martes, 12 de junio de 2012

Pancit

Hoy presentamos un plato típico de la gastronomía filipina, donde combina diferentes tipos de carnes con langostinos y verduras, es parecido al yakisoba, japonés. Es un plato que lleva su tiempo de preparación y elaboración pero merece la pena ya que está muy rico y sorprenderás a tus invitados con algo diferente. El nombre del plato significa, algo que se ha cocinado realmente rápido. Con el pancit pasa como con la mal llamada paella española puedes hacerla de lo que más te guste. La receta que vamos a dar a continuación es para 4 comensales o 4 pax, pero perfectamente puede comer alguno más ya que sale una buena cantidad.


Los ingredientes necesarios, son: 


  • 400 g de pasta o fideos de arroz   
  • 135 g de carne de cerdo
  • 135 g de carne de ternera
  • 135 g de pechuga de pollo
  • 150 g de langostinos
  • 1 cebolla
  • 1 puerro
  • 1 calabacín
  • 2 zanahorias
  • 8 habichuelas
  • 1/2 pimiento verde
  • 150 g de col
  • Brandy
  • Salsa de soja
  • Zumo de limón
  • Pimienta negra molida
  • Nuez moscada
  • 1 cubito de caldo de pollo
  • Aceite de oliva
  • Sal

Comenzamos nuestra elaboración por picar toda la carne a cuchillo, podemos ponerla molida pero a la hora de cocinarla se nos harán bolas, cortamos en trocitos pequeños. Una vez que las tenemos toda picadas las ponemos en un bol y las sazonamos con una cucharada sopera de brandy, una cucharada sopera de salsa de soja, pimienta negra , nuez moscada y picamos el cubito de caldo de pollo, dejamos que macere todo junto mientras seguimos preparando la verdura. La verdura la lavamos, pelamos y cortamos todo en juliana, decir que no hace falta pelar el calabacín. A la hora de cortar en juliana las vamos poniendo por separado ya que se irán añadiendo en orden de dureza a la hora del cocinado. Con los langostinos hacemos un fumet con las cáscaras y las cabezas, las cuáles cortamos a lo largo para sacar todo su sabor, lo ponemos en un calderito al fuego con un dedo de agua hasta que hierva, reservamos el resultado. El cuerpo de los langostinos que vienen a ser aproximadamente unas 12 piezas, le quitamos el hilo intestinal y los partimos en cuatro partes. Una vez los tenemos todos partidos, lo ponemos a macerar en un bol con una cucharada sopera de brandy, otra de soja y una de aceite de oliva. En un wok o paellera alta ponemos un poco de aceite y empezamos por saltear toda la carne, al mismo tiempo ponemos un caldero al fuego con agua para cocer la pasta, nosotros hemos puesto unos spaguetis finos ya que no teníamos los fideos de arroz, como es originaria la receta. Una vez tenemos la carne vamos añadiendo la verdura por orden: primero la cebolla, el puerro y vamos salteando, después el pimiento verde, después las zanahorias y las habichuelas, seguimos salteando y finalizamos con el resto de la verdura. Una vez que hierva el agua añadimos la pasta y seguimos las instrucciones del fabricante para su cocción. Mientras la pasta se cuece en una sartén vamos a saltear los langostinos hasta que cojan un color rosadito, una vez lo tenemos lo añadimos donde tengamos todo. Una vez que la pasta esté en su punto, la colamos y nos aseguramos que nos tenga agua. La añadimos al conjunto, removemos bien, también añadimos el fumet y rectificamos de sal con la soja si fuera necesario. Damos durante un par de minutos vueltas para unificar sabores y llevamos a la mesa. En nuestro caso lo hemos servido en cuencos y nos hemos ayudado de unos palillos para degustarlos. ¿Te atreves a usarlos?

martes, 5 de junio de 2012

Risotto de champiñones al aroma ibérico

Hoy presentamos un arroz mal llamado risotto, ya que dos de los principales ingredientes que lleva un verdadero risotto no están en esta elaboración, que son: la nata y la mantequilla, con lo cual podemos hablar de un falso risotto ya que al final obtendremos un plato de arroz meloso, similar al paladar. La técnica para obtener un arroz meloso es ir añadiendo poco a poco el caldo o agua y no dejar de remover para que éste suelte todo el almidón. Como ya hemos explicado en otro post el arroz idóneo para preparar este tipo de platos es un arroz arborio pero un arroz redondo también es adecuado. Como curiosidades hablaremos de la siembra y de la calidad del arroz, que viene marcada por el porcentaje de granos de arroz que están enteros y por su contenido de amilasa, que le da la propiedad que se cuezan todos los granos de forma uniforme. Tendremos entre nuestras manos un arroz extra o de primera calidad cuando el 92,7% de sus granos se encuentren enteros y al cocinarlo queden sueltos los granos. De la siembra, recogida y secado comentaremos que se prepara la tierra para la siembra en otoño y los meses de invierno. Se siembra en primavera, bien por avión o por equipo terrestre. Tras una media de 100 días el arroz está listo para ser recogido, viene a ser a finales del verano. El ciclo se cierra con el secado del mismo dependiendo de ello el porcentaje de humedad que es el factor más importante en esta operación. La receta que vamos a dar es para unas 3 o 4 personas.

Los ingredientes que vamos a necesitar, son:

  • 300 g de arroz
  • 100 g de champiñones
  • 600 g caldo ibérico
  • 100 g de parmesano
  • 2 puerros
  • 1 pimiento rojo
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • Pimienta negra molida
  • Perejil picado
  • Aceite de oliva
  • Sal

Comenzamos nuestra receta por preparar el caldo ibérico para ello lo que vamos a necesitar es un trozo de hueso de jamón ibérico y el verde de los puerros. Ponemos un caldero con agua fría todos los ingredientes y lo ponemos a hervir como mínimo una hora, partimos de agua fría porque queremos expandir el sabor, si quisiéramos conservar todo el sabor en el alimento partiríamos de agua hirviendo. Durante la espera vamos lavando y picando en brunoise, los puerros, el pimiento y los dientes de ajo. En otro caldero con un poco de aceite de oliva y sal,  ponemos a pochar. Mientras esperamos a que poche a fuego medio vamos limpiando nuestros champiñones con un paño seco, después los laminamos y reservamos hasta que la verdura esté en su punto, entonces los añadimos le damos un minuto de fuego y añadimos el arroz, el cual vamos a anacarar, para ello lo sofreímos un par de minutos junto con la verdura. Pasado este tiempo añadimos el vino blanco, que nos sirve para desglasar el caldero recuperando todos los jugos pegados y llegamos al momento clave de la elaboración, vamos añadiendo cucharones de caldo poco a poco, vamos removiendo y añadimos caldo a petición del arroz. Esta operación tardará unos 16 minutos hasta alcanzar el punto del arroz, después condimentamos con la sal, la pimienta y el perejil. Finalizamos añadiendo el parmesano y revolviendo todo junto durante un par de minutos. Servimos y llevamos a la mesa, es una elaboración que debe degustarse antes de que se enfríe. Como consejo diremos que debe quedar un arroz meloso y cremoso.

Nuestro plato de hoy cumple un buen maridaje con un vino de la guía de los supervinos 2012, es un D.O. Cariñena, de las Bodegas Grandes Vinos y Viñedos. Es un rosado, Castillo de Aguarón. Es un vino correcto sin grandes virtudes pero sin defectos. Color fresa tenue, suave aroma y poco cuerpo, agradable y seco en boca de fácil paladar.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Espaguetis de hongos y atún

Hoy presentamos un plato de pasta, la pasta es uno de alimentos más consumidos en la mayoría de los países del planeta ya que debido a su precio relativamente barato es muy socorrido para completar una comida aportando los hidratos de carbono necesarios, además la pasta gusta a casi todo el mundo y en especial a los niños. En el mercado se puede encontrar fresca o seca, de huevo, de arroz o de diferentes formas: en espagueti, en tiburón, en macarrón, en nido, en tallarín, en colores... Para los niños también encontramos varias opciones: en letras, en animalitos, en estrellitas... dando la posibilidad de comprar la que más nos guste o nos parezca el formato más atractivo, ya que como ya hemos comentado la vista también tiene un papel muy importante a la hora de degustar un plato. Lo recomendable es comer dos veces pasta a la semana.

También hay que reconocer que es una comida fácil, rápida y muy socorrida, combina con casi todo por no decir todo y pecar, ya sea verduras, quesos, carnes o pescados. Lo único volver a recalcar como en otras ocasiones que la pasta se se cuece más tiempo del indicado por el fabricante resulta indigesta ya que la asimilación por parte de nuestro cuerpo es más lenta. La receta que damos es para tres o cuatro comensales dependiendo si acompañamos la comida con algún entrante o complemento, como puede ser un carpaccio o unos panes de ajo.

Los ingredientes necesarios, son:

  • 250 g de pasta seca
  • 1 cebolla mediana
  • 80 g de champiñones
  • 80 g de setas
  • 1 lata mediana de atún aceite de oliva
  • Salsa de tomate
  • 1 chorrito de vino blanco
  • Jengibre en polvo
  • Orégano
  • Aceite de oliva
  • Sal


Comenzamos nuestra elaboración por poner en un caldero agua a hervir, mientras vamos limpiando y laminando nuestros hongos. La cebolla la cortaremos en brunoise y la ponemos a pochar en una sartén con un poco de aceite de oliva, en mi caso yo aprovecho el aceite del atún, que es de oliva y un poco de sal. Una vez pochada la cebolla, añadimos los hongos los cuales salteamos. Una vez que hierve el agua, añadimos la pasta y seguimos el tiempo recomendado por el fabricante. En la sartén añadimos el vino blanco, esperamos a que evapore el alcohol, recordamos que un truco es oler y si pica, aún queda. Después añadimos la salsa de tomate, a mi personalmente me gusta la natural que se elabora en casa. Solo lleva entre 4 y 5 kgs de tomate para salsa, un chorrito de aceite de oliva, una cucharadita de azúcar y mucha paciencia ya que está a fuego lento entre 3 y 4 horas. Después se pasa por un pasapuré y listo. La cantidad de tomate es al gusto, teniendo en cuenta que la salsa cubra toda la pasta. Finalmente para terminar nuestra salsa solo queda aderezarla con el gengibre, el orégano y rectificar de sal si fuera necesaria. Recordar que el jengibre le va a dar un toque picante y más vale pecar de poco e ir añadiendo hasta alcanzar el gusto deseado. Colamos la pasta una vez que la tengamos al dente, la devolvemos al caldero y añadimos la salsa. Servimos y llevamos a la mesa. Podemos acompañar nuestra pasta con queso rallado, personalmete me gusta un majorero envejecido que es similar al parmesano, es una opción de utilizar productos españoles de similares características, pero eso ya es al gusto del consumidor.





jueves, 17 de mayo de 2012

Dos postres rápidos


Hoy presentamos dos elaboraciones para postres, son dos elaboraciones muy sencillas de hacer con las cuales nuestros comensales quedarán muy satisfechos. El primordial objetivo de los postres es dejar saciado al comensal completando la comida, el último recuerdo que nos llevamos de un restaurante es el del postre o el del café, con lo cual si no tenemos buenos postres o buen café nuestro negocio está abocado a la ruina, ya que los comensales recordarán que no eran muy buenos y decidirán no volver más. Así que lo fundamental es tener buenos postres aunque nuestra carta no sea muy extensa pero si de calidad.

De los postres que hoy traemos, uno es de la cocina tradicional española, son unas manzanas asadas aprovechando que ahora es buena época y en el mercado tenemos tanta variedad:  las Reinetas, las Golden, las Fuji, las Royal Gala, etc… En repostería la más usada es la reineta ya que es una manzana más ácida que hace buena combinación con el azúcar. Como curiosidad diremos que las motitas grises que vemos en la piel no es signo de que estén en mal estado si no que la fruta absorbió agua a través de la misma.



Y en el segundo postre el ingrediente principal es un queso típico de Italia que se utiliza mucho en la repostería, es el Mascarpone, un queso graso que hace de variante de la nata al cual se le añade azúcar en su justa medida para equilibrar su sabor. Hoy en día, ya se utiliza mucho en platos  de pasta como sustituto de la nata aportando un sabor diferente a los platos, en estos casos no se pone azúcar si no sal. Uno de los platos donde se está utilizando es en los Gnocci con Mascarpone.

Comenzaremos por la receta de las manzanas asadas, en mi caso yo las suelo hacer con dos tipos de manzanas: las Golden (amarillo-verdoso) y las Fuji (rojas en su mayoría con unos toques de amarillo en la parte superior).


Los ingredientes necesarios, son:


  • 8 manzanas
  • Canela molida, c.s.
  • Azúcar blanca, c.s.
  • Agua, c.s.


Lo primero que haremos es precalentar el horno a 180 grados durante mínimo 15 min., mientras lavamos nuestras manzanas bajo el grifo con la ayuda de un cepillo. Secamos nuestras manzanas y con la ayuda de un descorazonador quitamos el centro (corazón, donde están las semillas), una a una repetiremos la operación hasta terminar. En una bandeja de horno que cubrimos con un papel sulfurizado o de horno (para evitar que se nos pegue el caramelo y no nos cueste nada lavar la bandeja, ya que solo será quitar el papel), vamos colocando nuestras manzanas, las cuales rellenemos el hueco que hemos quitado con nuestra mezcla de azúcar y canela que haremos al porcentaje de 3 a 1 (3 cucharadas de azúcar por 1 de canela en polvo molida), llenamos el hueco hasta arriba con la ayuda de una cucharilla. Una vez que tengamos todas las manzanas preparadas, ponemos un chorrito de agua en la bandeja, para ayudar a que el caramelo no se pegue. Llevamos la bandeja a nuestro horno, estarán dentro durante un mínimo de 30 minutos, llegando hasta 45 min. Dependiendo de la dureza de la manzana. Para saber si están en su punto con la ayuda de un palillo pincharemos, si vemos que están blandas ya están listas para comer. Es un postre que por tradición se considera de invierno ya que la manzana está caliente. A mí personalmente me parece un postre ideal para cualquier época del año ya que me lo suelo comer tibio acompañado de una bola de helado de vainilla o leche merengada que son los dos sabores que mejor combinan.



Los ingredientes necesarios para el segundo postre, son:



  • 1 tarrina queso Mascarpone
  • Leche entera, c.s.
  • 300g. de fresones
  • 1 paquete de galletas Oreo
  • Virutas de chocolate, 1 tableta chocolate



Comenzamos nuestro segundo postre por lavar y quitar el pedúnculo a los fresones, dejamos que se escurran en un colador. Mientras con la ayuda de una botella, un rodillo o cualquier objeto pesado vamos escachando los paquetes de las galletas hasta hacerlos polvo, reservamos. Con la ayuda de la parte trasera de un cuchillo grande vamos sacando las virutas de chocolate de nuestra tableta de chocolate negro (cada cual lo haga al gusto del porcentaje), para ello raspamos de arriba abajo a lo largo de la tableta por la parte lisa, reservamos. Cortamos en trocitos medianos los fresones, reservamos. En un bol mezclamos nuestro Mascarpone con un poco de leche, hasta conseguir la textura de unas natillas, como consejo diremos ir añadiendo la leche poco a poco. Una vez que hemos seguido todos los pasos ya solo nos queda montar el postre, en nuestro caso lo hemos hecho en vasitos, para ello primero ponemos una capa generosa de galleta, seguido de una capa que sea el doble que la de galleta de Mascarpone, encima una capa de fresones troceados y terminamos con las virutas de chocolate. Dejamos nuestro postre en el frigorífico en la nevera hasta la hora de llevarlos a la mesa. Con estas cantidades salen unos 6 vasitos. Elsa gracias por colaborar en la elaboración de este postre.

Espero que con el post de hoy hayan sacado alguna idea para preparar alguno de estos postres con los cuales dejar sorprendidos a vuestros comensales. Buen provecho!!! 

jueves, 10 de mayo de 2012

Falsa paella de salchichas y setas

Hoy presentamos una mal llamada paella, donde sus ingredientes no son los de la receta original valenciana. Es un arroz ideal para los niños y todas aquellas personas que les guste comer sin correr ningún riesgo, ya que no tendremos que tener cuidado con ningún hueso, cáscara y cualquier objeto sospechoso que ponga en riesgo nuestra dentadura. Es una de las miles de recetas de arroz que corren por nuestro país, que por no ser como la paella original tampoco dejan de estar buenas, cada región cocina con lo que tiene, aunque cada vez gracias a la globalización también tendemos a usar recursos de otras zonas que ahora llegan fácilmente a las estanterías de nuestros comercios alimentarios cercano. No debemos encasillarnos en comer solo comida de nuestra región o país, ya se que está buena pero debemos abrir nuestra mente y dar la posibilidad de experimentar otras sensaciones y otros sabores. Lo triste es que hay tanta variedad que nunca nos dará tiempo de probarlo todo, ya que la cocina como todo en esta vida va evolucionando y si no evolucionas, terminarás siendo engullido por el tsunami de la cocina, y eso es lo que no queremos quedarnos anclado en el pasado mientras el resto va hacia delante en la cresta de la ola. La receta que vamos a da será para unas 8 personas.


Los ingredientes para nuestra receta, son:


  • 500 g. de arroz largo 
  • 1,250 l. de caldo
  • 12 langostinos
  • 9 salchichas frescas de pueblo
  • 100 g. de habichuelas
  • 150 g. de setas variadas
  • 1 cebolla mediana
  • 1 pimiento verde
  • 20 aceitunas verdes
  • 5 cucharadas de tomate frito
  • Azafrán en hebra
  • Aceite de oliva
  • Sal


Para nuestra elaboración, los pasos a seguir son los mismo que la paella: preparar un caldo, bien puede ser de carne o de verduras, al gusto de cada uno. En nuestro caso nos hemos decantado por uno de carne para que de más sabor a nuestro arroz, ya que las setas complementaran el sabor con productos de tierra. Mientras se va preparando nuestro caldo con la carne y alguna verdura: cebolla, puerro y zanahoria, vamos preparando un sofrito con la cebolla, el pimiento y la salsa de tomate, añadimos el azafrán en hebra que hemos previamente tostado en una sartén envueltos en platina durante 1 minuto. Después añadimos el arroz a nuestra paella (recipiente donde cocinamos nuestra elaboración), lo anacaramos un poco, esto es tostarlo un poco para que el arroz cuando se cocine coja más sabor. Después añadimos las salchichas cortadas en trozos y las setas que previamente hemos salteado en nuestra paella para que los jugos se queden impregnados. Después añadimos el caldo, las habichuelas, las aceitunas y dejamos hervir todo a fuego homogéneo durante el tiempo recomendado por el fabricante, que suele estar entre los 18 y 20 minutos, a poco de terminar como a unos 5 minutos añadimos los langostinos troceados que previamente le hemos eliminado el hilo intestinal. Pasado ese tiempo los langostinos ya han cogido color, comprobamos que el arroz está en su punto y retiramos. Lo tapamos con un paño y dejamos que se asiente durante unos 5 minutos más, siempre fuera de la lumbre. Este tipo de plato es perfecto para degustarlo junto con un suave aperitivo de entrante, el cual facilita el tiempo de espera y el comensal no lo nota.

Maridaje: Recomendamos un vino blanco del 2010, D.O. Rueda, Viña Pati de las Bodegas Añ. situadas en Rueda, Valladolid. Es un vino elaborado con uvas Verdejo y Viura obtenidas en la finca Valverde. Es un vino de color amarillo pajizo, brillante, muy fresco y con grandes aromas frutales. Es un vino que se sirve fresco, entre 7 y 9 grados. Ahora que llega el verano es perfecto para combinarlo con refresco de lima-limón, para mi el perfecto es el 7 up.



martes, 1 de mayo de 2012

Pinchitos de pollo

Hoy presentamos la receta de unos pinchos de pollo para quedar como unos buenos cocineros en los asaderos  o barbacoas que preparamos junto con nuestra familia o amigos. La verdad es que es una elaboración muy fácil de preparar que gusta tanto a niños como mayores, solo sé que donde van triunfan, aún no conozco a nadie que no le gusten. La receta se puede preparar con otros tipos de carne como: vacuno, porcino, cordero, etc... en definitiva con la carne que mas te guste. También comentar que como quedan muy ricos y jugosos son cocinados en carbón o leña, ya que le da un sabor especial pero a falta de ese tipo de fuego ya que en la ciudad no todo el mundo tiene la posibilidad de encender ese tipo de fuego, podemos cocinarlos perfectamente en un grill, en una piedra, en una plancha y a último remedio en una sartén hacerlos a la plancha. 

El ingrediente principal para esta elaboración son las especias morunas, ya se venden preparadas y se puede encontrar en mercados, supermercados y grandes superficies. De todas formas daremos la receta para preparar tus especias morunas si te apetece o por si algún casual no las encuentras en el mercado. También se  puede usar una mezcla de mas de 20 especias llamadas ras el hanout, típicas de los países del norte de África, dejo un enlace para quien tenga interés en conocer más detalladamente la composición http://www.gastronomiaycia.com/2008/06/30/ras-el-hanout/ . Nuestra receta casera se compone de la mezcla de las siguientes especias todas en polvo y a ser posible recién molidas: canela 5%, nuez moscada 5%, cilantro 10%, comino 10%, guindilla 10%, genjibre 10%, pimienta negra 10%, pimentón rojo 15% y cúrcuma 25%, nuestra mezcla casera se hará con un mínimo de 100g. Daremos la receta para que podamos preparar unos 8 pinchitos.


Los ingredientes necesarios, son:

  • 1 pechuga de pollo                   
  • 4 cebollas blancas medianas
  • 1 pimiento verde grande
  • 2 cucharadas de especias morunas
  • 8 pinchos de bambú
  • Aceite de oliva
  • Sal gorda



Comenzamos nuestra receta por lavar y limpiar la pechuga de pollo para después cortarla en cuadraditos (el tamaño es el adecuado para que nos quepa en la boca de un solo bocado). Una vez cortada la pechuga, la ponemos en un tupper y ponemos las dos cucharadas de especias, un buen chorro de aceite de oliva y salamos con la sal gorda, revolvemos bien, cerramos el tupper y lo dejamos macerar todo de un día para otro dentro del frigorífico, si nos acordamos le damos un par de vueltas durante el día. Al día siguiente montamos los pinchitos para ello pelamos y cortamos la cebolla, primero a la mitad y después cada mitad nuevamente a la mitad. El pimiento lo lavamos, le quitamos los nervios y cortamos en cuadraditos grandes. Ya solo nos queda comenzar el montaje, para ello cogemos un pincho y pinchamos los ingredientes en el siguiente orden: pimiento, pollo, cebolla, pollo, pimiento, pollo, cebolla y finalmente pollo, en resumen, cuatro trozos de pollo macerado, dos de pimientos y dos de cebolla. A la hora de cocinarlos en la barbacoa lo único que hay que tener en cuenta es que no haya llama si no brasas, nuestros pinchitos se harán a fuego lento y dejaremos que se doren y que las verduras estén tiernas. Al ser una receta para asadero o barbacoa, la guarnición serán unas papas arrugadas o unas papas chips junto con un poco de ali-oli. No quiero despedirme sin dar las gracias a mi amiga Bea por la hospitalidad recibida el otro día en su casa donde dimos buena cuenta de los pinchitos en el asadero que preparamos.

sábado, 21 de abril de 2012

Bacalao asado con alcachofas

Aprovechando que estamos en la temporada de la alcahofa o alcaucil (la llamada segunda temporada, que va de marzo a junio ya que la más importante es la temporada que va de otoño a mediados de invierno),  vamos a presentar un plato donde acompaña de una forma muy especial a nuestro pescado, dando un toque sabroso y fresco. Su orígen no está muy claro ya que puede ser originaria de Egipto pero tampoco se descarta que provenga de algún país del norte de África. Es una planta que se cultiva como alimento en los países de clima cálido, ya se consumía en La Toscana en el siglo XV, en 1466. Se cree que su consumo se extendió por Europa a partir de su consumo en Italia y más tarde llevado a Francia por Catalina de Médicis al casarse con el rey francés, Enrique II. Es una verdura diurética, baja en calorías, digestiva y rica en minerales, vitaminas y fibra. Como curiosidad diremos que su flor al igual que la del cardo se utiliza como cuajo vegetal para la elaboración de los quesos, son los denominados quesos de flor, como el queso de flor que se elabora en Guía, una población de Gran Canaria famosa por la elaboración de estos tipos de quesos que han dado la vuelta alrededor del mundo para darse a conocer con gran aceptación.

Decir que la alcachofa es de los alimentos que te gustan u odias, no tienen término medio. Para limpiarlas, yo recomiendo ponerse guantes ya que al oxidarse pueden mancharte las manos y la mancha cuesta quitarla. Con la ayuda de una puntilla de acero inoxidable iremos quitando las hojas hasta que llega un momento que las puntas de las hojas se parten, ese es el punto donde tenemos que parar ya que tendremos el corazón de la alcachofa. También pelamos el tallo de la alcachofa, el cual es muy sabroso. En un bol con abundante agua y un chorrito de limón o vinagre (no usar en exceso, ya que no queremos transmitirle sabor), conseguimos mantener nuestras alcachofas sin que se oxiden, hasta el momento de preparalas, ya sean enteras, a mitades o en cuartos. Vamos a continuar con nuestra elaboración, decir que la receta la vamos a dar para unas 4 comensales o 4 pax.


Los ingredientes necesarios, son:
  • 800 g. de bacalo fresco (2 lomos)
  • 200 g. de alcachofas, limpias
  • 12 langostinos medianos
  • 150 g de almejas japónicas
  • 12 mejillones
  • 1 cebolla blanca grande
  • 4 dientes de ajo
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1 vaso de caldo de pescado
  • 1 cucharada harina
  • Aceite de oliva
  • Perejil picado
  • Sal

Comenzamos nuestra receta por dividir los lomos en dos trozos, uno para cada comensal. Recordar que en el mercado tenemos unos lomos de bacalao congelado que ya vienen al punto de sal, son más económicos que el fresco y también son muy sabrosos y jugosos. Picamos la cebolla y los dientes de ajos en brunoise, lo ponemos a sofreír en una sartén con un poco de aceite de oliva, le ponemos un poco de sal para que sude y poche bien. Mientras esperamos a que poche vamos preparando las almejas (recordar que para quitar la arenilla, previamente las hemos lavado bajo el grifo y  las conservaremos en agua con gas hasta el momento de usarlas) y los mejillones, para ello en dos tandas independientes, abrimos tanto las almejas como los mejillones conservando en un vaso el agua que sueltan, a los mejillones le quitamos las valvas y reservamos junto con las almejas. Una vez todo pochado, añadimos la harina, la sofreímos un poco, después añadimos el vino y el caldo de pescado (nosotros hemos elaborado un fumet con las cabezas y cáscaras de los langostinos y hemos incluidoel agua de las almejas y mejillones). Cuando comience a hervir añadimos las alcachofas ya limpias y cortadas en cuartos junto con los tallos, dejaremos hervir a fuego lento unos 10 minutos mas o menos que es lo que tardan en quedarse tiernas. En una sartén aparte vamos haciendo el bacalao a la plancha a fuego vivo y con un poco de aceite hacemos los dos lados 3 minutos aproximadamente cada uno dependiendo del grosor del pescado, terminado con la piel hacia arriba dejándola crujiente. Añadimos nuestro bacalao al recipiente de las alcahofas con la piel hacia arriba y cuando la salsa empiece a hervir rectificamos de sal y añadimos el perejil, la salsa no debe cubrir el pescado ya que si no perderíamos el crujiente de la piel. Apagamos el fuego y añadimos el marisco, primero las almejas y los mejillones, terminado con las gambas que previamente hemos limpiado quitando el hilo intestinal. Tapamos y dejamos unos 5-7 minutos que con el calor residual que genera vapor, se termina de cocinar. Emplatamos, poniendo los langostinos a modo de cama para el bacalao y llevamos a la mesa.

jueves, 19 de abril de 2012

Empanadillas turcas

Hoy presentamos una receta de la cocina mediterránea, la cual es sana, fresca, aromática y variada, ya que al ser tan extensa la zona donde se cocina este tipo de comida. Podríamos decir que abarca a casi todos los países que se encuentran en la zona del mediterráneo, destacando de una forma muy especial: Italia, Grecia, el sur de Francia y como no, España. Además de países como: Turquía, Siria, Líbano, Marruecos, Túnez, Malta, Israel, etc. Todos ellos son países mediterráneos cuya cocina destaca en el recetario global.

Se le puede considerar como la gastronomía aromática por excelencia, ya que las antiguas rutas comerciales entre los pueblos asiáticos y mediterráneos facilitaron el intercambio de especias, hierbas y de numerosos tipos de frutas y verduras que se extendieron por toda la zona. Esta es la causa de que la cocina mediterránea sea más colorida y más variada que la de ninguna otra área del mundo. Y a pesar de compartir muchas especias, aromas e ingredientes, cada uno conserva sus propias tradiciones culinarias.

La receta de hoy procede de Turquía donde las especias juegan un papel muy importante a la hora de cautivar a los comensales con sus sabores exóticos. Nuestro plato son unas empanadillas turcas, tienen una similitud a los dim sum chinos que se suelen degustar junto con una taza de té, se diferencian en algunas cosas como el tipo de salsa, agridulce por yogur, las especias que se usan y la forma de cocinarlas, los dim sum se hacen fritos o al vapor y las empanadillas turcas se hierven. Nuestra receta será para 3 pax, siempre y cuando tengamos algo de entrante. No quiero seguir adelante sin dar las gracias a mi amiga Elsa por dejarme utilizar los fogones de su cocina en su casa y compartir una velada agradable, Gracias Elsa.


Los ingredientes necesarios, son:

  • 18 obleas de pasta wonton
  • 250g. carne de ternera
  • 1 cebolla
  • 2 yogur griego
  • 1 huevo fresco
  • 3 dientes de ajo
  • Cilantro picado c.s.
  • 1 cucharadita pimentón suave
  • 1 cucharadita pimentón picante
  • 1 pizca de comino molido
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Un poco  de agua


Comenzamos por preparar la farsa o el relleno de las empanadillas, para ello cortamos la cebolla y un diente de ajo en brunoise y los pochamos en una sartén con un poco de aceite de oliva, dejamos que se enfríe antes de ponerlo en un bol donde vamos a amasar la carne con sal, pimienta, el huevo fresco, cilantro picado y la fritura pochada, amasamos bien hasta que sea una pasta homogénea, reservamos. Comentar que la pasta wonton se vende congelada en los supermercados de comida oriental, con lo que nos ahorramos el paso de hacer la masa, el resultado final es igual de bueno. Nuestra pasta wonton una vez descongelada es fácil de trabajar y darle la forma que queramos, lo que si recomendar es que hay una pasta con el papel de color verde que es para hervirla y la roja para freírla. Para dar forma a las empanadillas en forma piramidal, para ello ponemos un poco de relleno en el centro de la oblea, mojamos el dedo con agua, pasándolo por todo el borde y después cerramos de esquina a esquina en oblicuo, lo hacemos con todos hasta terminar. El consejo que damos es ponerlas en una tabla de madera para que la masa no se nos pegue. Ponemos un caldero de agua a hervir con un poco de sal, mientras esperamos a que hierva vamos a preparar la salsa de yogur, para ello ponemos en un cuenco los dos yogur, los dos tipos de pimentón, el comino, el cilantro, sal, un chorrito de aceite de oliva y con un exprimeajo, exprimimos los dos dientes restantes. Con la ayuda de una varilla, batimos bien hasta que todo emulsione, la reservamos en el frigorífico. Una vez el agua está hirviendo ponemos nuestras empanadillas, las cuales estarán listas cuando floten, aproximadamente unos 3 minutos. Colamos las empanadillas y le ponemos un chorrito de aceite de oliva para que no se peguen. Servimos unas 6 empanadillas por plato junto con un poco de salsa de yogur. El resto de la salsa la pondremos en la mesa para que cada uno se sirva más si lo considera oportuno.

El maridaje para este plato es un amabile rosato,  Lambrusco  Dell´Emilia da Bautista Marti, es un lambrusco ligero, afrutado y con un baño de dulzura en nuestro paladar. Combina con cualquier plato, lo cual lo convierte en un vino muy versátil, el cual debemos tener en nuestra bodega personal, se debe consumir a una temperatura entre 8 y 10 grados. Su precio de mercado oscila entre los 2 € y lo podemos encontrar en los supermercados de confianza cuyo lo es una cesta de la compra y predomina el color verde.


sábado, 14 de abril de 2012

Tarta de cumpleaños

Hoy presentamos una receta tradicional de la cocina de mi madre, es la clásica tarta de galletas y chocolate que se prepara en mi casa para los cumpleaños. La verdad es que es muy fácil prepararla, pero a todo el mundo gusta y es muy solicitada, ya que pasa como con el Clipper de fresa (refresco típico de las islas), si no está en el cumpleaños, no se celebra un cumpleaños. Lo que quiero dejar claro que el secreto del éxito de esta tarta son las galletas, no me gusta hacer publicidad ya que no obtengo beneficio pero este caso es excepcional, son las galletas Bandama  (son fabricadas aquí en Arucas, Gran Canaria) que al comerlas se te queda en el paladar un sabor peculiar entre limón y vainilla. La verdad es que algo tiene de especial ya que no es nada espectacular visualmente pero si es espectacular para nuestro paladar.


Los ingredientes necesarios, son:

  • 1 paquete de galletas Bandama
  • 1 tableta de chocolate de repostería
  • 3/4 paquete de mantequilla sin sal
  • 6 huevos frescos
  • 16 cucharadas de azúcar
  • Leche c/s
  • 1 pizca de sal fina






Comenzamos nuestra receta por fundir el chocolate y la mantequilla, para ello lo ponemos todo en un bol y lo metemos en el microondas, ya que es más rápido que al baño maría. Decir que lo que hay que tener en cuenta es vigilarlo para que no se queme el chocolate, parar el microondas cada 15 o 20 segundos para removerlo con la ayuda de una cuchara, una vez que lo tengamos todo derretido dejaremos que se enfríe, necesitamos que quede tibio. Después separamos las yemas de las claras, en un bol grande pondremos las claras con una pizca de sal y con la ayuda de la batidora montamos las claras a punto de nieve, cuando podamos dar la vuelta al bol y las claras no se caigan estarán bien montadas. Entonces añadiremos el azúcar poco a poco sin dejar de batir, lo reservamos en el frigorífico. Cuando tengamos tibia la mezcla de la mantequilla y el chocolate, añadimos las yemas con la ayuda de una varilla. Sacamos el bol del frigorífico y añadimos poco a poco sin dejar de batir el contenido del bol del chocolate. Una vez tenemos nuestro mus de chocolate, lo metemos en el congelador como mínimo 1 hora para que coja consistencia. Pasado ese tiempo seguimos con el montaje de la tarta, para ello con la ayuda de un molde, que en nuestro caso es circular, vamos mojando las galletas en la leche que tendremos en un plato sopero, las dejamos que se empapen alrededor de 1 minuto. Sacamos nuestro mus del congelador y lo que hacemos para montar la tarta es como si hiciéramos una lasaña, solo que nuestras capas son de galletas y mus, alternado hasta llegar a la parte alta del molde. Decir que la tarta se prepara de un día para otro ya que queda más jugosa, la dejamos reposar para que los dos sabores se fusionen. El resto del mus que nos sobra nos servirá al día siguiente de cobertura, después de desmoldar la tarta, para ello nos ayudamos de un cuchillo si se nos queda pegada al molde. La ponemos en un plato y la decoramos, en nuestro caso hemos decorado con fideos de colores, pero se puede decorar con lo que más te guste: fideos de chocolate, virutas de chocolate blanco, perlas de anís, fresas, etc...

lunes, 9 de abril de 2012

Codillo con verduras

Hoy presentamos una receta típica alemana, pero que cada vez se elabora en más lugares de nuestra rica geografía adaptándola a nuestros productos, es el codillo, tiene la apariencia a nuestro cocido, pero en este caso no vamos a obtener caldo para hacer sopa. También aunque no es tan conocido se elaboran recetas en Polonia, donde se hace cocido o en China que también se cuece pero en salsa de soja y vinagre de arroz. El codillo de cerdo o pernil es una parte del despiece del cerdo; el codillo se encuentra ubicado entre los dos huesos que forman el codo del animal. Aquí en España solemos encontrarlo en las carnicerías y en los supermercados en salmuera (conservados en sal). Su sabor es fuerte y aromático, contiene bastante grasa y cuando lo preparamos es necesario que cueza bastante tiempo, de todas formas hoy en día gracias a la olla express aceleramos su tiempo de cocción. Decir a título informativo que en el caso de la receta alemana, se suele acompañar con el típico "chucrut", que no es otra cosa que col agria, col fermentada con sal.  La col blanca cortada en juliana que se introduce en toneles de madera, forrados con hojas de parra o col. La col cortada en juliana se introduce por capas junto con sal y bayas de enebro que se van intercalando. El proceso de fermentación dura de 15 días a 3 semanas con la ayuda de un peso que prensa todas las capas, pero el momento de la obtención del producto en su momento óptimo se obtiene entre 6 y 8 semanas que es cuando la col agria adquiere todo su perfume y su sabor característico. En nuestro caso no hemos puesto como guarnición para nuestro codillo chucrut sino unas verduras hervidas. La receta que vamos a dar es para dos o tres comensales ya que es un plato contundente.


Los ingredientes necesarios, son:

  • 1 codillo
  • 1 morcilla ibérica
  • 1/2 col blanca
  • 2 calabacines
  • 2 zanahorias
  • 2 papas
  • 2 cebollas blancas
  • Pimienta negra
  • Agua
  • Sal



Comenzamos nuestra receta por lavar nuestro codillo para quitar el exceso de salmuera. En la olla express ponemos el codillo, lo cubrimos de agua y ponemos unas cuantas bolitas de pimienta negra (unas 10 más o menos). Cerramos la olla y dejamos que hierva durante 20 minutos, mientras vamos lavando y pelando nuestras verduras, le ponemos sal, pasado ese tiempo abrimos la olla y añadimos todas las veduras enteras a excepción de las papas. Ponemos de nuevo nuestra olla al fuego durante 8 minutos, pasado ese tiempo procedemos de la misma forma que anteriormente, solo que esta vez cambiamos todo a un caldero más pequeño si nuestra olla es muy grande. Nuevamente ponemos el caldero al fuego, rectificamos de sal si fuera necesario y añadimos las papas cortadas por la mitad, estando al fuego hasta que las papas estén tiernas, no la hemos puesto en la olla junto con la otra verdura ya que se nos destrozarían por ser la verdura más blanda. Serán como unos 15 o 20 minutos más a fuego lento. La verdad es que la elaboración es muy fácil. Llevamos todo a la mesa (el agua de hervir todo la desechamos ya que se queda de fuerte sabor), servimos y cada comensal se lo aliña con aceite de oliva y vinagre de vino a su gusto. Como opción podemos asar nuestro codillo junto con unas papas panaderas, jugo de carne y hierbas aromáticas (romero y tomillo).


El maridaje para nuestra elaboración según la guía "supervinos 2012" es un vino tinto, D.O. Ribera del Duero de las bodegas Pagos del Rey, Monsalvez tinto joven. La guía lo define como un Ribera del Duero a precio de bolsillo, siendo un muy buen vino a un precio asequible, ronda los 2,20€. En boca es un vino suave, con gustos frutales que recuerdan a frambuesas y moras.