarán al dente, si las quieres mas tiernas pues las dejas un poco mas, escurrimos y reservamos. Mientras preparamos nuestras verduras, precalentamos el horno a 200º C durante al menos unos 10 minutos. Con la ayuda de la bandeja del horno, extendemos la platina sin cortarla del otro extremo, hacemos una cama con la verdura, salpimentamos y ponemos encima nuestro salmón, el cual hemos lavado para quitar cualquier escama que se haya podido quedar pegada, también lo salpimentamos. una vez que tenemos todo montado, repartimos 2 cucharadas de aceite de oliva, 4 cucharadas de vino blanco y espolvoreamos con perejil. Cerramos a conciencia el paquete dando varios pliegues para que nos se nos abra durante la cocción, introducimos la bandeja en el horno y bajamos el fuego a 180ºC durante 20 minutos. Sacamos del fuego, lo llevamos a la mesa y con mucho cuidado de no quemarnos al abrir el paquete. La salsa de mostaza es fácil de preparar y a nuestro gusto, según nos guste más dulce o más fuerte de mostaza, solo hay que mezclar la mayonesa con la miel y la mostaza y revolver hasta que se integren todos los ingredientes.



Todo ya montado, antes de cerrarlo



El paquete recién abierto



domingo, 17 de noviembre de 2013

Tortas de calabaza

Muchas veces nos regalan algún alimento y no sabemos que hacer con él, ya que casi siempre es mucha cantidad para uno o para la familia, en el post de hoy hablaremos que hacer con la calabaza, pertenece a la familia de las curcubitáceas (al igual que calabacín, melón, sandia... llegando a más de 850 especies) el 90% es agua, contiene pocas calorías y nos aporta mucha fibra. Es ideal añadirla en las dietas de adelgazamiento. Hay calabazas de verano, con la piel más fina y más contenido de agua y las de invierno, de piel más gruesa y menos agua. Una de las elaboraciones más recurrente es una crema de calabaza, la cual ya pusimos http://laverguenzaquedotraslapuerta.blogspot.com.es/2012/10/crema-de-calabaza.html en este caso nos viene bien acompañarla con un poco de queso de cabra a la plancha, con cebolla caramelizada y unos picatostes caseros de pan del día anterior. Haces la crema con la calabaza, sustituyes papas fritas por calazaba frita y aún sigues teniendo calabaza sin saber que hacer con ella, pues te voy a presentar un rico postre que nuevamente me recuerda mi hermana Sonia, que está en las recetas familiares desde que yo tengo uso de razón, son unas tortas, fáciles y ricas de elaborar.



Los ingredientes necesarios, son:
  • 2 kg. de calabaza pastelera 
  • Harina
  • 3 huevos
  • 1 vaso de leche
  • 1 copita de anís
  • 250 g de azúcar
  • Semillas de matalahúva
  • Ralladura de limón
  • Canela en polvo
  • Aceite de oliva







Comenzamos nuestra receta por pelar la calabaza y ponerla en un caldero a hervir a fuego medio hasta que este tierna, unos 20 minutos, de todas formas depende también de la forma de cortarla, cuanto mas grande mas tarda. Una vez que la tenemos hervida dejamos que se enfríe. En un bol ponemos los huevos y el azúcar, batimos para blanquear los huevos con la ayuda de una varilla de cocina, podemos usar una batidora eléctrica pero no es esencial ya que tenemos que batirlo poco, pero que se integren los todos ingredientes. Después añadimos la calabaza que previamente hemos escachado o pasado por un pasapuré (quedará mas fino), la leche y la harina que previamente tamizamos (no hemos dado cantidad alguna, ya que necesitaremos la que haga falta hasta que nuestra masa haga dobleces). Una vez tenemos lista la masa, aderezamos a nuestro gusto con la copita de anís, la ralladura de limón, las semillas de matahúva y la canela, removemos nuevamente. Como consejo diré que es bueno que probemos la masa cruda para ver si está a nuestro gusto tanto de azúcar como de los demás condimentos. Una vez que tenemos nuestra masa ya solo queda poner una sartén al fuego con aceite de oliva y freír, primero por un lado y después por el otro hasta que queden doradas por ambos lados, no freír a un fuego muy fuerte ya que se nos quedará cruda la masa, el tamaño de la torta se la das a tu gusto, ya que con la ayuda de un cucharón podemos hacerlas mas grandes o pequeñas. Una vez fritas las depositamos en un plato con papel de cocina para que absorba todo el aceite sobrante. Hay a quien le gusta ponerle por encima una vez que continúan calientes, azúcar mezclada con canela. A mi personalmente no me gusta dejarlas muy dulces ya que me gusta acompañarlas con un poco de miel, también puedes prepararlas para dieta o sin azúcar, para ello puedes añadir edulcorante líquido o stevia. Un buen acompañante para  nuestro postre de calabaza es un buen helado de vainilla o una buena nata montada. Nuevamente dar las gracias a mi hermana Sonia por recordarme la receta y la foto es de la elaboración que ella a preparado en sus fogones. También quiero recordar que hay otro tipo de calabaza que se utiliza en repostería, es la calabaza de cabello de ángel, esta calabaza es de invierno. ¡Ah! se me olvidaba, este postre es apto para los más pequeños de la casa, ya que una vez frita nuestra masa el alcohol del anís se evapora.



viernes, 15 de noviembre de 2013

Moros y cristianos, recuerdos de mi infancia

Hoy vuelvo a regresar nuevamente a mi niñez, gracias a mi hermana Sonia que ha elaborado un plato típico de la cocina de nuestra Yaya, esta es una receta que se prepara mucho en las Islas Canarias, por lo visto su origen es cubano ya que allí es un plato típico de ese país. Lo de moros y cristiano, creo que viene por los colores de los dos principales ingredientes de esta elaboración, moros por el negro de las judías y cristianos por el blanco de arroz. 


Los ingredientes necesarios, son:

  • 300 g judías negras
  • 200 g arroz largo
  • 1 cebolla mediana
  • 5 dientes de ajo
  • 2 hojas de laurel
  • 2 cucharadas tomate frito
  • pimienta negra
  • comino en polvo
  • sal
  • aceite de oliva
  • agua



Comenzamos la elaboración de nuestro plato, la noche del día anterior, poniendo en remojo nuestras judías para rehidratarlas, ya que aumentarán de volumen y quedarán tiernas a la hora de cocinarlas. Para preparar las judías, comenzamos con una fritura de la cebolla y 2 dientes de ajo, picados en brunoise en un caldero, cuando está pochada, añadimos el laurel, la pimienta negra, el comino y el tomate frito. Añadimos las judías y cubrimos de agua, con un dedo más de agua. Dejamos hervir a fuego medio durante alrededor de una hora, de todas formas iremos comprobando hasta que estén tiernas, en olla exprés tarda mucho menos. Mientras se terminan de hacer las judías vamos preparando el arroz, para ello ponemos agua en un caldero y cuando hierva, salamos, añadimos el arroz, que estará en unos 18 minutos, una vez que colamos el arroz le añadimos los tres dientes de ajos laminados que previamente hemos frito en un poco de aceite de oliva, mezclamos. Llega el momento de culminar nuestra elaboración poniendo a punto de aderezo nuestras judías, ya solo queda servir en los platos y disfrutarlo con la familia. Gracias Sonia por recordarme este rico plato.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Espaguetis con pisto y pepperoni

El otro día tenía en un táper un poco de pisto que me había sobrado y decidí experimentar un poco con una elaboración para estirar el pisto y que me diera para una comida. Del pisto poco que decir ya que es un clásico de la cocina española, ya en otra receta publicamos los pasos a seguir para su elaboración, http://laverguenzaquedotraslapuerta.blogspot.com.es/search?q=pisto . De lo que si me gustaría habla es del pepperoni, ya que es un poco menos conocido, aunque cada día gana más adeptos en su utilización para elaborar pasta y pizzas, que es el uso que dan los italianos a este embutido típico de su país. Es un embutido generalmente de cerdo, de color rojizo, de fuerte sabor y picante, gracias a la combinación de los diferentes tipos de pimienta que se le añade. Como curiosidad diremos que en Italia se le conoce bajo el nombre de salsiccia napoletana piccante, salchicha napolitana picante, lo de pepperoni viene de los E.E.U.U. y su denominación se ha extendido por casi todo el mundo. 



Los ingredientes necesarios, son:


  • 360 g de espaguetis 
  • 300 g de pisto
  • 90 g de pepperoni
  • Aceitunas con anchoas
  • Vino tinto
  • Orégano
  • Pimienta negra







Comenzamos nuestra receta por elaborar el pisto, en nuestro caso ya lo teníamos hecho. En un caldero ponemos el agua a hervir para preparar la pasta, una vez que hierva el agua añadimos un poco de sal de espuma (como ya hemos comentado otras veces, la sal la añadimos al agua hirviendo para no retrasar el momento de la ebullición), seguidamente dejamos caer los espaguetis en nuestro caldero y dejamos que ellos solos terminen de entrar en el agua, lo único que haremos es remover el agua de vez en cuando para que la pasta no se nos pegue, el tiempo de cocción es el que marque el fabricante, para que quede al dente, ya que si dejamos pasar la pasta, ésta después nos será más indigesta. Mientras se cuece la pasta, en una sartén ponemos a saltear en cuadraditos nuestro pepperoni, lo pasamos un poco para potenciar aún más el sabor. Una vez salteado, añadimos el pisto, dejamos que esté caliente y agregamos un chorrito de vino tinto, dejamos que evapore el alcohol, rectificamos de salsa de tomate si fuera necesario y añadimos las aceitunas  con anchoas cortadas por la mitad. Terminamos por aderezar con la pimienta y el orégano nuestra salsa, si fuera necesario rectificamos de sal. Solo queda escurrir los espaguettis y mezclar con la salsa. Los podemos acompañar con un poco de queso rallado, ya sea un queso parmesano, manchego o majorero curado que potencia el sabor de la pasta.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Cupcakes, una dulce tentación

Mi andadura por el mundo de los cupcakes llegó por casualidad, como ya conté en su día, fue la que iba a ser mi cuñada la que me pidió que si les hacia la tarta de boda, después de recuperarme del susto, quedé en que se harían unas pruebas y según saliera, pues si o no, al final fue que si. Tanto éxito tuvo la cosa que ya lo he repetido varias veces desde entonces, para el cumple de mi cuñado, para el cumple de mi sobrina, amigos y familia. Poco más que contar del tema ya que hay recetas y vídeos explicativos por todo la red. Dejo unas fotos de las elaboraciones realizadas de diferentes sabores, como: tiramisú, sidra, limón, pantera rosa, nutella,... Espero que les guste el reportaje, solo como consejo diré que si se atreven a practicar con cualquier receta de pastelería, respetar las medidas y los pasos para llegar a buen puerto, aunque parezca mentira y al principio no lo creía es una ciencia exacta, no como las elaboraciones de cocina donde tienes algo mas de manga ancha para experimentar y corregir fallos. Todo lo que voy a elaborando de pastelería es autodidacta ya que en el curso de cocina solo vimos los postres clásicos de la cocina. Para ser sinceros cada día me gusta mas realizar repostería, ya que me gusta ver el resultado final y que cada persona que prueba una de mis elaboraciones se queda satisfecho y sorprendido al mismo tiempo.